martes, 18 de agosto de 2026

Así las cosas...

 


Estupidez y superstición. 

En general, admito que la superstición es algo estúpido, y, al igual que la estupidez, en ocasiones no tiene más valor que cualquier otra tontería. Sin embargo, también puede resultar peligrosa en muchos aspectos. Pero aun así, cuesta entender que es en realidad, porque solo disponemos de una definición vaga e incierta. Puede resultar una cuestión muy subjetiva. Lo que una persona (o una cultura) considera como una superstición absurda, otros quizá lo admiten  como creencia válida. Y, por supuesto, todo el mundo debe ser libre para creer en aquello que mejor le parezca. 

En todas las culturas, y en todas las épocas, hay algo que recibe la etiqueta de superstición, mito o bru8jería y solo con el paso del tiempo termina entendiéndose como un avance de la ciencia y el conocimiento. También ocurre a la inversa. Podemos considerar que ahora somos más ilustrados o estamos más cerca de la luz del conocimiento, pero este tipo de situaciones siguen existiendo. 

Para llegar al meollo del asunto, tenemos que mantenernos lejos de las consideraciones de fe: religiosa, política, ideológica o de cualquier otro tipo. Aunque la línea divisoria suele resultar incómoda de manejar, de puro fina. 

Puede darse el caso, por ejemplo, de que una persona sea verdaderamente cristiana pero no crea en el poder milagroso de una reliquia, una imagen o un icono, en las infinitas apariciones de ángeles, santos o demonios, ni en la proliferación de estatuas y representaciones sangrantes o llorosas. Igual que muchas personas pueden creer en estas cosas sin tener una profunda fe religiosa. 

Si adoptamos otro punto de vista, puede resultar exagerado tachar de superstición algunos fetiches menores, que en ocasiones no son sino una costumbre inofensiva en personas que ni siquiera son crédulas (como por ejemplo trocar madera –o lo que sea que se considere que trae buena suerte—sin creer en que de verdad el gesto pueda tener la menor importancia). 

En la navegación también hay ciertos augurios y auspicios en los que nadie cree de verdad, pero que suelen evitarse –aunque solo sea en tono de broma—para no invocar a la mala suerte sin necesidad. Entre ellos está, por ejemplo, la creencia de que el verde es un color que trae mala suerte (si no aparece en un semáforo, una luz de posición o forma parte de una bandera). 

En ciertas ocasiones, en son de broma, todos podemos tratar como prevención frente a los malos augurios lo que en realidad no es más que sentido común, que nos prepara para problemas inesperados. 

Podemos trazar donde mejor nos parezca la línea divisoria entre la credulidad y la creencia; o entre la credulidad malsana y las costumbres inofensivas, como llevar un pequeño amuleto de la suerte. En algún punto intermedio, aunque no sea fácil definir los límites, se encuentra el insidioso poder de la superstición. 

Sorprende mucho descubrir que personas que no son ni tontas ni ignorantes pueden creer en extravagantes absurdos sin tan siquiera tratar de comprender cual pudo ser el origen de aquellas costumbres, miedos o prejuicios. 

Tras una breve investigación, podemos enterarnos de que pasar por debajo de una escalera puede tener significados esotéricos, pero además era y sigue siendo, peligroso, si alguien trabaja encima de la escalera y se le cae una herramienta. El miedo a los gatos negros pudo estar ligado en origen a una asociación con la brujería, pero sin duda, algo oscuro que se mueve de forma inesperada en la noche podría asustar a un caballo y este tirar a su jinete. En los siglos XVII y XVIII, cuando surgió la idea de que jamás debíamos poner un sombrero sobre la cama, no era saludable colocar allí donde la gente dormía un objeto portador de la suciedad, los ungüentos y los piojos que proliferaban en las pelucas y sombreros. Los espejos eran un bien escaso y tradicionalmente vinculado a la magia. Pero el problema radicaba también en el hecho de que sustituir un espejo roto era bastante caro y podía llevar mucho tiempo (aunque tampoco llegaba a los siete años…). 

La lista de ejemplos podría ser muy larga. Algunas supersticiones están relacionada de algún modo con Auténticos problemas en potencia, sin embargo, la mayoría se basan simplemente en antiguas creencias y miedos que ahora se han olvidado, solo que se mantienen en las costumbres y se preservan sin que quienes los practiquen  recuerden por qué. 

La superstición, amable lector, no es una cuestión tan inofensiva como podría parecer. Si caemos en la costumbre --incluso en pequeñas cosas—de creer en lo increíble, podemos resbalar hacia un terreno lleno de engaños peligrosos. Podemos hacernos daños a nosotros mismos o a la gente de la que nos ocupamos, aplicando remedios o protecciones inadecuadas a enfermedades o problemas de otra índole. Podemos acabar siendo presa de comportamientos que superan los límites del pequeño antojo inofensivo para convertirse en obsesiones inquietantes. 

La explotación agrava aún más estas circunstancias. Algunas personas que pretenden obtener poder o influencia sobre otras usan las supersticiones como instrumentos para alcanzar sus fines: robarles dinero o causarles daños mucho peores, como por ejemplo aprovechar enfermedades, dolor, infelicidad o miedo parta ofrecer malos remedios o una suerte improbable y, de este modo, empeorar aún más la situación de personas que ya sufren problemas. 

