lunes, 3 de agosto de 2026

Solo para holgazanes...

 


Esperanzados sin esperanza.

México, está viviendo una descomposición social muy importante en la actualidad, esto tiene que ver con el uso exagerado, inmaduro y sin el debido conocimiento y supervisión de las redes sociales. Además, propiciado por las ideas poco claras, poco reales e incendiarias de uno de los suspirantes a ocupar la primera magistratura de la Nación.    

De por sí, dicen los antiguos, el horno no está para bollos, por la situación económica que vivimos como país, el aumento alarmante de la inseguridad, el incremento de jóvenes que no tienen idea del rumbo que en el futuro tomará su vida, que sin duda afectará al país y lo que quieras agregar amable lector. Sin embargo, lo peor, son las piedras lanzadas, escondiendo la mano el autor, porque está provocando una crispación de la sociedad en contra del gobierno federal (principalmente). Ahora resulta que todo lo malo, el destino mal habido que cada uno se ha labrado, es culpa del gobierno federal. 

El mexicano, es de corta memoria, pero sobretodo de mecha corta, hacen sus héroes a los que sufren, a los que se esfuerzan, a los pobres, esa es su debilidad principal. 

Hacen suya cualquier causa perdida, aunque no tengan el mínimo conocimiento de ella, si en verdad es como ellos la ven, no se detienen a mirar los pros y contras de X o Y acción u omisión. 

No es discriminación, pero los seguidores de este personaje, carismático sin duda, engañador de incautos, parece que están cortados con la misma tijera. Son intolerantes, agresivos, atacan a la menor provocación, para ellos todo lo que existe es malo, todos los servidores públicos, políticos de hoy y anteriores, son mediocres, corruptos, excepto los que están en el mismo partido del gran Tlatoani. Tal pareciera que al traspasar el umbral de ese Instituto se purificaran y todos sus males, defectos y acciones negativas, desaparecieran mediante algún artilugio. 

Estos necesariamente, no son pobres y/o ignorantes, los hay de distintos estratos sociales, culturales, económicos, ya que como he señalado en otras ocasiones, el nivel educativo, no tiene nada que ver con la inteligencia. Con ésta se nace y no se aprende en ninguna universidad, aunque te denominen intelectual, catedrático o investigador. 

Estos individuos de cerrada mentalidad, no se prestan al diálogo amigable, pues carecen de argumentos válidos y comienzan a levantar la voz, quieren imponer a como dé lugar sus ideas descabelladas y poco viables a la realidad de nuestro país. Viven en el pasado que desconocen, admiran a los ex y gobernantes extranjeros que son repudiados por su propia gente y por la mayoría de países de esa zona o continente. 

Desconocen cómo funciona la economía mundial, la globalización, la actualidad, creen que todo lo que su dirigente menciona, es posible, no tienen la mínima idea de que México como los demás países llamados de economía emergente, tienen que seguir la línea que los bancos mundiales y los verdaderos dueños del dinero, trazan, ningún país es completamente libre, todos tienen algún tipo de dependencia hacia las llamadas potencias, siendo la económica la principal. 

Los cambios estructurales realizados a través de las reformas legislativas que tanto han sido atacadas este sexenio, ya fueron realizados en muchos países y no hubo mayor problema, precisamente por la capacidad de raciocinio que poseen sus habitantes. Porque redundan en beneficio para todos. Pero estos individuos sólo buscan dinero en su bolsillo, sin el menor esfuerzo, y eso, en ningún país, es posible. 

En México tenemos todo, solo hay que tener idea de lo que cada uno desea, no se puede buscar un mejor nivel educativo, si no se tienen las bases necesarias; no se puede pretender un trabajo bien remunerado, sin la preparación laboral y técnica adecuada, es muy común oír en las entrevistas de trabajo, la respuesta a: …”conoces X puesto”…, no, pero yo aprendo, lo que es una mentira que encierra corrupción y una completa falta de honestidad del buscador del empleo. Sin embargo, ante la falta de mano de obra calificada, las empresas, tanto públicas como privadas eligen al solicitante menos peor, cuando lo correcto es siempre contratar al mejor. 

Nuestras universidades públicas son importantes y gratuitas, todas tienen programas de becas al extranjero, pero se necesita un buen promedio escolar, además de comprobar saber un idioma para hacerse ganador de una de ellas (lo que con un poco de esfuerzo, estudio y dedicación, muchos alcanzan). Sin embargo, el mexicano promedio (que son la mayoría) está acostumbrado a que todo le solucionen, si piden informes no llevan papel y lápiz, si buscan empleo no llevan la solicitud, si quieren estudiar no reúnen algún requisito, están acostumbrados a que con dinero, fingiendo amabilidad, inventando pretextos, les pasan sus errores y fallas, lo que en lugar de beneficiarlos, les fomenta la flojera, atrofiándoles aún más el cerebro. 

En fin, estamos en un periodo de simulado silencio de los candidatos, el 30 de marzo comienza la verdadera campaña, a partir de ahí nos van a saturar la vista, el oído, el cerebro con propuestas (promesas) que ninguno va a cumplir, pero los que están esperanzados se quedarán sin esperanza, porque su llamado mesías tropical, aparte de jugar al contreras, es parte importante de lo que él llama la mafia del poder, el no pierde, siempre gana, pero no necesariamente el poder. Y el primero de julio sus seguidores lo comprobarán. Pero ¿tendrán la madurez de reconocerlo? 

