El Islam.
Continuando con esta
religión, la más numerosa en adeptos de las que existen en la actualidad, casi
la cuarta parte de la población mundial la profesa, señalo la pregunta que los
musulmanes se hacen seguido. ¿Sería justo crear un objeto y liego dejar que
funciones sin ninguna directriz ni regulación, y finalmente llamarlo a rendir
cuentas y castigarlo por romper las reglas?
Tras haber creado al
ser humano con poder de pensamiento y libre albedrío, Dios, en su infinita
sabiduría, decidió enviar profetas y mensajeros como una guía para la
humanidad. Cada Profeta fue enviado a su pueblo en particular para recordarles
la necesidad de adorar al único Dios y que se abstuviesen de atribuirle socios
en Su divinidad. Ellos no fueron dioses, hijos ni socios de Dios, sino que
simplemente fueron lo mejor de la humanidad, escogidos por su humildad, valores
morales, afabilidad y conocimiento de Dios.
Dios envió una larga
cadena de profetas desde los primeros días de la humanidad, desde el profeta
Adán (el padre de los seres humanos), hasta el profeta Muhammad, el último de
los profetas. Esta larga cadena incluye a los profetas del pueblo de Israel y a
los cinco grandes mensajeros que vinieron con sus mensajes más importantes:
Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios
sea con todos ellos). Los profetas fueron líderes de la humanidad que sabían
cómo adorar al único Dios. Ellos tenían conocimientos acerca de la otra vida,
de los valores morales y los derechos humanos, y guiaron a su gente hacia esto.
Ellos ordenaron a sus pueblos a hacer el bien y abstenerse del mal.
Muhammad (la paz y las
bendiciones de Dios sean con él) recibió instrucciones claras sobre cómo
establecer el bien.
Muhammad fue el último
de los Mensajeros, él trajo el mensaje de Dios para toda la humanidad, desde el
primer día de la revelación hasta el último días de nuestra existencia. Por
esta razón es que vemos musulmanes alrededor del mundo, de todos los colores y
razas, aceptando y respetando a todos los profetas de Dios, ya que todos ellos
estuvieron en la misma senda de adoración al Único Dios.
Los libros sagrados del
judaísmo, el cristianismo y el Islam cuentan la historia del profeta Noé y el
gran diluvio.
El Corán dice que él
fue un Mensajero para su pueblo durante 950 años. De forma desinteresada, él
dedicó su vida a predicar a su gente la creencia en un solo Dios, a abandonar
la adoración de los ídolos y las estatuas y a ser misericordiosos con los
débiles y necesitados. Él les habló acerca de los signos del poder de Dios y Su
misericordia, y les advirtió acerca del castigo severo en el Día del Juicio,
pero ellos fueron muy obstinados e ignoraron sus advertencias. Dios los castigó
con el gran diluvio y salvó solo a los creyentes que siguieron al Profeta,
Su historia se
encuentra mencionada en los capítulos 11 (Hud) y 71 (Nuh) del Corán, con
detalles acerca del diluvio y del arca, incluyendo los puntos siguientes:
Noé pidió a su gente
que sirvieran a Dios y cumplieran con sus deberes hacia Él, para que Él
perdonara sus pecados.
Noé los llamaba día y
noche, pero ellos tapaban sus oídos con sus dedos y persistían en su rechazo.
Noé les decía que
buscaran el perdón de su Señor, el Perdonador, y que Él los bendeciría con
riqueza e hijos, y les daría jardines, ríos y una buena vida.
Dios, el Todopoderoso,
le dijo a Noé que ninguna de esas personas creería excepto aquellos que ya
habían creído, así que le ordenó que construyera un barco bajo su guía e
inspiración. Cuando su gente pasaba cerca de él, se burlaban.
Cuando terminó de
construir el barco, Dios le ordenó que metiera en él una pareja (hembra y
macho) de cada especie, a su familia y a aquellos que creyeron. (La iglesia
católica solo señala que fueron los animales y su familia, pero hubo más gente)
Y se dijo: ¡Oh tierra!
¡Traga tu agua!; y: ¡Oh cielo! ¡Límpiate de nubes!
Y se hizo disminuir el
agua y la orden fue cumplida. Y una vez que el barco reposó el monte Al Yudi
con Noé y los creyentes, le fue dada otra oportunidad a la humanidad para un
nuevo comienzo.
El Profeta Abraham es
una de las personalidad más brillantes de la historia de la religión, valores
morales, vida social y paternidad.
Él es el padre de los
profetas porque Dios, el Todopoderoso, escogió a muchos profetas de entre sus
descendientes, como Isaac, Jacob y David y los hijos de estos, además de
Ismael, el antepasado del último Mensajero. Muhammad. Existe un capítulo en el
Corán llamado Ibrahim (Abraham). Su biografía y obras gloriosas están
mencionadas en diferentes lugares del Corán.
Abraham enseñó acerca
de la unicidad del Creador desde que era joven. Él se involucraba en serios
debates con los sacerdotes de su tiempo, refutando su tendencia a adorar
ídolos, las estrellas y el fuego.
Él les decía que esos
ídolos no eran merecedores o dignos de adoración, y por eso ellos trataron de
quemarlo vivo, pero Dios lo salvó. Él fue un Profeta, un padre ejemplar y un
hijo virtuosos. He aquí algunos aspectos de su vida mencionados en el Corán:
Abraham fue un hijo muy
obediente, bondadoso y muy paciente con su padre incrédulo.