Los medios de comunicación, como la televisión, ofrecen mucho más espacio del que merecen a adivinos, curanderos, brujos, magos, astrólogos y nigromantes. La excusa esa torpe: si la gente lo quiere, hay que dárselo. Es ridículo. Los medios de comunicación pueden ser populares, entretenidos, descansados, sin la necesidad de difundir falsas creencias. ¡Ten cuidado con tus supersticiones!   

lunes, 17 de agosto de 2026

Publicación...

 

Ladrones de todo…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES     ANALISTA

16 AGOSTO 2026.-La pobreza mental y económica, la ignorancia y principalmente la estupidez humana en México, propicia innumerables conductas tipificadas como delitos. Una gente tatuada, según el tamaño y cantidad de ellos, no resulta para nada confiable, eso no tiene discusión alguna, pero obviamente los que lo están defienden lo indefendible de sus acciones.

Un tatuado, sea hombre o mujer, poca diferencia existe entre ambos, comienza desde ser alcohólico, en la actualidad, muchos lo hacen directamente con sustancias sicotrópicas y demás. Con eso se embrutecen y comienzan los problemas serios, reales. La mayoría, agarra valentía, se sienten poderosos, invencibles, que todo lo pueden y realizan poco a poco, acciones delictivas, que van desde riñas, peleas entre ellos mismos, asaltos a transeúntes, a pequeños negocios, robos a casa-habitación, etcétera. según el tamaño del entorno es el tamaño de sus acciones, pero por insignificante que ellos lo vean, todas, le roban la tranquilidad a quien o quienes las sufren.

Los delincuentes, por supuesto, siempre van a minimizar lo que hacen, pero sicológicamente no es así. Claro que también los hay sin tatuajes, pero son cada vez más raros y escasos. Como también ese tipo de gente es holgazana, que no se le enseñó a trabajar para ganarse el pan que se comen, porque algunos tuvieron esa misma escuela en sus padres o abuelos, se acostumbran a delinquir para obtener dinero “fácil” afectando a los demás que sí hacen las cosas correctas. Comienzan poco a poco y de poca monta, pero si se sienten protegidos, que es lo más frecuente y común, van escalando en sus fechorías y conductas ilícitas.

Para algunos no es un secreto, que, en los poblados y municipios, las propias autoridades los protegen, incluso los reclutan y los organizan para cometer innumerables acciones delictivas, protegiéndolos cuando son descubiertos y por lo mismo, desechándolos cuando ya no les resultan útiles, sea dejándolos encerrados en la cárcel o incluso asesinándolos o dejando que otros lo hagan. Eso es algo tan frecuente y común, y más en la actualidad que han salido tantos servidores públicos acusados de esto y cosas peores. Tristemente así operan, en complicidad, autoridades y delincuentes. Por eso estamos los ciudadanos solos, desamparados.

Otro detalle característico de esos tipos es el de andar en motocicletas que sacan en abonos chiquitos, que no terminan de pagar, pero que por supuesto les sirven para delinquir. Así es más fácil para ellos, el estarse moviendo por el lugar que sea, a distintas horas del día para observar casas solas, o por quienes son habitadas, que ciertas horas del día, los dueños salen a realizar sus actividades laborales o de recreación y se quedan solas, etcétera, para ir tomando nota y después dar el golpe.

Es una realidad que durante los casi ocho meses que van de este año, en la mayoría del territorio nacional se han incrementado los delitos, aunque las cifras oficiales digan lo contrario, hablar es fácil, se puede decir milagro y medio, pero la verdad es completamente diferente y muchos lo vemos, lo hemos sentido en carne propia. Eso pasa en la mente disfuncional de los mediocres, como ven que la justicia cada día está más relajada y principalmente, alejada de la gente que vive honestamente, su ego crece y hacen cosas más grandes o lo hacen más frecuente, porque saben que raramente les harán algo, y acertaste, amable lector, así ocurre.

Porque acudir a las fiscalías de los estados es un dar y dar vueltas, sin grandes avances, es desesperante y cansado, aunque se tengan todas las pruebas en la mano, los pelos de la burra, diría la filosofía popular, buscada por los propios afectados, no hay la voluntad, ni la intención de resolver X o Y caso, se necesita ser familiar o amigo cercano de algún funcionario público de nivel, para que se mueva el largo brazo de la ley. Que poca monja.

Así estamos cada día más que pasa, siendo los ciudadanos trabajadores, rectos, rehenes de los delincuentes que son minoría, pero protegidos por alguien, que seguramente obtiene algunos beneficios haciéndolo. También, un dato a tomar en cuenta, es que siempre el autor intelectual, el chismoso que sin querer habla de más, muchas veces sin esa intención, es un conocido, muy cercano a las víctimas, por eso es tan importante saber a quien se le permite la entrada al hogar, a quien se le cuentan los detalles que parecen insignificantes, como los horarios de salida y entrada del dueño, si se queda sola la casa, quien se queda, cuantos viven ahí, quien entra, quien sale,  si se tienen bienes o dinero guardado.

En fin, porque hasta un albañil, fontanero, técnico o de cualquier oficio que ingresa a la casa, es un riesgo potencial, no por él, porque si hay muchos de esos sujetos que son honestos, pero sí, porque sueltan la lengua con una facilidad. Si alguien les pregunta sobre determinada familia o dirección, se sueltan contando más de lo debido, esa es la triste realidad de ese tipo de trabajadores eventuales. Intentan impresionar a los nuevos jefes o patrones, contando de trabajos realizados en otros lugares, sobre todo resulta peligroso, cuando es en lugares pequeños, donde casi todos se conocen. Ahí es más fácil que llegue la información a los oídos de los delincuentes que roban bienes materiales y dinero, pero principalmente, roban la tranquilidad de las víctimas afectadas, porque se vive con la zozobra de que pasará en los próximos días, semanas, meses o años. Lo que provoca algunos malestares físicos y emocionales, que pueden traer diferentes consecuencias.