El sabio (inteligente) investiga, escucha y decide bien, el mediocre simplemente se cierra y es difícil, casi imposible hacerles ver la verdad, porque además son muy necios.

domingo, 2 de agosto de 2026

Publicación...

 

Las dulces y tiernas mujeres…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES      ANALISTA

1 AGOSTO 2026.-Históricamente, por lo menos en este país de pobreza, ignorancia y mediocridad, las mujeres se han sentido más que el hombre, eso con la ayuda de muchos hombres que, estando en el poder político, les han dado demasiado juego, haciéndolas creer eso y más, aunque para alcanzar sus sueños y deseos, tengan que soltar el cuerpecito, sin importarles que las utilizan para eso. Ellas solo quieren figurar en el peldaño más alto del área, nivel o profesión en el que se desenvuelven por lo que fácilmente se entregan a los deseos carnales de quienes en apariencia las han encumbrado sobre ellos mismos.

Así es, amable lector, debemos dejar de romantizar que las mujeres son capaces en cualquier ámbito, incluso que hasta más que los hombres. Eso es una total y completa mentira. La prueba reciente, la tenemos en la presidencia de la República.

Si la gente analizara, razonara o reflexionara, seríamos otro país mejor, pero no, el mexicano no hace nada de eso, es fácil presa de la manipulación y el engaño, de vez en cuando en apariencia respinga, pero eso es porque eso quieren que haga, no porque de verdad haya aprendido tal o cual situación. Está acostumbrado a que lo dominen y le digan lo que tiene que hacer, cómo debe responder, a quién apoyar y viceversa. Así no se puede.

México es un país lamentablemente lleno de estupidez, se oye fuerte, pero tristemente es la realidad y cada día estamos peor.

Somos un país donde el matriarcado domina por encima del hombre, éste ha permitido, por no pelear, por no discutir o por ignorancia, que la mujer se ponga encima de nosotros, indebidamente, por supuesto. Pero eso las ha empoderado cada vez más. No es posible que sean ellas las encargadas de la educación de los hijos y solo unas cuantas, entregan resultados favorables a la sociedad, hijos con valores, exitosos, sin vicios ni adicciones y sobre todo con mentalidad fuerte, la mayoría todo lo contrario. Viciosos, delincuentes, holgazanes, mente débil, con escuelas truncas, buenos para nada. Los hijos pasamos más tiempo con nuestra madre, así que para que no se quieran escudar en lo contrario. El padre, al ser el proveedor por excelencia, pasa el mayor tiempo del día fuera de casa. Muchas veces llega cansado y solo es para recibir quejas y ponerlo en contra de los hijos, porque sin conocer la realidad de lo sucedido, se ponen a regañar, incluso a golpearlos, solo por que la mujer, le está casi ordenando que lo haga, porque los hijos no se dejaron manipular por ella en algo y llegando el “ogro” los acusa y el otro sin platicar, actúa. Eso es terrible.

También, tristemente, es mayor la cantidad de madres solteras porque no supieron elegir, ni conservar al padre o padres de sus hijos, porque muchas no son egoístas y a cada hijo le dieron un padre propio, entonces, con eso están llenas de resentimiento contra los hombres, porque según ellas, los culpables siempre son ellos, ese es el deporte preferido en sus pláticas, tirarle a su ex, sea novio, concubino o esposo, es lo mismo. El macho es el culpable y punto.

Entonces qué enseñanza le pueden dar a su hijo (o hijos), simple y sencillamente aprender a odiar al padre, que muy pocas veces lo merece. Eso contribuye al deterioro de la sociedad mexicana. Asimismo, entre ellas se aconsejan y echan porras, pero es lo mismo, no tienen la calidad moral ni humana para hacerlo, si al final están igual o peor. Similar caso es de aquellas mujeres solteronas sin hijos, esas que, decía mi abuela, ni para que se las chingaran tuvieron suerte, un chistorín. Esas están peor de afectadas mentalmente, por su situación, ¿cómo te pones a hacer caso a sus consejos u opiniones si no tienen experiencia en la manutención de un hijo propio? Además de que están dañadísimas y resentidas con los hombres, así como también les tienen envidia a las mujeres que los tienen, aunque sean solteras. Por lo que todo lo que digan, salvo honrosas excepciones, será buscando perjudicar a la “amiga”. Pero no les alcanza el raciocinio para darse cuenta de eso y les creen.

Mi abuela, una sabia, siempre me decía: “nunca le pidas un consejo, una opinión a quien desconoce el tema”. Es decir, no le puedo pedir a un soltero que me hable del matrimonio, ni a un adicto sobre la importancia de la salud, etcétera.

En el ámbito económico, la mujer está dispuesta a hacer lo que sea, si le ofrecen dinero, trabajo o algo similar. Lo que todos los hombres buscan y quieren es la parte genital femenina, por eso es que desde la antigüedad hasta nuestros días, el sexo es el que mueve al mundo. No pasa ni pasará de moda. En los ámbitos más altos de cualquier entorno, no importa el sexo, dan y reciben por igual. Por eso es que, en la política, la farándula, la TV y demás, abundan los homosexuales y lesbianas. Pero curiosamente son, mejor dicho, bisexuales, porque, lo mismo comen linga que yoni, hablando del hinduismo. Ejemplos, abundan en todas las áreas. ¿Lo dudas?