Él debatía con su gente
acerca de los falsos dioses y afirmaba que no los podía adorar porque no lo
merecían.
Dios, el Todopoderoso
lo mencionó en el Corán como uno de los elegidos.
Dios le dio sabiduría y
la habilidad para influir sobre otros.
El Profeta Moisés fue
uno de los cinco mensajeros más importantes y el líder que liberó al pueblo de
Israel de la opresión del Faraón; él no solamente está mencionado en el
judaísmo y el cristianismo, sino también en el Islam.
Existe información
acerca del profeta Moisés en el Corán, así como en el Antiguo y Nuevo
Testamento. El profeta Moisés es el más mencionado de todos los profetas en el
Corán. 136 veces en 34 capítulos, y también es citado en los dichos auténticos
del profeta Muhammad.
El nacimiento de Moisés
y su entrada al palacio del Faraón, su viaje hacia Madian, su elección como
profeta, su envío hacia el faraón para salvar s los israelitas, la lucha con el
faraón y el éxodo del pueblo de Israel de Egipto, la revelación de los
mandamientos divinos en el Monte Sinaí, los eventos en el desierto y su
liderazgo sobre los hijos de Israel, son temas que se mencionan en el Corán.
También se mencionada que Moisés fue elegido sobre otros hombres con la misión
que Dios le confió. Las palabras con las que Dios le habló, el he cho de que
estaba cubierto con la vestidura del amor de Dios, así como el haber sido
educado bajo el cuidado de Dios, todo ello indica la preparación de Moisés para
servir a Dios.
En el Corán Moisés es
descrito como un profeta que dio las buenas noticias acerca del advenimiento del
profeta Muhammad; el Corán también nos dice que la llegada de un profeta
iletrado fue mencionada en la Torá.
En la tradición
islámica, Moisés es llamado Kalim ul-lah (a quien el Señor le habló), Dios le
habló y le reveló sus versos directamente.
Jesús en el Islam es un
Mensajero de Dios, quien fue enviado para guiar a los hijos de Israel (Bani
Isra´il) con una nueva Escritura, el Inyil (el Evangelio).
El Corán sostiene que
María concibió a Jesús sin que ningún hombre la hubiese tocado, un evento
milagroso que ocurrió por el decreto de Dios.
Para ayudarlo en su
misión, Jesús fue agraciado con la habilidad para realizar milagros con el
permiso de Dios. De acuerdo con los textos islámicos, Jesús no fue crucificado
ni asesinado, sino que fue elevado con vida hacia el cielo. Los textos
islámicos narran que él regresará a la Tierra cerca del Día del Juicio para
restablecer la justicia y derrotar al anticristo.
Como todos los profetas
en el Islam, Jesús es considerado un musulmán, ya que predicó a las personas
para que se encaminasen por el sendero recto en sumisión a la voluntad de Dios.
El Islam niega que Jesús fuera Dios o el hijo de Dios, sosteniendo que él fue
solo un ser humano quien, como los otros profetas, fue divinamente elegido para
difundir el mensaje de Dios.
Los textos islámicos
prohíben la asociación de copartícipes con Dios, enfatizando el concepto de la
Unicidad Divina de Dios. Numerosos títulos son dados a Jesús en el Corán, tales
como Al Masih (el Mesías), aunque esto no corresponde con el significado que se
le da en la fe cristiana; él es el hijo de María y el siervo de Dios, Jesús es
visto en el Islam como un precursor de Muhammad y los musulmanes creen que
predijo su llegada.
Muhammad, el profeta
del Islam, nació en La Meca en el año 570 d.C. al haber quedado huérfano fue
criado por su tío, quien pertenecía a la respetada tribu de Quraish.
A medida que iba
creciendo se iba haciendo conocido como confiable, honesto, generoso y sincero,
tanto así que su gente lo llamaba “el Confiable”. Muhammad era muy piadoso y
siempre había detestado la decadencia e idolatría de su sociedad. A la edad de
40 años, Muhammad recibió la primera revelación de Dios a través del Ángel
Gabriel. La revelación de la palabra de Dios continuó por 23 años, la cual es
conocida como el Corán.
Tan pronto como comenzó
a recitar el Corán, y a predicar la verdad que Dios le había revelado, él y su
pequeño grupo de seguidores sufrieron la persecución de la sociedad que los
rodeaba. La persecución se volvió tan feroz que en año 622 d.C. Dios le ordenó
emigrar a la ciudad de Medina.
Luego de muchos años,
Muhammad y sus seguidores regresaron para conquistar pacíficamente La Meca.
Cuando entraron en la ciudad, perdonaron a sus enemigos, aquellos que una vez
los habían perseguido implacablemente. Antes de la muerte de Muhammad a la edad
de 63 años, la mayor parte de la península arábiga se había vuelto musulmana, y
en menos de un siglo a partir de su muerte el Islam se había esparcido hasta
España en Occidente y China en el Lejano Oriente. Entre las razones del rápido
y pacífico esparcimiento del Islam está la veracidad y claridad de su doctrina.
El profeta Muhammad fue
el ejemplo perfecto de un ser humano honesto, justo, misericordioso, compasivo,
veraz y valiente. A pesar de que era solo un hombre, estaba muy alejado de todo
rasgo de maldad y únicamente se esforzaba por la causa de Dios y su recompensa
en la otra vida. Además, en todas sus acciones y tratos siempre era consciente
y temeroso de Dios. Pero lo más importante, que no sabía leer ni escribir, pero
fue guiado por Dios para plasmarlo en el Corán. ¡Glorioso!
Segunda parte.