Esto varía, dependiendo del nivel y grado de pobreza e ignorancia, porque afortunadamente hay poblados donde todo es agradable, pero la mayoría, por zonas, no. Entre más jodidos y viciosos son, peores conductas realizan.

¿Qué podemos hacer? Muchas cosas, pero la realidad es que no le importamos a los de junto, mucho menos a los que viven junto y están a un lado de nuestra casa, empleo o negocio, porque hay gente que cuántas veces ven algo raro, incluso hasta que están pasando cosas, y nadie se mete, nadie hace nada, México es un país de cobardes, que solo aparentan valor cuando están hablando, otros, cuando tienen adentro de su cuerpo alcohol o alguna sustancia tóxica que además de que los apendeja cada vez más, los hace envalentonarse, pero una vez pasado el efecto, regresan a su real nivel de mediocridad y cobardía. Pocos somos los que si actuamos para evitar o detener alguna acción que está perjudicando a otro ser humano. La mayoría, prefiere huir cobardemente. Así es de triste, la situación actual en el país que nos tocó vivir. Estamos a expensas de las minorías, en el ámbito que sea, por vivir con miedo, por no tener el valor suficiente para cambiar nuestra forma de ser y pensar. El miedo mata, pero la ignorancia y la apatía más.

domingo, 16 de agosto de 2026

Así las cosas...

 


Estupidez mexicana. 

Pese a lo que piensa la mayoría, a lo que dice el discurso oficial de los políticos que desgobiernan al país en la actualidad, que cada día que pasa lo mandan más al rezago, al retroceso. Resulta desmotivante la vida cada día. 

La mayoría de la gente, carente de aspiraciones, de motivaciones para mejorar su vida, por lo que aparentemente, viven felices, aunque la realidad es tan distinta, pero están acostumbrados a vivir de apariencias, a fingir lo contrario, a actuar con hipocresía, así es el día a día de mucha gente. Por lo que mientras no se les moleste en su mediocridad, se dicen contentos con el país que tenemos. Además de que otro punto a su favor, son aquellos que están recibiendo dádivas gubernamentales, con eso alcanzan el clímax de la felicidad individual. Vaya estupidez. 

El mexicano es holgazán por naturaleza, ya lo traen impregnado en su ADN y el gobierno que al regalar dinero público, está propiciando que se incremente la flojera, porque les conviene tener dominados a la mayoría, para seguir conservando el poder político, aunque el país se estanque, retroceda, se empobrezca aun más. Por supuesto que la cantidad de gente que dejó la pobreza es falsa, eso solo es en cifras, en papel, en saliva, como acostumbran gobernar desde hace siete años. Están acostumbrados los gobernantes a cambiar los términos, las palabras, para engañar a la gente, pero al final el resultado real es lo mismo. 

Pero al mexicano le encanta ser engañado, aquí decir la verdad resulta temerario, porque se está acostumbrado a modificar las cosas, a que se les trate como idiotas, eso les agrada. Ups. 

Además de que todo, se mueve con dinero, eso que se ha dicho que la cárcel está llena de inocentes, es inapropiado, la realidad es que está llena de pobretones, de jodidos, porque si hubieran tenido el dinero que los hoy fiscales les pidieron, la policía, el juez, y todos los que participaron hasta su sentencia, estarían en completa libertad. Así es, amable lector, las hoy llamadas fiscalías, tanto estatales como federales, están llenas de ladrones que solo van tras el dinero de ambas partes y el que obtendrá el beneficio final, es el que aporte más. La justicia solo existe en la Constitución, leyes y códigos, pero no en la realidad. Pero eso solo lo conoces hasta que te sucede alguna conducta delictiva y te ves inmerso en esas instancias. En caso contrario, seguirás creyendo que la justicia es pronta, expedita y sobretodo, gratuita. 

Se dice que no hay crimen perfecto, pero en nuestro país, eso también cambia, todos lo son, con excepción de los que el gobierno y cualquiera de los tres niveles, quiera resolver, porque resulta ser de un familiar, un conocido, un poderoso o porque les traerá beneficios políticos, de lo contrario, jamás son resueltos. Otros, son preparados con guion y todo lo que conlleva, por la propia autoridad, por el propio gobierno para distraer a la ciudadanía de algo que no quieren aclarar, que de hecho nada aclaran, simplemente se van olvidando. Eso es fácil de detectar, porque es cuando empiezan con la idiotez de crear una comisión para esclarecer los hechos y conocer la verdad. Por favor, vivimos engañados y cada día es más ridículo lo que hacen. Pero aún así la mayoría no lo creen, aunque resulte tan obvio el engaño. 

Las televisoras, Televisa, TV Azteca e Imagen TV, las estaciones de radio, los cada vez menos existentes diarios o periódicos de papel, los canales y plataformas, etcétera, que presuntamente informan a la población, están controlados por el sistema político mexicano, todos están de acuerdo, aunque parezcan como contrarios al gobierno en turno, así es y ha sido siempre, sino pregúntate ¿De que viven los periodistas? Del gobierno, distribuidos estratégicamente, por los funcionarios que integran cualquiera de los niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, cada uno de esos, desde regidores, síndicos, alcaldes, diputados, senadores, gobernadores, presidenta, a su vez los demás servidores públicos, como jefes de área, departamento, oficina, subdirectores, directores, oficiales, subsecretarios y secretarios, etcétera, también tienen a sueldo a uno o varios texto servidores, para que hablen a favor o en contra de ellos, pero lo importante es mantenerse en el imaginario popular, no pasar desapercibidos. Así funcionan. 