Pero regresando a las tiernas y dulces féminas, son un caso raro, porque aunque en la actualidad abundan las sugar baby, jovencitas que andan con hombres maduros, mayores que ellas, a cambio de dinero, de apoyo, preferentemente, sin exclusividad, todo eso desarrollado en la clandestinidad, en la soledad de cuatro paredes con un sofá y/o cama, hay también mujeres maduras que sin importar con quien estén viviendo, también ya lo hacen, a veces hasta con el permiso de la pareja, pero las de antaño, aun siguen, esas que no les gusta atender a un hombre como se debe, es decir, cocinarle, lavarle, atenderlo, pero que contradictoriamente, no aceptan esos encuentros casuales íntimos a cambio de dinero, sino que quieren su casa aparte.

¿Para qué? No van a durar y no precisamente por culpa del hombre, si no porque ellas no quieren hacer nada por ellos, cuando están viviendo juntos, todos les molesta, no les da tiempo de hacer nada, para ellos, porque ellas si se atienden bien, porque tampoco atienden a sus hijos propios, mucho menos a los ajenos, cuando el hombre ya lleva hijos. ¿Entonces? No se les entiende. Les gusta vivir por temporadas con diferentes hombres. Han dejado de ser fieles y honestas, ahora solo van buscando al que le puedan sacar más, no les importa la edad ni el físico masculino. Si tienen que trabajar, en su área laboral rápido se enredan con algún compañero o el patrón, dueño, jefe o encargado, o lo hacen con alguno (raro, pero sucede) que se cruza con ellas cotidianamente durante el traslado de su casa al trabajo y viceversa.

Pero cuando el que las mantiene se entera y las manda a la chifosca mosca, resulta que él tuvo la culpa, siempre el hombre la tiene. Así funcionan las dulces y tiernas mujercitas. ¿Las conoces bien?

sábado, 1 de agosto de 2026

Es lo de hoy...

 


¿Es seguro el pago por evento? 

Los tiempos cambian y la manera de prostitución también, ahora las practicantes, ya no se instalan en alguna esquina, calle o zona, llamada de tolerancia, ahora es muy frecuente encontrar en las redes sociales ofreciendo sus servicios a muchas mujeres de distintas edades y estratos sociales. 

Sin embargo, hay otras más mundanas, esas que muchas veces ni por la cabeza de cada uno de nosotros, cruza la idea de que están puestas y dispuestas a brindar un rato o varios, de placer a cambio de una gratificación o apoyo económico. Y esas son más limpias, más cariñosas, más accesibles a nuestros deseos carnales o de quien las busca para eso. 

Como dije antes, es muy frecuente encontrar en las redes sociales a mujeres ofreciendo sus paquetes de fotografías y videos de contenido explícito, obviamente teniendo relaciones sexuales con otros de sus clientes, que viven en su lugar de origen, porque al tenerlas como contactos en las redes sociales, no necesariamente, son de la misma ciudad, población o estado, por lo que no se tiene la posibilidad de conocerlas personal e íntimamente. Lo cual no es garantía de recibir un buen servicio, además de cotizarse demasiado alto, porque recuerda amable lector, que ese tipo de mujeres no se mandan solas, siempre tienen a un padrote, proxeneta o lenón, que las tienen trabajando para que los mantengan, por eso es que se cotizan alto, aunque no valgan la pena. 

Como dije, ese tipo de mujeres, al igual que las prostitutas de banqueta de antaño, que aun continúan laborando así, no permiten caricias por encima de la cintura, mucho menos besos, porque está probado y comprobado que es mediante los besos en la boca, como se da el enamoramiento, entonces eso es lo que no quieren que les pase. Pero también, eso impide que el hombre se satisfaga completamente, pero para todo hay gente, y a muchos con eso se sienten completos, pero otros no. 

Como dije, recientemente, hay muchas jovencitas mayores de 18 años y menores de 25, principalmente en las ciudades más grandes, donde hay universidades, sean públicas o privadas, que andan buscando quien las mantenga, siendo estas más accesibles, éstas si permiten besos y caricias en todo el cuerpo, claro, dependiendo del apoyo recibido, pero generalmente, permiten de todo. Solo que hay un pequeño inconveniente, como reciben y permiten besos en la boca, llega un momento en que ya se sienten con derechos y empiezan a ponerse exigentes, lo que propicia que ese tipo de relaciones terminen mal, por eso los clubes de sugar daddy, porque así están catalogados, como integrantes de un club, señalan que máximo tienen un año a su sugar baby, porque después, los problemas pueden ser de graves consecuencias, así también recomiendan que entre menos información les brinden es mejor, porque la información es poder, imagínate inteligente lector, en las manos equivocadas, puede ser funesto en algunos casos. 

