viernes, 8 de mayo de 2026

Así les gusta vivir...

 


El Estado nos manipula. 

En todo lo que ellos llaman la política o la religión, los idiotas están tan convencidos que se les nota tensos. A cualquier persona la convicción le aporta fuerza, calma y estabilidad. A ellos los hace extremadamente frágiles. Un matiz o una diferencia mínima los hacen llorar como si les arrancasen las uñas. 

En estos casos, un método sencillo consiste en cortar el sonido. De hecho, la política y la religión tienen en común que su concepto es exclusivamente práctico: cada uno muestra, por sus obras, qué tipo de ciudadano es y, también por sus obras, qué tipo de feligrés. Una vez que te instalas en el silencio de los actos, las idioteces inverosímiles que los humanos son capaces de decir sobre Dios (sin ni siquiera preguntarse de qué hablan) o sobre el poder (lo mismo) se vuelven tan ligeras como la evolución de unos cúmulos inocentes en un hermoso cielo azul, bajo los cuales eres libre de ir a donde quieras. 

Las instituciones funcionan mal, ya que se trata de formas teóricamente fijas destinadas a estructurar una realidad móvil, que definen unas normas inequívocas destinadas a encuadrar realidades múltiples, lo que hace necesario corregir, reformar y modificar sin cesar las instituciones y las leyes que las definen para que se adapten mejor a la vida real de los humanos y a sus relaciones con los no humanos (animales, bosques, máquinas y hasta espíritus, operaciones matemáticas, etc.). Como el Estado y las instituciones internacionales son máquinas todavía y eternamente en construcción, y como la historia siempre va por delante de ellas, la administración sigue siendo tan idiota hoy como lo era en Babilonia en tiempos de Hammurabi. Pese a los ajustes que deseas ardientemente y que quizás se introduzcan (o no), lo seguirá siendo dentro de diez mil años bajo el reinado  de los Targaryen. Eso no consolará a nadie, pero, al fin y al cabo, si pensamos a escala de unos veinte mil años, siempre nos ayudará a tomarnos la cola ante la ventanilla con paciencia. 

He aquí por qué no son los funcionarios sino las instituciones mismas las que son estructuralmente débiles, por su falta de adaptación a lo concreto de las situaciones. Y la burocracia no ha hecho más que agravar el fenómeno. Al imponer a los empleados del Estado unas tareas cada vez más ingratas y al socavar las condiciones que les permitirían implicarse en su trabajo y obtener de él una gratificación justa, les impone unas formas de vida que acaban por minar su salud y añaden una capa de incuria a sus disfuncionalidades constitutivas. 

Conviene recordar aquí que nuestras disposiciones y nuestras operaciones mentales, como no me canso de repetir, no se desarrollan en la intimidad de nuestra mente, sino que expresan y modifican situaciones y relaciones que pueden estudiarse a diferentes escalas. Son los sociólogos los que deben descubrir las condiciones sociales de fabricación de los idiotas. A mí me toca la tarea de formular operaciones conceptuales que cualquiera pueda apropiarse para las situaciones en que él o ella tengan el privilegio de toparse con un espécimen. 

Por consiguiente, puedes quejarte de la idiotez de la administración y decir que el Estado nos toma el pelo, nos manipula, porque es del todo cierto. Aunque se adapten constantemente, las instituciones están irremediablemente inadaptadas y, frente a ellas, los ciudadanos deben luchar sin tregua para hacer valer su derecho, es decir, para que se reconozca la legitimidad de la sociedad a la hora de reclamar un marco adaptado a sus componentes, incluso y sobre todo en el caso de aquellos que se hallan fuera del derecho. Al mismo tiempo y por la misma razón, los funcionarios deben luchar constantemente para que el Estado no los arrastre en su perpetua delicuescencia (cuando no es demasiado tarde para ellos). 

Estas observaciones permiten distinguir entre dos reacciones de los ciudadanos igualmente legitimas pero muy diferentes cuando se trata de la idiotez de las instituciones públicas. En efecto, por un lado, rebelarse contra su idiotez estructural es una postura indispensable para la democracia: sin la implicación de todos y cada uno en los problemas colectivos, caeríamos de facto en un régimen tiránico. Honradamente, amable lector, debo confesar que, a causa de una indiferencia creciente y de un repliegue trágico de los individuos en sí mismos, en parte ya hemos caído en él. Es indispensable, por lo tanto, que tu esfuerzo contra la idiotez de las instituciones se perpetúe, y que no renuncies nunca a indignarte. 