Si algo no les conviene a sus jefes que salga a la luz, no sale, aunque brinques y patalees. Ellos mismos, filtran fotos, videos e imágenes de lo que andan haciendo, incluso en el extranjero. Nada es casualidad, todo está premeditado, no importa el resultado final, lo que les interesa es que se hable de ellos. Por ejemplo, las fotos en Japón del hijo de AMLO, ¿Crees que las sacó a la luz un ciudadano común? Por supuesto que no. 

Las oficinas gubernamentales que existen para defender a los ciudadanos, solo están ahí dándole empleo a los amigos, familiares y conocidos del partido en el poder, pero la verdad es que no sirven para nada. ¿Lo dudas? Acude a la que tú quieras, y te darás cuenta, desde el momento en el que te presentas, los requisitos que te exigen, resultan irrisorios, después ya satisfechos, te hacen dar y dar vueltas y después de mucho tiempo, pocos son a los que les resuelven. Y eso, porque ambas partes están en igualdad de condiciones, pero cuando hay una económicamente superior, el resultado es negativo para el más jodido. Esa es la realidad que vivimos. 

Basta ya de romantizar que el gobierno nos protege, eso es falso, al contrario, entre más lejos estés de él, como se dice, guardando un bajo perfil, es mejor, porque presumir fotos con seudo políticos en turno, trae más desgracia que gracia. 

Ahora ya la gente está despertando y no se deja intimidar por los políticos mediocres, hemos sido testigos físicos o por medio de las redes sociales, de que la gente común, se agarra a golpes con policías, agentes de tránsito, funcionarios de cualquier nivel, incluso hasta con resultados fatales de uno u otro lado, pero ya no los respetan, precisamente, porque ya no merecen ser respetados. Sus acciones han sobrepasado lo humanamente posible, la gente se cansa de tanta pinche transa, dijera la filosofía popular. Ahora como dice nuestro paisano, ¿A dónde vamos a parar? El tiempo y el aguante de cada quien lo dirá. ¿Lo dudas?         

sábado, 15 de agosto de 2026

Triste realidad mexicana...

 


Estupidez femenina mexicana. 

Desde que tenemos uso de razón, hemos escuchado historias inverosímiles sobre los antepasados mexicanos, pero si tienes algunas neuronas funcionando, con el transcurso de los años, te vas dando cuenta de que todo el pasado maravilloso del que provenimos es solo, una farsa oficialista, deseos reprimidos de que realmente eso y más ocurriera. Pero tristemente, no lo es. 

El mexicano promedio, que según las estadísticas de la estupidez son nueve de cada diez, en su diario actuar, deja mucho que desear. Su estulticia no tiene límites. Principalmente las mujeres, que de por sí se creen superiores al hombre, pero por supuesto, no lo son. Solo basta con detenerse un poco a analizarlas en sus acciones, olvidándose de que tienen otros atributos que nos vuelven locos, siendo objetivos, eso es completamente falso. 

Las mujeres, siempre han dicho que pueden hacer varias cosas al mismo tiempo, pero si las observas, te das cuenta que ninguna la concluyen, incluso otras las hacen mal. En cambio, el hombre, si es verdad que solo hace una, pero la termina y lo mejor posible. Esa es la gran diferencia. 

Las mujeres son más desesperadas, ansiosas, pueden tardar, incluso horas quietas, pero de un momento a otro les entra la desesperación y ya quieren las cosas, se quieren ir, moverse, siendo que ellas, fueron las que dijeron que se hiciera con calma. Incluso en el momento crucial del sexo, sacan a relucir temas que inhiben la libido y el deseo carnal. Sacan temas que aparentemente ya habían sido superados, en esos momentos de pasión. 

Son de memoria corta, ajá, no recuerdan lo que sucedió hace un minuto, pero cuando les entra la ansiedad, recuerdan cosas, negativas, por supuesto, que ocurrieron hace años, son expertas en conservar en su mente, lo malo, lo que les molesta, les afecta. En cambio, el hombre, olvida todo, bueno o malo, por igual, no somos expertos en estar muele y muele con lo mismo. Esa es otra enorme diferencia. Los hombres no conservamos recuerdos negativos en nuestra mente, las mujeres sí. Además de que ellas hablan el doble que nosotros. Salvo los que salieron defectuosos, esos que no se aceptan ellos mismos y quieren que los demás lo hagan. Los homosexuales. Algunos hasta peores que las mujeres, son. 

El país, erróneamente ha sido dominado por las mujeres, aunque todo el tiempo se estén quejando de lo contrario, fuimos criados por mujeres, entonces, debido a que el hombre en su papel de proveedor se desentiende de lo demás, por dedicarse a generar recursos para tratar de tenerlas contentas, ha propiciado que cualquier lugar, empleo o negocio, sea iniciado o manejado por mujeres. Los resultados están a la vista, no hay muchos de esos, exitosos y los que lo son, es porque hay un hombre en el peldaño más alto o por lo menos compartiéndolo con una mujer. Aunque les duela es verdad. 