Finalmente, aunque siempre han existido, ahora con estos dos años de la pandemia, se han incrementado, los casos de mujeres casadas, con pareja, con novio, con hijos, viviendo con sus padres, solteronas, trabajadoras domésticas, de tiendas de conveniencia, de autoservicio, etc. que solamente, necesitas saber si físicamente te agradan, para acercarte a ellas, por sí o por medio de otra persona y abierta y claramente, decirles que se está dispuesto a darles apoyo económico a cambio de sus servicios íntimos, es recomendable, decirles hasta que cantidad se está dispuesto a brindarles, y ellas deciden si aceptan o no, no se les fuerza ni obliga a nada, es más, ni siquiera se les tocan las manos mientras se está negociando, así no existe el problema de que se les acuse de acosadores, además, existe un alto porcentaje de que acepten, salvo que la cantidad les resulte demasiado pequeña, pero tampoco hay que ser tan miserables con este tipo de mujeres, porque se les está apoyando por medio de pago por evento, y sabes que vas a poder hacer todo lo que te gusta, incluso hasta lo que en tu casa no puedes hacer, así que eso debe valorarse al momento de la negociación. Además, recuerda cuanto cobra una prostituta por quince minutos, y este tipo de mujeres, las puedes gozar durante el tiempo que tu quieras, son limpias, te agradan físicamente y al tener compromiso, no son tontas como para andar contando lo que se les propone y lo que se hace con ellas. Además de que se les acaba su ingreso extra, ganado sin el mínimo esfuerzo, porque tanto ellas como ellos, van a disfrutar de unas horas de extenuante y delicioso placer. Claro que es importante, conocer su situación económica, darse cuenta cómo viven, con quien viven, como dije antes la información es poder, y sabiendo lo más posible, es sinónimo de éxito pasional. Así que no te límites y si tienes, la solvencia económica para darte tus gustos de vez en cuando, aprovecha, no te quedes son probar este tipo de nuevas experiencias, te aseguro, que no te arrepentirás, tu tienes todo el control, solo déjate llevar según tus deseos, instintos y necesidades. El pago por evento es seguro, ya que ambos deciden hacerlo sin o con preservativo, pero no tanto por insalubridad, sino porque algunas mujeres aún están en edad de procrear y ninguno de los dos desea eso. Pero por lo demás, todo es libertad, éxtasis y enorme placer. Recuerda que tanto el hombre como la mujer, con su pareja se recata y con otros sacan a flote su verdadera personalidad y más tratándose de la intimidad. Si tienes alguna fantasía sexual sin cumplir, así la puedes realizar. Son pequeños gustos que los valemos. ¡Anímate!  

viernes, 31 de julio de 2026

Tristemente, así es...

 


ES DIFÍCIL DEFINIR LA PALABRA AMIGO. 

Amigo es quien te da  un pedacito de suelo, cuando es de tierra firme que usted precisa, o un pedacito de cielo, si es el sueño lo que le falta. 

Amigo es el hombro amigo,  es  la mano extendida, la mente abierta, el corazón latiente, ancha espalda. 

Es quien  en el intento hizo,  y no es egoísta por no querer compartir lo que aprendió. 

Es aquel que ayuda y no espera retorno, porque sabe que el acto de compartir un instante cualquiera ya lo realimenta y satisface. 

Amigo es quien entiende su sentimiento porque ya sintió, o un día va a sentir, lo mismo que tú. 

Un amigo es comprensión para su cansancio y complemento para sus reticencias. 

Es aquel que entiende tu deseo de volar, de sumir de vez en cuando, tu sed de innovar siempre. 

Es al mismo tiempo espejo que lo refleja, y óleo derramado sobre tus aguas agitadas. 

El amigo se compadece por tus errores, y vibra con  su éxito. Es el sol que seca tus lágrimas, es la pulpa para endulzar aún más su sonrisa. 

Amigo es aquel que toca sus heridas con las manos de terciopelo; acompaña tus victorias con euforia y hace bromas para amenizar tus problemas. 

Amigo es aquel que siente miedo, dolor, nauseas, cólera, y llora como tú. Y, si pudiese, sufriría en su lugar. 

Un amigo sabe que vivir es tener historia para contar. 

Es quien sonríe para ti sin motivo aparente, sufre con su sufrimiento, y es el padrino natural de sus hijos. 

Es aquel que encuentra para usted aquello que ni usted sabía que buscaba. 

Amigo es quien le envía cartas, esperadas o no, pequeños notas en clase, mensajes electrónicos emocionados. 

Es aquel que le oye al teléfono aun mismo cuando la conexión parece caótica, con el mismo placer y atención que haría si estuviese mirando tus ojos. 

Amigo es aquel que entiende lo que tus ojos dicen, sin precisar de palabras.

Es aquel que adivina tus deseos, tus disfraces, tus alegrías, y percibe tus miedos. 

Amigo es quien aguarda pacientemente que surja aquel brillo en su mirada  y se entusiasma cuando lo ve surgir. Es quien tiene siempre una palabra a medida cuando tus ojos se cubren de lágrimas. Y es también aquel que sabe cuándo tu estás luchando para sofocarlas en la garganta. 

El amigo es como la luna nueva, es como la estrella más brillante, es luz que se renueva a cada instante, con múltiples e inesperados colores, que caben todos en su iris. 

Amigo es verdad y razón, sueño y sentimiento… 

Amigo es aquel que te dice: “yo le amo a ti” sin cualquier temor de mala interpretación. 

En fin, amigo es quien ama a ti y punto final. 

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Las donaciones de amistad pura enriquecen a los compañeros de jornada. 

Cuando otras emociones se debilitan en el vaivén de los choques, la amistad perdura, compañera devota de las personas que se estiman. 

Tener amistad es tener corazón que ama y esclarece, que comprende y perdona, en las horas más amargas de la vida. 

Por todo eso, extendamos los benditos recursos de la amistad real donde la discordia intenta esparcir el oscuro dominio que le es propio. 