Por otro lado, la rebelión política, para ser legislador, no puede conformarse con ser la voz de una emoción. Solo se convierte en reivindicación su prevé articularse con la institución. En otras palabras, aquellos que la formulan deben ser capaces y estar dispuestos a trabajar con espíritu constructivo al lado de verdaderos idiotas, de imbéciles reales, de individuos que son precisamente los más activos en política y en todas las administraciones públicas o privadas. Y, como el juego político consiste en lograr convergencias de distintas fuerzas sin caer en la idiotez, se deduce que está condenado a caer periódicamente en ella, puesto que por supuesto es contradictorio resolver todas las veces todos los conflictos en beneficio de todos. 

Lo anterior, contribuirá espero, a hacerte a la vez más determinado y más paciente al interactuar con esos tinglados mal concebidos que son las instituciones, que ya exasperaban a la gente de la antigüedad, y contra los cuales, te lo confirmo, estás en tu derecho. En cuanto a definir unas formas de compromiso político eficaces y pertinentes para reivindicarlo, la cuestión topa con una dificultad. En efecto, el esfuerzo de integración al derecho tiene tantas ventajas que parece difícil renunciar a él. Estas ventajas consisten en hacer entrar en la lógica del derecho y bajo la protección del Estado a unos seres y unas situaciones que hasta entonces no gozaban de esa protección, lo cual daba lugar a situaciones en el mejor de los casos, absurdas y, en el peor, inhumanas. ¡Ánimo!    

jueves, 7 de mayo de 2026

La realidad diaria...

 


El empleado mexicano. 

En cada detalle, podemos encontrar material para hacer un análisis pormenorizado, lo más cercano posible a la realidad, y aunque, como siempre he dicho, nada es absoluto, todo es relativo, nada es regla general, siempre hay excepciones, lo que sí es común, frecuente es el gran número de vicios y antivalores que los mexicanos poseemos, aunque unos los externan más que otros. 

En esta ocasión me voy a referir, a la principal demanda de los ciudadanos, el empleo, pero más que eso, al actuar de los empleados. (El término trabajador, pocos, muy pocos, lo merecen) 

El mundo es gobernado por un grupo de poderosos, ellos son los que disponen las reglas de cada región o continente, asimismo, cada país, tiene su riqueza económica y no pueden excederse de eso, porque vienen las devaluaciones, las deudas con los grandes consorcios bancarios mundiales, de ahí que México, al ser una economía emergente, antes denominada, tercermundista, en apariencia sus salarios son bajos y la demanda mucha. 

Resulta obvio, que a mayor número de habitantes, menor es la oportunidad de encontrar empleos mejor remunerados, pero en un país como el nuestro, desde siempre ha sido igual, porque además las autoridades que han gobernado también carecen de lo mismo.   

El partido hegemónico, que solo prestó el poder federal, dos sexenios; para mantener tranquila a la población, empezó a emplear a todos, sin la debida preparación académica y técnica, lo que se puede ver hasta nuestros días, gente sin la primaria, sin la secundaria, sin el bachillerato y algunos, sin una licenciatura terminados, están pensionados y jubilados, muchos de ellos, porque ocuparon importantes niveles en lo federal, estatal o municipal, algunos hasta cargos políticos importantes: secretarios de Estado, subsecretarios, oficiales mayores, directores generales, directores, jefes de departamento, gobernadores, senadores, diputados locales y federales, alcaldes, síndicos, regidores, etc. y la mayoría, ocupando espacios sin merecimiento. 

La realidad es, que en todas las áreas gubernamentales, se pueden realizar sus funciones, con una cuarta o quinta parte de los empleados que actualmente forman parte de cada una de ella, lo que propiciaría, por una parte, una mejor remuneración salarial para los que se quedaran, pero también sería un problema más grave tanto desempleo.    

En México, jamás se ha tomado en cuenta el perfil académico (conocimientos, habilidades y actitudes), siempre cuenta más, el nepotismo, el amiguismo, el compadrazgo, el sexo y los intereses, esto ha propiciado que todo esté, pero no en la calidad que debería estar. Porque la gente ha crecido en una cultura de la instrucción, no se le ha permitido que se desenvuelva por sí misma y en base a sus ideas e intereses, no se les ha permitido ir y sobretodo, ver más allá, lo cual es lógico, porque los encargados de hacerlo, carecen de eso y más, entonces no es posible que alguien carente de ideas, de valores, de pasión por lo que hace, pueda transmitírsela a los demás. 