Las mujeres, se cansan pronto de los hombres, buenos, bondadosos, imbéciles les llaman ellas, por eso es que se da la infidelidad femenina mayoritariamente, porque con los acostones rápidos, no tienen que estar escuchando las palabras amorosas, zalameras, que todo hombre enamorado, le declama a su amada. Ellas, por supuesto prefieren a aquellos que las maltratan, les gritan, las ofenden, incluso hasta las golpean, si te das cuenta, las presuntas mujeres maltratadas, no dejan a sus parejas, y si caen en la cárcel, rápidamente ven como le hacen para sacarlos de ahí y se molestan con quien los denunció, sean familiares, amigos o vecinos. Ellas son las que provocan a los hombres para que les hagan cosas de esas, porque las excita, las mantiene enamoradas. Solo que como mujeres que son, siempre lo niegan. 

Cuando andan en la calle y por X o Y causa, motivo, razón o circunstancia, llegan a tener un roce con un hombre y este no se queda callado, como la mayoría, porque ya es necesario ponerles un alto, con respeto, pero no permitirles que hagan todo lo que quieren, además de que eso las aburre, se quedan enganchadas con ese hombre, regresan a esos lugares, porque tienen la ilusión de volverlos a ver, de momento, durante el incidente, se molestan, gritan, patalean, pero estando en la intimidad de su hogar o en un lugar apacible, lo recuerdan y sonríen, por lo que regresan, sobretodo cuando son locales comerciales, ahí es más fácil de encontrarlos, salvo que no sean los dueños, pero las probabilidades de volverlos a ver, es mayor, que con otros incidentes ocurridos en la calle. Algunas incluso, llegan a tener intimidad con su “presunto” agresor. Les gusta la mala vida. Como decían nuestras abuelas. Y es real. 

Desde pequeñas, se enganchan con adolescentes de su edad o mayores, que son adictos, alcohólicos, vagos, buenos para nada, y se entregan a ellos, algunas resultan embarazadas, otras no, pero hacen de todo, con esos individuos sin futuro, porque les gusta la adrenalina de lo prohibido, de lo que los chicos buenos no hacen. Están acostumbradas a los antivalores, les chocan, les molestan seguir los valores, las reglas de las buenas costumbres. Y los tiempos actuales, las han convertido en peores. Si tienen una cita con un hombre, ya quieren que este las posea, de lo contrario, no vuelven a salir con él, los desprestigian con las demás que conocen, diciendo que son niños (lo menos) hasta que pueden ser maricones (y cosas peores), ahora no piden respeto, lo que quieren es tener acción en el colchón. Además de que ya se alcoholizan, eso las desinhibe aun más, quedando puestas y dispuestas para ser penetradas toda la noche, total en su casa, no les dicen nada. Y eso puede ser cada fin de semana o incluso más de una vez por semana y con diferente individuo. Porque también, al tener demasiada experiencia, a su corta edad, van desechando a los que, según ellas, tienen el pene pequeño, que, para el placer sexual, eso no importa, pero ellas creen que solo el tamaño importa. Hay múltiples factores que, con la experiencia y la edad, se van adquiriendo, por eso es que, en la actualidad, tienen más éxito los hombres mayores, porque ya saben complacer a una mujer. Además de que les dan lo que más buscan y desean, dinero. 

Así que, amable lector, si ya tienes una pareja, sea cual sea su estatus, esposa, amante o concubina, y tienes la oportunidad o necesidad de quitarte el estrés con otra mujer, ya sabes que llevas ventaja sobre los jóvenes, además de que, si tienes solvencia económica, puedes repetir cuantas veces quieras, sin exclusividad y sin problemas de que se entere tu media naranja. No tengas miedo de hacerlo, el pecado solo existe en las mentes manipuladoras, y si no te acuerdas, no pasó. Si no la tienes, mucho mejor. Es por salud. ¡Hazlo!    

viernes, 14 de agosto de 2026

Así las cosas...

 


ESTRUCTURA DE CLASES Y DE GRUPOS… 

Las sociedades actuales se encuentran divididas en una serie de grupos y sectores de muy diversa índole. Existen divisiones raciales, lingüísticas, regionales, religiosas y, sobretodo, división de clases y de base económica, como señalaban ya Rousseau y Hegel, y desde luego, la casi totalidad del pensamiento político posterior y actual. 

No es conveniente exagerar la idea de la pluralidad de grupos hasta creer que cada uno de ellos constituye un mundo aparte y enfrentado con los demás. Es cierto que cada grupo tiene un interés específico, pero entre diversos grupos puede existir una fuerte base de intereses comunes. Así, en una sociedad racista puede ocurrir que en el seno de una misma raza existan diferencias religiosas, o culturales, o de cualquier otra índole, pero todas estas diferencias serán una cuestión menor comparada con la solidaridad racial que tendrán frente a la raza sojuzgada. El mismo efecto puede producir en el interior de un país la presencia de un enemigo externo. Y también puede ocurrir que los diversos intereses, aun siendo específicos de cada grupo, sean perfectamente complementarios. 