Con todo mi cariño y amistad, para ti, AMIGO. 

·       Analista.

jueves, 30 de julio de 2026

la inmensa realidad nacional...

 


Errores y defectos mexicanos. 

Nos han enseñado desde niños, grandes mentiras de nuestro origen, de nuestro pasado y conforme avanza el tiempo, si no tienes la capacidad mínima de investigar, analizar o simplemente reflexionar en lo que has vivido, visto, leído o escuchado, así terminarás el resto de tu existencia. Creyendo en glorias pasadas, que no hay seguridad de que realmente, lo hayan sido. 

El mundo es un constante ir y venir de todo, y la vida por consiguiente; solo los mexicanos parecen no entender que se deben preparar día con día, leer, estudiar, capacitarse, obligar a la mente a estar siempre alerta, porque eso contribuye a tener una mejor calidad de vida y sobre todo, a vivir más. 

El mexicano mayoritariamente, está estancado, los avances tecnológicos en lugar de servir, les han afectado, incluso en algunos casos, hasta los han hecho retroceder. 

El internet y las redes sociales, han influido en gran medida, de forma negativa en la vida personal, escolar y laboral de los individuos, ahora resulta que muchos no pueden vivir sin estar pegados al teléfono celular (mayoría), tabletas y computadoras personales o de escritorio (otros). Pocas escuelas, tienen la férrea voluntad de prohibir que los alumnos ingresen dichos aparatos en horario de clases, lo mismo sucede en los empleos, tanto públicos como privados; asimismo, aunque ya pasó la euforia de algunos años atrás, aún es común encontrar en la calle caminando o detenidos sosteniendo las paredes, en medios de transporte y lo que es peor, conduciendo automóviles, con el teléfono celular en la mano, hablando o texteando. En las instituciones educativas y áreas laborales, el espectáculo es peor. Esto contribuye a una debacle de la economía, porque los estudiantes no aprenden, no estudian, por estar pegados a su móvil y los empresarios pierden ventas, porque los empleados, con tal de no ser molestados, niegan las cosas, además de que en su horario laboral, solo rinden un pequeño porcentaje, si no tienen una debida supervisión y no se trata de eso. 

Los libros de superación personal, relaciones humanas, liderazgo, riqueza y otros temas relacionados, son escritos por extranjeros, pero sus presuntas reglas mágicas para cambiar, no se pueden aplicar en nuestro país, porque el mexicano está acostumbrado a hacer (o debería decir, medio hacer), lo que le dicen que haga, y para eso debe tener vigilancia, porque en caso contrario, no lo hace o lo hace peor que con estricta supervisión. La mayoría carece de iniciativa propia, ya no digamos de la debida preparación, se sienten competentes en cualquier área, pero solo de boca, porque cuando se les brinda la oportunidad, no saben hacer nada. En  una jerarquía, todos los empleados tienden a ascender hasta el nivel de su incompetencia. 

El mexicano no sabe trabajar en equipo, y esta es una cualidad que toda empresa, negocio o familia de éxito, debe privilegiar. Con gran esfuerzo, dicen que trabajan para vivir.

El mexicano, siempre tiene excusas, problemas y pretextos a su paso. Es cobarde, pocos, tienen el valor necesario para aceptar y reconocer que son humanos y se equivocan. La mayoría carece de él. 

Esto tiene que ver con la crianza familiar, porque desde niños, se enseñan las cosas mal, porque nuestros ascendientes, así las entendieron y no tuvieron la mínima intención de detenerse a analizar si lo que aprendieron de sus padres fue correcto o no. 

Al mexicano, no se le enseña a tener valor, al contrario, se le enseña a tener miedo, aprende a siempre echar la culpa a otros de sus fallas, si reprueban en cualquier grado escolar, el culpable es el profesor; si los despiden de un empleo, los corren injustamente; el famoso no era penal del mundial de Brasil 2014; cuando cometen cualquier conducta ilícita y son detenidos, se dicen inocentes y así infinidad de excusas y pretextos. Son agresivos, pero no es lo mismo. 

El mexicano, no está acostumbrado a seguir reglas, que dan como resultado una mejor y sana convivencia social, al contrario, le gusta hacer las cosas mal, lo que contribuye a entorpecer cualquier acción, retardar tiempos, afectar a los demás, no cuidan la naturaleza ni el medio ambiente, como te has dado cuenta amable lector, el respeto, la tolerancia y el agradecimiento, no son su fuerte. 

En México, se vive por imitación, por modas pasajeras, por momentos, se tiene memoria débil. Si surge una noticia, buena o mala, aparecen los defensores y detractores y al poco tiempo, ya no se acuerdan de ello, si alguien hace algo distinto, como los llamados retos que se publican en las redes sociales, en poco tiempo, ya muchos los están haciendo, como dije antes, no hay iniciativa propia, viven de repetir lo que alguien, extranjero principalmente, creó, ideó o inventó; también se critica cualquier cosa, diciendo que es tan simple, pero no tuvieron la capacidad para hacerlo. 

En México se enseñan los resultados, pero jamás el proceso que llevó a ese resultado, lo que ha propiciado que cualquiera sin presente brillante, sueñe con ganar la lotería, ganarse los pronósticos, que algún pariente millonario (que no tienen) los denomine herederos de su fortuna; en el caso de las mujeres, buscan un prospecto rico que las saque de su pobreza, mental y económica, etcétera. 