De ahí que la gente solo haga lo que se les pide, y muchas veces ni eso hacen bien, si por ejemplo, van a arreglar algún bache en la calle, algún desperfecto en la banqueta, solo hacen lo que les dijeron, aunque vean que junto hay otro menor o igual no lo arreglan, y si los vecinos les comentan, responden que no les pidieron solucionar eso. En México se está acostumbrado a dilapidar el dinero en gastos y vueltas innecesarias, porque para tapar un hoyo, se dan dos, tres o más vueltas, para checarlo, antes de solucionarlo, lo que genera gastos de combustible, tiempo hombre perdidos, porque dejan de hacer otra cosa por verificar algo tan simple y lo que resulta peor, en poco tiempo, está igual. 

Antes, se decía que la Administración privada, era mejor, actualmente, eso quedó en un mito, porque las empresas privadas también han contratado gente no preparada, posiblemente, les resulte en ahorro, pero decremento en la calidad de los servicios prestados a la sociedad. Un claro ejemplo de esto, fue en los pasados sismos de septiembre (7 y 19), cuantos edificios agrietados o derribados, con meses de construidos. Eso es corrupción, ignorancia, pero sobretodo, estupidez humana. 

Si de verdad se hicieran concursos de oposición, realmente legales, donde se seleccionara a los mejores, que demuestren las capacidades requeridas para el cargo, empleo o comisión, en el nivel de gobierno que sea, México sería un país mejor, los salarios mejor remunerados, pero la contraparte, sería un mayor número de desempleados, es cuestión de colocarlo en la balanza, donde sea el lugar en el que te encuentres, será tu respuesta, pero por la experiencia observada, prefieren un empleo, aunque el salario sea bajo, pero sobretodo, en lugar de bendecir por tenerlo, siempre se están quejando de él, lo prefieren a estar desempleados. Ese es el principal terror del gobierno y sus corifeos, a las amenazas de Trump de deportar a los millones de mexicanos radicados en el su país. Porque la tasa de desempleo se incrementaría notablemente. 

Muchas veces lo he repetido, debemos enseñar a nuestros hijos a ser seres humanos integrales, una especie de sabelotodo, que conozcan lo básico de cada área, que tengan iniciativa, además de preparación, que siempre tengan un plan B, C y Z, no solamente se limiten a hacer lo que quieren o les ordenan. Que vean más allá de su nariz, te aseguro, amable lector, que redundará en un mejor entorno social y poco a poco se recuperarán los valores perdidos, pero sobretodo, México serás un mejor país.  

miércoles, 6 de mayo de 2026

La realidad de la gente...

 


El egoísmo de la gente. 

Si necesitas, amable lector, recurrir a la ayuda de un aliado, no te molestes en recordarle el apoyo que le hayas dado en el pasado, o tus buenas acciones. Lo pasado se ignora o se o9lvida. Si, en cambio, al formular tu pedido de colaboración muestras elementos que beneficiarán a la otra persona y haces gran hincapié en ellos, tu contrincante responderá con entusiasmo a tu solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener. 

Si buscas poder, constantemente te verás en situaciones que te exigirán pedir ayuda a individuos más poderosos. Pedir ayuda es un arte que depende de la habilidad que poseas para comprender a la persona con la que estás tratando y confundir tus propias necesidades con las del otro. 

A la mayoría de las personas esto les resulta muy difícil, porque se hallan por entero absorbidas por sus propios objetivos y deseos. Parten de la suposición de que la gente a la que le piden un favor tiene un interés altruista en ayudarlos. Hablan como si sus necesidades tuvieran importancia para los demás, mientras que lo más probable es que les resulten indiferentes. A veces apelan a temas más generales, como las grandes causas, o a emociones como el amor y la gratitud. Se afanan por presentar un panorama lo más amplio posible, cuando las realidades simples y cotidianas tendrían mucho más fuerza. Lo que en general no se comprende es que hasta la persona más poderosa está encerrada en el círculo de sus propias necesidades, de modo que, si no se apela a sus egocéntricos intereses personales, la otra parte sólo considerará que estás desesperado o, en el mejor de los casos, que le estás haciendo perder el tiempo. 

El interés propio es la palanca mágica que mueve a la gente. Una vez que hayas logrado hacerles ver de qué manera podrás satisfacer las necesidades o beneficiar la causa del otro, la resistencia que se oponía a tu pedido de ayuda desaparecerá como por arte de magia. A cada paso que des en tu camino hacia la adquisición del poder, debes aprender a meterte en la mente del otro, ver sus necesidades y sus intereses, y deshacerte de la pantalla de sentimientos propios que te impiden ver la verdad. Una vez que domines ese arte, tus posibilidades no tendrán límites. 