Algo similar puede decirse de aquellos intereses que a la larga son más inevitablemente conflictivos. Así, cabría pensar que los sindicatos se enfrentan de modo constante y radical a los grupos empresariales, y, sin embargo, esto no es cierto. Aunque en principio, el sindicato lucha por las mejoras salariales, y el sector empresarial por obtener mayores beneficios, puede ocurrir que este último se halle dispuesto a hacer amplias concesiones salariales porque ya obtiene sus beneficios por otro conducto, y puede ocurrir también que el sector sindical considere que en una situación de crisis económica es mejor no elevar los salarios, porque esto daría lugar a una crisis de la empresa, al cierre y, por tanto, al paro. La diferenciación en grupos y clases da lugar, por consiguiente, a una relación doble en la que el enfrentamiento se combina con la cooperación. Y todo esto tiene lugar dentro de una relación general de subordinación que se mantiene y estructura fundamentalmente por la acción del Estado, en cuanto que éste organiza la unidad de conjunto y limita la dinámica de los antagonismos. Si esta estructura de subordinación se mantiene y organiza por la acción del Estado, es evidente que las diversas clases y grupos lucharán por el poder estatal, bien porque lo necesitan para mantener su supremacía y dominación, bien para defenderse en las posiciones subordinadas o bien para alterar la estructura en su conjunto. Dicho en otros términos: todas las clases y grupos pretenderán que el Estado tenga en cuenta de algún modo su interés y actuarán políticamente con ese fin. 

jueves, 13 de agosto de 2026

Para que aprendan, mujeres...

 


Estilo de las mujeres francesas. 

La simplicidad es la clave de la verdadera elegancia.                               Coco Chanel. 

Siempre se ha dicho que la moda en el vestir viene de Europa, concretamente de Francia, y créeme amable lector que es cierto. 

Cuando surgió Coco Chanel en el mundo de la moda, marcó un hito en el estilo francés. Chanel inspiró a las mujeres francesas a convertirse en iconos de la moda, al igual que ella, y ahora las francesas son un referente en cuanto a moda y estilo y son imitadas por las demás mujeres del mundo, que les gusta la elegancia diaria. 

Las francesas no siguen la moda del momento ya que es muy efímera. Compran las prendas que les gustan, las que favorecen su tipo de cuerpo y su estilo de vida, y, lo más importante, las que duran muchas temporadas. Por otro lado, crear su propio estilo es fundamental para ellas, pues les gusta elaborar un estilo insignia que las represente; ya sea vestir tonos neutros, usar siempre una mascada, acompañar su apariencia con unos tacones, vestir un buen blazer, etc. ellas saben que seguir un mismo estilo estético hace mucho más sencillo vestirse en las mañanas e ir de compras. 

Lo más común es un guardarropa con tonos neutros como gris, negro, blanco, beige, azul marino y café. Lo anterior propicia que las prendas sean más fáciles de combinar entre sí, además de que producen el efecto de una apariencia mucho más clásica. Pero no por eso su forma de vestir es seria o aburrida, ya que dejan el toque de color para  para los accesorios como un bolso rojo, una mascada estampada, unos zapatos amarillos o una chamarra insignia. 

Suelen usar prendas que tengan el corte ideal para su cuerpo, sin importar la moda. Ésta es la regla más importante para ellas, pues prefieren usar la ropa que favorece su tipo de cuerpo, su estatura y su complexión, en lugar de una que esté a la moda y no les favorezca. Si no encuentran una prenda que cumpla dichos requisitos, buscan un buen sastre o costurera que las ayuden con los arreglos necesarios para que las prendas les queden a la perfección. 

Las mujeres francesas suelen hacer compras como una inversión en lugar de comprar sólo lo que está a la moda, que tiende a ser pasajera. Hay mujeres que con sus ahorros compran piezas icónicas, como una Kelly Bag de Hermés, un saco tweed de Chanel, una camisa blanca de Carolina Herrera o una mascada Gucci. Pueden ser accesorios o prendas de precios altos pero, dado que las usarán muchos años, constituyen una buena compra. 

Sin lugar a dudas, el vestido negro es la prenda más versátil que poseen. Este vestido funciona tanto para eventos elegantes como para los actos casuales y se puede modificar con suma facilidad. Los vestidos negros son de los más favorecedores, pero los hay en una gran variedad de cortes y telas y con solo añadir una mascada, un collar, un blazer o un suéter, se pueden transformar al instante.

Suelen preocuparse mucho por su aspecto físico, pero nunca se verán sobre arregladas. Para ellas lo principal es lucir de manera natural. Sus peinados parecen realizados sin esfuerzo. Y equilibran su apariencia de la siguiente manera: si sus prendas son muy elegantes, suelen maquillarse y peinarse de una manera natural, pero si las prendas son más casuales, el maquillaje y el peinado sí aparecen más cargados. Su rutina de maquillaje diaria suele incluir base de maquillaje ligera, mascara de pestañas, delineador, cejas bien formadas y un labial de tono neutro o rojo para ocasiones especiales. 

Nunca, amable lector, verás a una francesa 

·       Usar como ropa los leggings de ejercicio. Éstos sólo los usan para hacer ejercicio.

·       Usar tenis de deporte en la vida diaria. De igual manera, sólo los usan para hacer ejercicio.

·       Ser esclava de las tendencias de la moda. Siguen sus propias tendencias.

·       Vistiendo prendas coloridas o llenas de estampados. En general prefieren los colores sobrios y neutros.

·       Usar ropa interior de algodón, prefieren y usan ropa interior de encaje.

·       Usar tonos de tintes de cabello que no sean naturales. (Las pocas que lo usan). 

Las mujeres francesas saben que la belleza interna y la belleza externa están conectadas y que la seguridad en sí mismas es su mejor carta de presentación. Aceptan sus defectos y ponen énfasis en sus cualidades únicas. Les gusta resaltar unas piernas largas, un cuello estilizado, una cintura pequeña, unos brazos hermosos, etcétera. Y, lo más importante, se visten para sentirse bien con ellas mismas y no para presumir con nadie. Abrazan su sexualidad y su edad, y no pretenden verse más jóvenes de lo que son. Están cómodas con quienes son y se cuidan para estar bien por dentro y por fuera. 