Esto y más, es la idiosincrasia mexicana, es lo que se trae en la sangre, aunque, por su escasa materia gris, los medios de comunicación, principalmente electrónicos, señalan cualidades que no se tienen, en lugar de hacer eso, se debería implementar una campaña agresiva de señalamiento de todo lo que se hace mal, pero como digo, fuerte, porque así como lo intentó hacer televisa hace unos años, sobre los valores (tienes el valor o te vale), no funcionó, aunado a las mentiras de grandeza, bondad, etc., además de tanto organismo defensor de lo ilegal, provocaron lo que estamos viviendo actualmente, una total y completa descomposición de la sociedad, en general.   

miércoles, 29 de julio de 2026

Pero no tanto...


Errar es humano. 

No le falta su razón al viejo dicho según el cual errar es humano. Sería estúpido creer que cabe la posibilidad de no cometer ni un solo error. Ni siquiera la más eficaz combinación de inteligencia, experiencia, conocimiento, atención y disciplina sería infalible. Ninguna solución, decisión o conducta puede ser perfecta siempre. 

Los errores no siempre son estúpidos. Cuando el beneficio de aprender de un error es mayor que el daño que se causa, el resultado se sitúa en el cuadrante inteligente de la estupidez humana. Cometer errores y comprender por qué lo eran es una parte esencial de cualquier proceso de aprendizaje, igual que estar preparado para accidentes inesperados es elemento necesario de cualquier planificación eficaz. 

Bastante a menudo, un error o mal funcionamiento revela algún fallo de actuación, proceso o pensamiento. Si en vez de limitarnos a corregir lo que haya salido mal, comprendemos también cómo y por qué ha pasado, estaremos más cerca de lograr una solución inteligente. 

Si dejáramos crecer a un recién nacido en un medio perfectamente aséptico, cuando más adelante se viera expuesto al mundo exterior, es probable que el niño muriera por no haber desarrollado un sistema de inmunidad eficaz. Es igualmente peligroso creer que nunca cometemos errores. La ilusión de la infalibilidad es tan arrogante como estúpida. 

Si adquirimos la costumbre de repetir la misma actuación que, en experiencias anteriores, ha logrado buenos resultados, el problema no es tan solo que dejamos de aprender; también importa recordar que las actuaciones y circunstancias no son nunca exactamente iguales. Con las costumbres y los hábitos, nuestra capacidad perceptiva se arroma; con el tiempo acabamos por perder el contacto con la realidad. 

Una forma generalizada de estupidez es la incapacidad –o la falta de voluntad- de admitir errores. No sólo ante otras personas, sino incluso, sobre todo, ante uno mismo. El arrojo de decir o pensar “estaba equivocado” no es un mero acto de sinceridad, sino también una forma inteligente de reducir el poder de la estupidez. 

Es importante, por otra parte, aprender a manejar los errores de otras personas. Es raro que discutir o reñir sirvan de mucho. Es más civilizado perdonar, pero tampoco es bastante con eso. Es necesario comprender sí, cómo y por qué lo que hemos hecho (o dejado de hacer) ha provocado el error ajeno. 

También debemos esforzarnos por determinar si esa persona es irremediablemente estúpida (o quizá solo inepta para una función específica) y, en tal caso, hallar una forma de eliminar el problema. Pero, más a menudo aún, existe otra solución mejor: ayudar a esa persona a comprender el origen del error y, con ello, reducir la posibilidad de que se repita. 

Esto no son más que obviedades, en teoría. Pero en la práctica, ves más común que se intente “pasar el muerto a otro” –o buscar un chivo expiatorio que nos exima de la culpa--, en lugar de aprender de los errores. 

En un entorno dinámico, justo y abierto, donde se comparten las responsabilidades y existe un genuino sentimiento de comunidad, puede ser muy eficaz trabajar en conjunto para entender los errores, desde el origen de las consecuencias. No se trata de diluir las responsabilidades, llorar la pena sobre el hombro ajeno o lamentarse por la leche derramada, sino de enriquecer los recursos de la experiencia compartida. 

Es algo que raramente se consigue con procedimientos burocráticos o encuentros formales. Como dijo Paul Foley: “las reuniones numerosas se usan, a menudo, para compartir la culpa”. Para compartir la experiencia y aprender es grupo de los errores, hace falta cooperación auténtica y un vivaz trabajo en equipo. 

La noción de que los errores son una fuente de aprendizaje es antigua. Se podrán citar múltiples formulaciones, pero si no se aplican de nada sirven. 

Además, podemos lograr más resultados y mejores, que el de meramente aprender de nuestros errores. 

No es bastante con aprender con los errores cuando estos se producen. Resulta útil poner a prueba ideas, actuaciones, métodos y soluciones para comprender qué ha causado los errores y por qué. Se trata de un concepto básico, de la experimentación técnica, la educación y la investigación científica, pero además, es un recurso valioso en toda clase de empresas y en la experiencia de la vida cotidiana. En suma, lo que resulta ciertamente estúpido no es cometer errores, sino el no comprender (o admitir) que lo hacemos y no sabemos emplearlos como fuente de mejora. 