Quizás algunas personas consideren desagradable y poco noble que alguien apele a sus intereses propios, y prefirieran que se les brindara la posibilidad de ejercer la caridad, la piedad y la justicia, que es lo que las hace sentirse superiores a ti: al pedirles ayuda, subrayas la posición y el poder de ese tipo de individuo. Son lo bastante fuertes como para no necesitar nada de ti, salvo la oportunidad de sentirse superiores. Ese es el vino que los embriaga. Se mueren por financiar tu proyecto y relacionarte con los poderosos… siempre y cuando, por supuesto, todo se realice en público y por una buena causa (en general, cuanto más público haya, mejor). Por lo tanto, no todos pueden ser abordados con argumentos que apelen a su cínico egoísmo. Hay quienes retroceden ante ese tipo de argumentos, porque no quieren parecer motivados por cosas de esa índole. Necesitan oportunidades para demostrar en forma pública su buen corazón.

No seas tímido. Concédeles la oportunidad. Al pedirles ayuda no los estafes ni te aproveches de ellos: en realidad dar (y que los vean dando) les causa gran placer. Deberás aprender a detectar las diferencias entre los poderosos de una y otra clase, y a determinar qué es lo que los motiva. Cuando emanan codicia, no apeles a la caridad. Cuando quieren parecer nobles y caritativos no apeles a la codicia. 

El camino mejor y más corto para hacer fortuna es hacer comprender a los demás, con toda claridad, que si promueven tus intereses beneficiarán los de ellos. 

Cuando hay que elegir entre un discurso sobre el pasado y un discurso sobre el futuro, la persona pragmática (práctica) siempre optará por el futuro y olvidará el pasado. A una persona pragmática siempre hay que hablarle de modo pragmático. Al final de cuentas, la mayoría de la gente es pragmática, pues muy rara vez actúa en contra de sus propios intereses. O acaso ¿Tú lo haces?    

martes, 5 de mayo de 2026

A l e r t a ...

 


Alertas visitantes del puerto de Veracruz

Este lugar, que presumen como histórico, cuna de malvivientes, es inseguro para cualquier visitante, sea local, nacional o extranjero. 

Además de que carece de atractivos turísticos, porque lo poco que hay pertenece al municipio conurbado de Boca del Río, pero se lo adjudican ellos, por ser más conocido. No le interesan los visitantes, porque no les respetan los precios que dicen, cuando andan en las banquetas persiguiéndolos, una vez que se consume algo, les cobran mucho más de lo que habían consumido. Alteran los precios y lo comprado. Así son en ese lugar, que además de sucio, feo, resulta peligroso para aquellos que no permiten abusos y robos. Porque de inmediato se juntan los empleados para atemorizar a los turistas, no teniendo más remedio que pagar lo que les están exigiendo. 

Eso pasó en un autonombrado resto bar la foguera, ubicado en el centro de ese lugar, en la calle Sebastián Lerdo de Tejada número 71, propiedad de los hermanos Danae y Selim Solano Alvarado, hijos de Carmen Alvarado que a su vez es dueña de otro lugar de mala muerte llamado El Sol en el mismo puerto;  que funciona las 24 horas, y en ocasiones cuentan con música en vivo. A una pareja visitante, ella mexicana y él europeo, una vez que pidieron la cuenta, estaba alterada, no solo en precios de alimentos, sino en bebidas alcohólicas que no consumieron, y que les estaban adjudicando en la cuenta final, los estúpidos meseros, creyeron que los agarrarían embrutecidos por el alcohol, pero no contaban que ambos son de esa rara especie que no consumen ni una gota de eso, y como es costumbre en ese puerto que engañosamente llaman histórico, los obligaron a pagar lo que ellos quisieron. 

No les bastó con eso, sino que además a la muchacha la golpearon entre meseros de dudosa orientación y meseras, que a leguas se les notaba que estaban embrutecidos por alguna sustancia prohibida, como lo acostumbran en esos sitios de baja calidad. 

Lo más impactante es que los dejaron ingresar al hotel donde estaban hospedados, que es justo enfrente de ese sitio, el llamado hotel Veracruz sitio histórico, ubicado en la esquina de las calles Miguel Lerdo de Tejada e Independencia y de ahí fueron sacados a empujones, sin que los del hotel hicieran algo para impedirlo. ¿Están coludidos? ¿Así trabajan de acuerdo? Vaya, ni siquiera llamaron al 911 o a la policía. Sospechoso ¿No lo creen? 

Los agredidos tuvieron que hacer la llamada, una vez que fueron soltados por seis o siete sujetos entre ¿hombres? y mujeres. Para eso tardaron en llegar cerca de una hora y no hicieron nada. Vaya autoridad. 