También en la elegancia para vestir hay niveles y una enorme diferencia entre las mujeres francesas y las mexicanas. 

miércoles, 12 de agosto de 2026

Orgullosamente, así es...

 


Este soy yo. 

Se dice y se dice bien, que para alcanzar la madurez como ser humano, se necesita conocerse a sí mismo, porque quien no se conoce ni él, no puede alcanzar la plenitud que muchos seres humanos pretenden alcanzar, con la edad, por su experiencia, por su conocimiento, por su calidad de una mejor vida. 

Concretamente, el mexicano, tiene innumerables defectos, pero principalmente antivalores, esto da como resultado la descomposición del tejido social que estamos viviendo en estos días. 

La gente gasta más de lo que gana. Este es un gran defecto, porque propicia que la mayoría esté todo el tiempo endeudada, que incluso mueran sin haber liquidado por completo sus deudas con instituciones bancarias, tiendas departamentales, familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, y/o cualquier gente que tuvo la mala fortuna de encontrarlos cuando necesitaban dinero. El nacional, no está acostumbrado a pagar, de ahí el dicho de la filosofía popular: músico pagado, toca mal son. 

El individuo, está acostumbrado a dar un mínimo esfuerzo en lo que hace para otros, incluyendo su empleo, no da más de lo que le piden, aunque se dé cuenta que hay más cosas que debe hacer, pero si no le dicen lo que debe hacer, no lo hace. Y la mayoría de ocasiones, lo hace mal. Esto da como resultado, productos y servicios pésimos, muy por debajo de las normas oficiales y estándares de calidad. 

El mexicano es bueno para el chisme, le encanta, enterarse y lo que es peor, crearlo; a cada rato, está intrigando contra todos, es el clásico que todo lo que otros hacen está mal y solo lo que cada uno hace está bien. (Actualmente así tenemos un presidente de la República). Eso es retroceso, porque en todo hay un equilibrio, aunque sea un mínimo porcentaje, pero existe la dualidad. No todo es bueno, mucho menos no todo es malo. Asimismo, cuando surgen las noticias bomba, que en realidad son distractores del gobierno para no darnos cuenta de lo importante, empiezan a sacar los llamados memes en las redes sociales, que ahora hasta en la televisión reproducen y con esto pierden tiempo y su memoria corta (otro antivalor) se les olvida lo que antes les afectó. 

La educación está cada día peor, un poco por los gobiernos que han hecho reformas que retroceden lo ganado, otro tanto por la falta de compromiso de los docentes, que solo les interesa ganar bien y no responsabilizarse; los padres que ya no se preocupan por sus hijos, los dejan solos, les compran aparatos tecnológicos para que no los molesten, ni se enojen con ellos; esto propicia nuevas generaciones de estudiantes que no les gusta estudiar, que están en las aulas solo de cuerpo, porque su mente anda divagando pensando en el celular (cuando no les permiten tenerlo) o de plano usándolo cuando se les permite tenerlo con ellos en clase. Estudiar, es un compromiso que actualmente pocos, poquísimos, cumplen. La mayoría quieren egresar sin saber y eso es retroceso y perjudicial para el país.     

Otra cosa que abunda y con facilidad se obtiene, es el alcohol y las cada vez, en más variedad, drogas, las hay para cualquier bolsillo, edad y estrato social. Claro que esto, siempre ha existido (en menor cantidad), pero actualmente, hay más mentes débiles, enfermas, que caen con facilidad en estos infiernos, de los que pocos salen, pero no completamente sanos, siempre tienen secuelas irreversibles y progresivas. 

Estudios recientes, que pocos leemos, porque este es otro defecto mexicano, la falta de interés por las cosas importantes, reales, que nos ayudan a ser mejores cada día, señalan que 4 de cada 5 individuos en el país, tienen un alto nivel de estupidez, al realizar sus conductas diarias, suena escalofriante, pero lo podemos observar a nuestro alrededor, pero principalmente en la situación que vivimos como país, si fuera falso, México, fuera un país con riqueza y algo más. 

Aunado a esto, estudios señalan que 7 de cada 10 individuos, tienen problemas sicológicos, que van desde los leves hasta los graves. ¿Imagínate, inteligente lector, que ocurre cuando ambas condiciones recaen en la misma persona? Da como resultado, seres humanos muy enfermos. ¿Lo dudas?, detente un momento a analizarte primero tú, analiza a los que viven contigo, si eres observador, pero principalmente, objetivo, sabrás que no hace falta mucho para darte cuenta cuando alguien es un perfecto idiota, desde simplezas como ponerle pasta dental al cepillo, acomodar el rollo de papel de baño, colocar los ganchos en el ropero, armario o closet, etc.     

El mexicano, no sabe pedir las cosas, porque no las conoce, no sabe para qué  sirven, ni como se usan, estoy hablando de lo más elemental, no distingue entre un seguro y un alfiler, entre ancho y grueso, angosto y delgado, no sabe ni cuantos días trae cada mes del año, estos no cambian, salvo febrero cada cuatro años que son 29 días, cada año es lo mismo, preguntan ¿cuántos días trae X mes?, vamos es algo básico, desde la primaria lo aprendimos, no conoce los colores, no sabe que excepto blanco y negro, todos los demás tienen variantes, sin embargo buscan algo azul, ¿pero? Azul que, andan pidiendo la esa para el ese, y lo que es peor, cuando se les corrige, se molestan. No están acostumbrados a reconocer sus errores, sus defectos. Vivimos en un país, con una sociedad que carece del mayor valor que se debe tener, la verdad, aquí decir la verdad es más perjudicial que la mentira, se asustan cuando se topan con gente que si tiene el valor de decir un contundente SI o NO a sus preguntas y peticiones. Están acostumbrados a rogar, a causar lástima y mucha gente con esto, cambia su respuesta y les concede sus pretensiones, aunque muchas veces sean malsanas. Sin embargo, hay gente que no les cree, y éstos, son los malos, los groseros, los déspotas, los peores, porque no caen en sus trampas de mentiras. 

