Pobreza, igual a antivalores…
LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
20 JUNIO 2026.-Durante mi reciente viaje al país vecino del norte, como persona pensante, pude observar que la mayoría de construcciones, casas particulares, además de ser amplias, son hechas con sencillez, de madera, de materiales reciclados que semejan plástico, Tablaroca, etcétera, pero ninguna tiene protecciones extras, algunas rodeadas de cercas de madera, de alambre, o de plano sin nada, pero tengan o no, son bajas, para cualquiera. No tienen las grandes medidas de seguridad, como podría pensarse siendo un país del primer mundo y la primera potencia económica mundial.
No se niega que haya mucha drogadicción, principalmente entre la raza negra, pero también hay caucásicos y latinos, introducidos en ese cáncer de la actualidad, sin embargo, algo que llama la atención de la gente observadora, que se mezcla entre la mayoría, porque así debe ser, si se trata de conocer las culturas nuevas, no solo es viajar, estar en los lugares exclusivos y creer otra cosa. Llegar a los mejores hoteles que están en los lugares de mejor nivel, salir a comprar a las grandes tiendas, con chofer y/o con auto rentado, etc. Eso no es conocer a fondo un nuevo país, es necesario llegar a los lugares frecuentados por la gente promedio, la que vive y trabaja, eso es lo más importante.
Pese a la drogadicción que se observa, incluso hasta en el transporte público, a los innumerables zombis que se ven en las calles deambulando sin sentido, a la inminente prostitución, hay pocos robos a casa-habitación. Que como ya indiqué, no tienen la mejor protección. ¿Cuál es la diferencia? Pese a que allende la frontera, ¿viven muchos mexicanos?
En cada rincón de nuestro país debemos estar cuidándonos de todos y por todo, porque cualquier descuido puede dar como resultado un robo en nuestro hogar, en este caso, que es el área observada. En las casas debemos colocar protecciones hechas de herrería reforzada, construirlas de los mejores materiales, porque entre más endeble, madera, por ejemplo, más fácil es caer en la estadística de esa clase de delitos. Sin importar el área de ubicación. Los negocios también son abiertos, pese a contar con cortina asegurada por una chapa y candados de seguridad, puertas derribadas, hasta huecos en las paredes, son finos para la maldad, y tampoco ninguna de las áreas se salvan de ello, sean clase baja, media y alta, área rural o urbana, todos sufrimos por igual.
En cambio, allá en los Estados Unidos, no. ¿Por qué?, cual es la diferencia, si solo una frontera nos divide, además de que hay millones de estadounidenses de origen mexicano. Por qué el mexicano es un ladrón en potencia, no importa la edad, no importa la clase social, no importa que sea adicto y/o alcohólico, trabaje o no, estudie o no, y los estadounidenses (caucásicos, negros, latinos, etc.) no. No niego que sí los haya, porque así es la ley de la probabilidad y las estadísticas, pero tristemente, son menos a lo que vivimos aquí todos los días y a cualquier hora.
¿Qué es lo que a los ciudadanos de aquí que cruzan el río Bravo, les sucede, estando allá? Porque es increíble como se transforman estando allá que como eran en el país. Y sobre todo como siguen siendo una vez que regresan. ¿Qué tiene ese gran país, respecto a nosotros? Cultura, leyes de verdad, seguridad, leer, deseos de seguir aprendiendo, etcétera.
Allá la gente, aunque ande ebria, hasta las chanclas, dijeran, drogada, cruzada, zombie, completamente perdida, o como sea que ande, respeta a los demás, principalmente la propiedad que tanto esfuerzo, trabajo y sacrificio cuesta obtenerla, y, además, se respetan ellos mismos. En México, no pasa nada de eso. No hay valores, no hay respeto, no hay neuronas. La gente solo vive porque tiene vida, pero de una forma tan desordenada, desde que se tiene uso de razón, no se les guía, porque sus padres, abuelos o con quienes crece la mayoría, escucha algo, pero mira que hacen todo lo opuesto. Que les dicen no debes mentir, y alguien los va a buscar y los mandan, dile que no estoy (El clásico). Así como se van a aprender los valores morales básicos, si a diario se están violentando con los antivalores. Como pueden creer otra cosa, si piden prestado, fiado y no pagan, al contrario, hasta hablan pestes del que les mató el hambre, si, aunque trabajen, gastan más de lo que ganan, y todo el tiempo están endeudados y creciendo cada día más esa deuda, si no respetan ningún orden, ninguna ley, etcétera.
Además de que, sufren un deterioro en la casa, la mayoría de éstas, rentadas, ups. En el auto, y no lo reparan, ahí andan con eso deshecho, se les funde un foco, no lo cambian, eso y más contribuye a que todo les salga cada vez peor, aunque no crean en las leyes del éxito, el Universo si observa a cada insignificante ser y como se dice, se nos pone a prueba, administrando, recibiendo, valorando pequeñas cosas y si, lo hacemos bien, se nos van aumentando, y en caso contrario, se van escaseando cada día más (dinero, éxito, bienes, etc.), no es cuestión de magia, mucho menos de brujería como también tristemente la mayoría en eso creen, así como en los horóscopos y en la lotería sin comprar boleto. Estamos mal. Como individuos y como país. Mayoritariamente el mexicano, está urgido de buenas noticias, de triunfos, de éxitos, la prueba es todo el alboroto que arman con los triunfos pírricos de la selección nacional de futbol.
Además, están acostumbrados a mentir en automático en todo y para todo. El dinero que reciben, sea como pago por un servicio prestado o como pareja, lo tratan mal, los billetes los traen todos arrugados, mal doblados, hechos bola, todo eso por supuesto influye para mal de quien lo hace, aunque usted no lo crea.
México es el país donde todo el tiempo, en las carreteras y calles, vemos autos en mal estado, eso mismo observé en los Estados Unidos, pero allá por supuesto son propiedad de compatriotas, los demás los cuidan y si tienen algún incidente, de inmediato los arreglan, no andan con los detalles, circulando, porque saben que además de verse estéticamente pésimos, influye en su riqueza, pero el mexicano reniega de su pobreza todo el tiempo, pero no hace nada por superarla. Así, ni como ayudarlo. Solo es cuestión de observación y lógica. Y tener las suficientes amígdalas para cambiar, si se puede. ¿No crees?