Posteriormente se trasladaron a las oficinas de la fiscalía ubicada en ese puerto, pero a más de dos meses, no han resuelto nada. Todos están coludidos para atacar a los visitantes y turistas, sean locales, nacionales o extranjeros y ninguna autoridad hace nada, ni la alcaldesa, ni la fiscalía, ni las dependencias estatales. Así hacen en el puerto de Veracruz. Tengan cuidado si lo visitan por gusto o por error, porque están solos, es un sitio sin ley, donde cualquiera hace lo que quiera, sin tener consecuencias ni responsabilidad. Cuidado.

lunes, 4 de mayo de 2026

Eres tu reflejo...

 


El efecto espejo. 

El espejo refleja la realidad pero también es el arma perfecta para el engaño: cuando reflejas a tus enemigos, haciendo exactamente lo que hacen ellos, tus rivales no lograrán deducir tu estrategia. El Efecto Espejo los burla y humilla, lo cual los lleva a reaccionar en forma desmedida. Al poner un espejo frente a su sique, los seduces con la ilusión de que compartes sus valores. Al reflejar sus acciones en un espejo, les enseñas una lección. Son muy pocos los que pueden resistirse al poder del Efecto Espejo. 

Los espejos tienen el poder de inquietarnos. Cuando contemplamos nuestro reflejo en el espejo, a menudo vemos lo que queremos ver, es decir, la imagen de nosotros mismos con la que más cómodos nos sentimos. Tenemos la tendencia a no mirar con demasiado detalle, e ignorar las arrugas y los defectos. Pero si miramos con atención la imagen reflejada, a veces sentimos que nos estamos viendo como nos ven los otros, una persona entre todas las demás, un objeto más que un sujeto. Esta sensación nos estremece: nos vemos, pero desde afuera, despojados de los sentimientos, del espíritu, del alma que llena nuestra conciencia. Nos vemos convertidos en una cosa. 

Al usar el Efecto Espejo, simbólicamente recreamos esa fuerza perturbadora, reflejamos las acciones de los demás, imitamos sus movimientos para descolocarlos e irritarlos. Al sentirse burlados, clonados, convertidos en objetos, en una imagen sin alma, se enfurecen. O bien, haz lo mismo pero de manera ligeramente diferente, y se sentirán desarmados: reflejaste a la perfección los deseos y ansiedades que ocultan. Éste es el poder narcisista de los espejos. En cualquiera de los dos casos, el Efecto Espejo descoloca a la víctima, enfureciéndola o fascinándola, y en ese instante tienes el poder de manipularla o seducirla. Este efecto encierra un gran poder, porque actúa sobre las emociones más primitivas. 

En el ámbito del poder hay cuatro Efectos Espejo principales: 

El efecto neutralizador. Haz lo que hacen tus enemigos, imita las acciones de ellos lo mejor posible, y no podrán detectar sus verdaderas intenciones, porque están cegados por el espejo. La estrategia habitual de tus enemigos para manejarte se basa en las reacciones que te caracterizan; neutraliza esas reacciones mimetizándote con tus enemigos. Esta táctica surte un efecto burlador e irritante. La mayorías recordamos esa sensación, que experimentábamos en la infancia cuando alguien nos hacía burla repitiendo textualmente todo cuanto decíamos: al cabo de pocos minutos, queríamos romperle la cara. Utilizando esta mima técnica, aunque en forma más sutil, es posible descolocar al adversario; ocultando su propia estrategia detrás de un espejo, puedes tender trampas invisibles o impulsar a los contrincantes hacia la trampa que ellos había planeado para ti. 

La versión inversa es el Efecto Sombra: imita cada movimiento del adversario sin que éste te vea. Utilízala para reunir información que te permitirá neutralizar más adelante la estrategia de tu contrincante, obstruyendo y desbaratando cada uno de sus movimientos. Es eficaz porque seguir los movimientos del otro permite comprender con profundidad sus hábitos y rutinas. Ésta es la técnica básica utilizada por detectives, espías y algunos políticos. 

El efecto Narciso. Juega con el narcisismo universal: tú miras hasta el fondo del alma de otra persona, intuye sus más íntimos deseos, sus valores, sus gustos, su espíritu, y refleja todo esto, convirtiéndose en una especie de imagen reflejada del otro. Tu habilidad para reflejar la sique del otro te otorga gran poder sobre esa persona, y hasta puede encender una chispa de amor. 