Como en anteriores entregas, hoy lo repito, la vida cotidiana y nuestra salud mejoraría, si hiciéramos las cosas, lo más correctamente posible, repitiendo, con orgullo y sin temor de nada, ESTE SOY YO. Pero nos da miedo el qué dirán y quedar mal con y ante los demás, por lo que seguiremos siendo simplemente mexicanos.  

martes, 11 de agosto de 2026

Ya estamos cerca...

 


ESTE REGRESO A CLASES. 

El compromiso es lo que hace que una promesa se haga realidad. Junto con la responsabilidad, es el puente que une lo que se quiere lograr y las metas a alcanzar. 

Una persona comprometida no sólo cumple con una obligación, aprovecha sus capacidades y supera esfuerzos para lograr su propósito personal. 

El valor del compromiso se aprende en la niñez tardía. Pero es posible más tarde en la vida realizar acciones para tener mayor compromiso con uno mismo y con la sociedad: dejando de poner excusas y no quejarse, así como practicando la autodisciplina. 

Como cada año y sobretodo, hablando del ciclo escolar, estamos en la etapa en la que muchos estudiantes terminan un nivel educativo (llámese preescolar, primaria, secundaria, bachillerato, carrera técnica, licenciatura, especialidad, maestría y/o doctorado) y el inicio del siguiente peldaño, aunque por decisión personal, por saturación, por falta de espacios y escuelas, por cuestiones económicas, etcétera, cada escalón va dejando a muchos prospectos en el camino. Sin embargo, a los que les toca cambio de escuela, les resulta cargado de adrenalina andar buscando un lugar para sus hijos, peleando hasta el mínimo espacio para colocarlos en escuelas públicas y no pasar a ser parte del negocio de las escuelas particulares, que cada día son más y menor el nivel educativo que éstas imparten. 

Amable lector, ¿Quieres que tu hijo estudie? Cultiva en él el amor al aprendizaje. 

Si durante, mucho tiempo se pensó que la letra con sangre entra, los sicólogos de hoy insisten que el amor es la verdadera llave del aprendizaje. 

El peor error de un padre o tutor es tratar de obligar a los hijos a estudiar con la presión de sacar buenas calificaciones. En cambio, cuando se logras que el niño se interese en el estudio, se obtienen resultados muy superiores y, sobretodo satisfactorios. 

No es fácil lograrlo. Los niños y adolescentes suelen estar en rebeldía frente a los padres. El rechazo al estudio es una forma de expresarlo. Los padres no deben castigar al niño por no estudiar. El reforzamiento positivo, alabarlo por ejemplo por las cosas que hace bien, es la forma más eficaz para lograr el interés. Cuando el padre se sienta con el niño y lo ayuda en el estudio, promueve una reacción positiva. Dejar al chiquillo que estudie por su cuenta permite que éste pierda el tiempo o se distraiga fácilmente en lugar de estudiar o hacer su tarea. Muchos padres sienten no tener el suficiente conocimiento porque tampoco estudiaron, pero el sólo hecho de estar sentados acompañando al niño, es un motivador eficiente. 

Cada niño o joven es distinto, sin duda alguna. Los padres deben buscar las claves de cada uno y motivarlos. Pero es importante entender que el aprendizaje surge del amor por descubrir el mundo y sus secretos y no del castigo.   

La unión de voluntades para ayudar a quien se encuentra en desventaja, en este caso los hijos, por la edad, y promover el bien común puede transformar su vida, su futuro, su vida de adulto. Lo que ayuda es lo que uno hace, no lo que se dice. Los hijos son reflejo de sus padres, y tarde o temprano, sin lugar a dudas, van a actuar como los ejemplos que vieron y vivieron en su hogar, y es cuando los padres buscan a los culpables de esas conductas que ellos enseñaron. 

Lo anterior es el primer paso y el más importante, sin embargo, el segundo paso, que corresponde al Estado mexicano, falta mucho por hacer: se necesita un sistema educativo que impulse a los alumnos a aprender, dinero bien utilizado para las escuelas, profesores bien preparados y padres de familia participativos. 

Los años escolares son clave para desarrollar capacidades de expresión clara, pensamiento crítico y elementos que permiten la independencia económica en un marco laboral estable. 

Por eso, en este inicio de ciclo escolar, como papás es muy importante involucrarnos en las actividades académicas de nuestros hijos: estar al pendiente de que siempre tengan clases, preguntarles qué es lo que están aprendiendo y tener conversaciones con los maestros. Esto hace la diferencia y aumenta la probabilidad de que sean más los que terminen una carrera universitaria en el país. Lo que a su vez los aleja de los vicios, adicciones y de formar parejas disfuncionales, que no tienen un futuro prometedor. 

No hay logro pequeño, así que en este regreso a clases (17 de agosto en las universidades, 24 de agosto en los bachilleratos y el 31 de agosto los demás niveles), intenta practicar tu compromiso con acciones pequeñas y verás cómo tu desempeño será cada vez mejor, en el lado que te toque estar, como padre o como alumno. ¡¡¡Mucho éxito!!!