El concepto de riesgo calculado es tanto una noción de sentido común como un sensato criterio de gestión. Podemos hallar (o disponer a propósito, como campo experimental) una situación en la que sea posible cometer errores con consecuencias pero inquietantes; así aprendemos a evitar o a manejar los problemas inesperados o más graves. Los líderes más carismáticos suelen decir, y poner en práctica, que lo más arriesgado es no asumir ningún riesgo. En realidad, es imposible no asumir riesgos o no cometer errores. Resulta mucho más eficaz (e interesante) comprender qué riesgos estamos asumiendo y ser conscientes de nuestros errores, por mucho sonrojo que nos causen. 

Los tontos más estúpidos (y peligrosos) son los que no se dan cuenta de que son estúpidos, lo mismo cabe decir de quienes creen que nunca cometen errores. Pero tampoco resulta nada positivo caer en el extremo contrario. Uno puede obsesionarse con el miedo a errar hasta el punto de que la angustia se transforma en una monotonía de meticulosidad y pedantería, una actitud que exagera el formalismo y causa más problemas de los que puede prevenir o resolver.

Errar es humano, pero perseverar en los errores no es diabólico, sino simplemente estúpido. No debemos tener tanto miedo a los errores o ponernos nerviosos cuando se producen. Debemos aprender a comprenderlos. La gestión inteligente de los errores es uno de los antídotos eficaces contra la estupidez. ¿Estás de acuerdo, amable lector?

martes, 28 de julio de 2026

Información que cura...

 


¿Eres bueno? 

En este país, la gente da mucho valor a querer ser buenos, bondadosos, aunque la realidad es que solo lo hacen de dientes para afuera, pero internamente, que es lo importante, no lo son, pero casi se rasgan las vestiduras para que los demás les crean esa presunta bondad. 

En esta ocasión quiero presentar, amable lector, algunas señales para que sepas si realmente eres demasiado bueno, o solo finges serlo.

La trampa del “sí”. ¿Siempre dices sí, incluso cuando te perjudica? Aceptar constantemente puede significar que estás poniendo a los demás por delante de ti, muchas veces a tu propio costo. 

Pedir perder en exceso. Si dices “lo siento” constantemente sin razón, puede que estés intentando evitar conflictos o desagradar a otros. 

Cargar con los sentimientos de los demás. Ser empático es bueno, pero asumir la responsabilidad de solucionar los problemas de todos no lo es. Es un peso que no necesitas llevar. 

Pensar demasiado en tus acciones. Si constantemente dudas sobre cómo los demás percibirán lo que haces, puede ser señal de que estás intentando desesperadamente parecer “agradable”. 

Dificultad para expresar tus necesidades. Tus deseos, necesidades y límites también importan. No los dejes de lado por los demás. Es hora de dejar de ser complaciente. 

Rara vez pones límites. Seamos claros: los límites son esenciales para tu bienestar y autoestima. Sin ellos, te vuelves un blanco fácil para que otros se aprovechen. 

¿Te sientes poco valorado? ¿Sientes que haces mucho por los demás y no recibes reconocimiento ni reciprocidad? Es una receta segura para sentirte infravalorado. 

Evitas el conflicto a toda costa. Cuando temes tanto el desacuerdo que haces lo que sea para evitarlo, terminas silenciándote solo para mantener la armonía. 

Ser amable está bien, hasta que empieza a costarte respeto, energía y claridad. Recuerda que el ser humano mayoritariamente es malagradecido y aunque hagas cualquier cosa por los demás, al final, nadie te valorará ni lo tomará en cuenta. ¡Ponte trucha! 

Continuando, en una entrega anterior, hablé de los errores que cometemos en la sexualidad, por lo que abundan las infidelidades, así que ahora te pregunto ¿Te gusta besar? Es algo tan importante que pocos lo hacemos. Demuestra que tan bueno eres.

Una mujer puede alcanzar el orgasmo simplemente con un beso.  Los besos intensos pueden desencadenar potentes respuestas neurológicas en el cerebro. 

El cuerpo libera dopamina, oxitocina y endorfinas durante un beso apasionado. 

Cuando la conexión emocional y la química física son lo suficientemente fuertes, estas reacciones pueden crear sensaciones similares al clímax sexual. 

Una buena química al besar a alguien también podría significar que tendrás hijos sanos. 

Besar permite al cerebro evaluar inconscientemente el olor y el sabor de la pareja. 

Estas señales pueden revelar información sobre la compatibilidad del sistema inmunitario. 

Una fuerte compatibilidad biológica puede aumentar las probabilidades de tener hijos más sanos. 

En promedio, una persona pasa 20,160 minutos de su vida besándose. 

En citas, relaciones y momentos románticos, los besos se acumulan con el tiempo. 

Este total equivale aproximadamente a dos semanas completas de la vida de una persona. 

Esto demuestra la importancia del afecto físico en los vínculos humanos. 

Tomarse de la mano y besarse reduce el estrés y la presión arterial. 

El afecto físico libera oxitocina, la hormona responsable de la unión. 

La oxitocina ayuda a calmar el sistema nervioso y a reducir la ansiedad. 

El contacto afectivo regular se ha relacionado con una presión arterial más baja y un mejor bienestar emocional. 

Al decidir si besar a alguien, las mujeres prestan mucha atención, más atención que los hombres al aliento y a los dientes. 

Las mujeres tienden a notar detalles sutiles como el olor, del aliento y la higiene dental. 

Estas señales indican inconscientemente hábitos de salud y estilo de vida. 