Esto no es más que la habilidad de mimetizarse con otra persona, no física sino sicológicamente, y constituye una técnica muy poderosa porque juega con el insatisfecho amor hacia sí mismo del niño, que todos sentimos. En general los demás nos bombardean con las experiencias, y los gustos de ellos. Rara vez se esfuerzan por ver las cosas a través de nuestros ojos. Será irritante, pero también crea una gran oportunidad. Si demuestras que entiendes a otra persona, al reflejar sus más íntimos sentimientos, esa persona quedará fascinada y lograrás desarmarla, sobre todo porque esto es algo que sucede con muy poca frecuencia. 

El efecto moral. El poder del argumento verbal es en extremo limitado, y a menudo logra lo opuesto de lo que pretendemos. Aquí reflejas lo que otros te hacen, de forma tal que se den cuenta con suma claridad de que estás haciendo exactamente lo te hicieron ellos. Les haces sentir que se comportaron de manera desagradable o hiriente, en lugar de quejarse o lamentarse, lo cual solo los pone a la defensiva. Y al sentir que las consecuencias de sus propias acciones les son devueltas por un espejo, los otros comprenden en toda su magnitud de qué manera lastimaron o castigaron con su comportamiento asocial. Objetiviza las cualidades de las que quieres que el otro se avergüence, creando un espejo en el cual el rival puede ver sus necedades y aprender una lección. Este es el efecto del maestro, haya o no defecto en la forma en que otros lo han tratado, para ti siempre podrá resultar provechoso reflejar ese comportamiento de forma tal que los haga sentir culpables. 

El efecto alucinatorio. Los espejos son tremendamente engañosos, porque dan la sensación de que a través de ellos se ve el mundo real. Pero en realidad uno sólo mira un trozo de vidrio que, como bien sabemos, no puede reflejar el mundo en su exacta dimensión: en un espejo todo se invierte. Cuando Alicia pasa a través del espejo en el libro de Lewis Carroll, entra en un mundo del revés y no solo en el aspecto visual. 

Consiste en crear una copia perfecta de un objeto, un lugar o una persona. Esa copia actúa como una especie de maniquí: la gente lo considera auténtico porque tiene la apariencia física de lo auténtico. Ésta es fundamentalmente la técnica de los grandes estafadores que imitan el mundo real para embaucar. También tiene aplicación en cualquier situación que exija camuflaje. Es el espejo del Burlador. 

El reflejo de la realidad encierra un inmenso poder de engaño. El uniforme adecuado, el acento correcto, los decorados apropiados hacen que el fraude resulte difícil de detectar, porque se entrelaza con la simulación de la realidad. La gente tiene un inmenso deseo  y una profundas necesidad de creer, y su primer impulso es confiar en una fachada bien armada y confundirla con la realidad. Después de todo, no podemos ir por la vida dudando de la autenticidad de todo cuando vemos sería demasiado agotador. Por lo general aceptamos como ciertas las apariencias, y tú, amable lector, puedes hacer buen uso de esa credulidad. 

En este juego particular, es el primer momento el que más cuenta. Si las sospechas de tu víctima no se despiertan ante la primera mirada a la imagen del espejo, ya no aflorarán. Yuna vez que el otro entra en el cuarto de los espejos, le resultará imposible distinguir entre lo real y lo ficticio, y será muy fácil engañarla. Recuerda: estudia las fachadas de este mundo y aprende a reflejarlas en tus hábitos, modales, vestimenta. Como una planta carnívora, para los incautos insectos tú no serás distinto de todas las demás plantas del campo. 

Finalmente, aprende a cuidarte de las situaciones que son sólo reflejos. ¡Ponte listo!

domingo, 3 de mayo de 2026

Lo que muchos desean...

 


EL DINERO…

El dinero es, sin duda alguna, uno de los instrumentos que tienen más importancia en la vida económica de los pueblos y de las personas. Para convencerse de ello es suficiente imaginar lo que sería la vida sin dinero. ¿Cómo podríamos comprar y vender, cobrar y pagar, abastecernos, guardar para el futuro, etcétera, si no existiese el dinero? Y, sin embargo, podemos pasar toda nuestra vida utilizando algo tan importante como el dinero sin pararnos a pensar qué es, para qué sirve, cómo aparece y desaparece, y qué quebraderos de cabeza causa a las personas y a los países, o mejor, a sus gobiernos, cuando deja de ser un instrumento útil para la vida económica y pasa a ser algo molesto, insuficiente, mal dirigido e incluso excesivo (porque, aunque pueda parecer sorprendente, un exceso de dinero es también perjudicial en determinadas circunstancias). 

Hay muchas maneras de poner en aprietos a un economista, y una de ellas es preguntarle qué es el dinero. No hay ninguna definición precisa del mismo y, probablemente, cualquiera que sea la que adoptemos, será difícil que nos pongamos de acuerdo sobre ella. Por esta razón, prefiero una definición vaga que sirva de punto de partida y sobre la cual pueda empezar a hablar, aunque con el riego de que cada uno esté hablando de algo diferente a lo que los demás tienen en la cabeza. Es dinero, “aquello que hace de dinero”. Gracias a esta definición puedo convertir mi pregunta en dos: 1) ¿qué hace el dinero?, y 2) ¿qué bienes son los que hacen de dinero? 

Empezaré por la segunda pregunta porque, probablemente, será una forma más fácil de acercarse al tema. Ante la pregunta, ¿cuánto dinero tiene?, cualquier persona abrirá su billetera y contará las monedas y billetes de banco que posee. ¿Sólo eso? No: esta persona se acordará de su cuenta corriente bancaria, consultará su talonario de cheques y nos dirá cuál es su saldo disponible, porque considerará que eso también es dinero. Si le preguntamos por qué, nos dirá, probablemente, que porque puede recurrir inmediatamente a él, retirándolo del banco mediante un talón, y que incluso puede pagar muchas cosas, directamente, mediante cheque (no el billete de autobús o un café, pero sí la factura del sastre o los plazos del automóvil). Es más, muchos pagos los hace a través de su cuenta corriente, sin siquiera enterarse, porque los tiene domiciliados en el banco (teléfono, luz eléctrica). 

Lo anterior nos basta, por ahora. Llamaré dinero a la cantidad de monedas, billetes y depósitos a la vista en los bancos que tiene el público (particulares, familiares y empresas). 

¿No hay otras cosas que podamos considerar como dinero? ¿No es dinero, por ejemplo, el automóvil, un paquete de acciones o un terreno? No. En todo caso, vendiendo el coche, las acciones o el terreno, se podrá disponer de más dinero; pero es difícil que alguien acepte, en pago de sus deudas, la entrega de un auto o de un terreno (hay excepciones, pero es difícil). Al decir esto, se han distinguido ya dos cosas de interés: 1) El dinero sirve para pagar: es un “medio de pago”. Aunque no faltaría quien estuviese dispuesto a que se le pague de otra forma, es dudoso que encontremos mucha gente dispuesta a ello; por lo cual reitero que esos bienes no son dinero. 2) El dinero forma parte de la riqueza, junto con los otros bienes que he citado: el coche, los electrodomésticos, las joyas, el piso en propiedad, acciones u obligaciones de empresas, etcétera. No toda la riqueza es dinero; éste es sólo una parte de aquélla. No obstante, toda la riqueza es convertible en dinero: podemos vender el televisor, el piso o las acciones; pero ya podemos apreciar que no es lo mismo tener dinero que tener otras formas de riqueza. 

En primer lugar, porque éstas cumplen otras funciones distintas de las del dinero (el televisor nos da servicios de distracción; el coche servicios de transporte; las acciones, rentabilidad y una reserva para el futuro, etc.). Y, en segundo lugar, porque estas otras formas de riqueza no siempre se pueden transformar fácilmente en dinero: si desea vender su coche, debe buscar un comprador, discutir el precio, etc.; si quiere obtener el dinero pronto tendrá que bajar el precio del coche; si quiere vender a un precio alto, el proceso de venta será más largo y costoso. Por ello digo que el dinero es una parte de la riqueza, precisamente la parte más “líquida”, o sea, la más fácil de traspasar a otros sin pérdida de su valor. 

Los demás bienes son más o menos “líquidos”, según se puedan transformar con mayor o menor facilidad en dinero, sin perder su valor. 

Llegados a este punto, pueden hacerse algunas objeciones: 

1 ¿No decimos del que es muy rico que tiene mucho dinero? Sí, pero tomando la parte por el todo. La riqueza es convertible en dinero, y así, el que tiene mucha riqueza (muchos bienes t pocas deudas) tiene posibilidades de convertirla en una elevada suma de dinero (moneda y billetes o depósitos en un banco). Pero, además, la unidad de medida que utilizamos para evaluar la riqueza es, precisamente, la unidad del dinero: el peso, el euro, el dólar, etc. Por eso, cuando decimos de una persona que su riqueza asciende a diez millones de dólares, queremos decir que el conjunto de sus bienes y derechos económicos, deducidas de sus deudas, se valora en diez millones de dólares; pero no estamos diciendo que guarda en su poder esa cifra, precisamente en forma de monedas, billetes y saldo en su cuenta corriente bancaria: estas tres partidas –el dinero que él posee- serán sólo una fracción –probablemente pequeña- de aquellos diez millones. 