Una mala higiene bucal puede reducir rápidamente la atracción durante un beso. 

Cuando dos personas se besan, intercambian entre diez millones y mil millones de bacterias. 

La boca humana contiene cientos de especies de bacterias. 

Durante un beso, estos microbios se transfieren instantáneamente entre las personas. 

Este intercambio puede influir en la respuesta inmunitaria y la compatibilidad biológica. 

El beso francés activa los treinta y cuatro músculos del rostro. 

Besar profundamente activa una amplia red de músculos faciales. 

También estimula los nervios conectados a los centros emocionales sensoriales del cerebro. 

Por eso el beso francés es más intenso y memorable que un simple beso. 

Besar durante un minuto quema unas 26 calorías. 

Bear apasionadamente aumenta la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo. 

Los músculos faciales y los movimientos corporales queman pequeñas cantidades de energía. 

Si bien no es un ejercicio, contribuye a un gasto calórico ligero. 

Los humanos nacen con el instinto de buscar el contacto labial. 

Los recién nacidos buscan instintivamente el pezón al alimentarse. 

Este reflejo de búsqueda implica el contacto labial y la succión. 

Los científicos creen que este comportamiento temprano podría explicar porque los humanos asocian posteriormente el contacto labial con la comodidad y el vínculo. Así que ya lo sabes, inteligente lector, es importante y sumamente estimulante besarse, por salud. ¡Hazlo!

lunes, 27 de julio de 2026

La realidad actual...

 


Enemigos silenciosos. 

Desde siempre, se ha hablado de la depresión como algo tan frecuente en la gente que altera su salud y el ritmo de vida diaria de quien la padece. Sin embargo, no es la única, pero si, la más conocida, porque también existe la ansiedad. Estos dos son enemigos silenciosos de la salud de la mayoría de la gente en la actualidad. 

La depresión es un trastorno mental caracterizado fundamentalmente por un bajo estado de ánimo y sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento. En términos coloquiales, es el exceso de pasado. 

Cinco formas de superar la depresión

1. Ejercicio físico.

2. Cuidado alimentándose bien.

3. Identificar los problemas, pero no hay que darles vueltas.

4. Expresándose.

5. Intentar fijarse en el lado positivo de las cosas. 

Si bien la depresión puede producirse solamente una vez en la vida; por lo general, las personas tienen varios episodios de depresión. Durante estos episodios, los síntomas se producen durante gran parte del día, casi todos los días y pueden consistir en:

·       Sentimientos de tristeza, ganas de llorar, vacío o desesperanza.

·       Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia.

·       Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o todas, como las relaciones sexuales, los pasatiempos o los deportes.

·       Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado.

·       Cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor.

·       Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso.

·       Ansiedad, agitación o inquietud.

·       Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales.

·       Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches.

·       Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas.

·       Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio.

·       Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza. 

Para muchas personas con depresión, los síntomas suelen ser lo suficientemente graves para causar problemas evidentes en las actividades cotidianas, como el trabajo, la escuela, las actividades sociales o las relaciones con otras personas. Algunas personas pueden sentirse infelices o tristes en general sin saber realmente porqué.

Los signos y síntomas frecuentes de depresión en los niños y adolescentes son similares a aquellos en los adultos, pero puede haber algunas diferencias.

·       En los niños más pequeños, los síntomas de depresión pueden consistir en tristeza, irritabilidad, apego, preocupación, dolores, negarse a ir a la escuela o bajo peso.

·       En los adolescentes, los síntomas pueden comprender tristeza, irritabilidad, sentirse negativo e inútil, ira, bajo rendimiento o poca asistencia a la escuela, sentirse incomprendido y extremadamente sensible, consumir drogas de uso recreativo o alcohol, comer o dormir demasiado, autolesionarse, perder el interés por las actividades habituales y evitar la interacción social.

La depresión no es una parte normal del envejecimiento, y nunca debe tomarse a la ligera. Lamentablemente, la depresión a menudo no se diagnostica ni se trata en adultos mayores, quienes pueden sentir reticencia a buscar ayuda. Los síntomas de la depresión pueden ser diferentes o menos evidentes en los adultos mayores, entre ellos:

·       Problemas de memoria o cambios en la personalidad.

·       Dolores físicos.

·       Fatiga, pérdida del apetito, problemas del sueño o pérdida del interés en el sexo, que no son resultado de una enfermedad ni de un medicamento.

·       Querer quedarse en casa con frecuencia, en lugar de salir a socializar o hacer cosas nuevas.

·       Pensamientos o sentimientos suicidas, en especial en los hombres mayores. 

Si se sienten deprimidos, pidan una cita con un médico o un profesional de salud mental tan pronto como sea posible. Si no quieren buscar tratamiento, hablen con un amigo o un ser querido, cualquier proveedor de atención médica, un líder religioso u otra persona en quien confíen.

La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud. Puede hacer que sude, se sienta inquieto y tenso, y tener palpitaciones. Puede ser una reacción normal al estrés. Por ejemplo, puede sentirse ansioso cuando se enfrenta a un problema difícil en el trabajo, antes de hacer un examen o antes de tomar una decisión importante. Si bien la ansiedad puede ayudar a enfrentar una situación, además de darle un impulso de energía o ayudarle a concentrarse, para las personas con trastornos de ansiedad el miedo no es temporal y puede ser abrumadora. Igualmente, en términos coloquiales, es el exceso de futuro.