La diferencia entre dinero y riqueza puede quedar aclarada cuando distinguimos entre quiebra y suspensión de pagos. Una empresa que tenga más deudas que bienes (sean estos dinero, edificios, mercancías almacenadas, etc.) está en quiebra; una empresa que no tenga suficiente cantidad de dinero para pagar a tiempo sus deudas, está en suspensión de pagos, aunque tenga más bienes que deudas, siempre que esos bienes no se puedan transformar en dinero con la rapidez necesaria como para atender puntualmente sus deudas. 

2 También solemos decir que alguien “gana mucho dinero” cuando sus ingresos son elevados. Esto no quiere decir que “tenga” mucho dinero, precisamente porque buena parte de sus ingresos los dedicará a pagar deudas, comprar bienes, etc. Aquel que tiene una renta alta (en forma de sueldos, de dividendos, de rentas de propiedades agrícolas, mobiliarias o de otro tipo, etc.) puede, gastando poco o ahorrando, llegar a guardar mucho dinero en su poder. Pero la renta o los ingresos de un sujeto no son el dinero que posee, aunque dicha renta se mida en dinero: en primer lugar, porque parte de sus ingresos puede no recibirlos en dinero (como los arrendamientos rústicos, cuyo pago se estipula en productos del campo) y, en segundo lugar, porque no conserva todo el dinero que recibe como ingresos, sino que, a lo largo del mes o del año, este dinero va saliendo de sus manos. 

·       Analista.

sábado, 2 de mayo de 2026

Publicación...

 

Lo que ya se sabía…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES      ANALISTA

1 MAYO 2026.-Lamentablemente, para el gobierno federal en turno, que gobierna en veinticuatro gubernaturas, con el Congreso de la Unión a favor y desde finales del año 2018, modificando la estructura gubernamental a su favor. Esta semana, recibieron oficialmente, lo que algunos sospechábamos, lo que era un secreto a gritos (no solo a voces), lo que Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz, ex candidata presidencial en el 2024, dijo en campaña y que le costó una sanción económica por parte de la autoridad electoral cargada al oficialismo, lo que la mayoría de resentidos sociales y mantenidos con recursos públicos, negaban, aunque la evidencia estuviera a la vista. Hay oscuros e inexpertos personajes del llamado movimiento de la 4T, inmiscuidos en acciones ilícitas, sea como acción u omisión, pero coludidos al fin.

Como primera entrega, llega un paquete de diez impresentables sinaloenses, encabezados por su actual gobernador Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázares, quien pretende ser el sucesor en el cargo, un alcalde y otros siete funcionarios menores, aunque solo los dos primeros tienen fuero político, acusados por nexos con una organización delictiva, de esas que el gobierno estadunidense etiquetó como terroristas.

Se sabe, y bien, que el gobierno de los Estados Unidos primero investiga, reúne hasta la mínima evidencia y después pide a los gobiernos respectivos que hagan lo conducente para enjuiciar o en su caso extraditar a los implicados. No solo se avienta como el Borras, a lo pendejo, si no que tiene los pelos de la burra en la mano, antes de cometer una pifia, falla, quedando en evidencia internacional. Así que, como dice la filosofía popular, “…cuando esa víbora pica, no hay remedio en la botica…”,  por lo que no hay manera de que, tarde o temprano, esos individuos no lleguen al país del norte, en calidad de lo que están acusados. No dudo que más de uno, se dará a la fuga, pero de que lo encuentran, lo encuentran. Lo que solo retrasará el procedimiento y certificará su culpabilidad.

Por supuesto que la presidenta en turno haga, como lo está haciendo, una defensa férrea, para no soltarlos, porque, en primer lugar, llegaron al poder usando el nombre y ex cargo del malogrado Genaro García Luna, hoy preso y sentenciado en nuestro país vecino, así que no les conviene aceptar y reconocer que ellos son lo mismo y hasta peores, porque al citado lo detuvieron cuando ya había culminado su encargo, en cambio los mencionados están en funciones. Eso, es peor. Criticar una cosa para terminar haciendo lo mismo y mal, porque los cacharon durante su encomienda política.

Además de que, con esto, y los que aun faltan, se les cae su discurso de la honestidad, porque no la tienen. Esto le viene al país, como anillo al dedo, parafraseando al oriundo de Macuspana, porque el próximo año, se viene una enorme elección interna, cambio de los quinientos diputados federales, diecisiete elecciones para gubernaturas, varios congresos locales y muchas presidencias municipales. No cabe duda que el karma existe. Escupir para arriba, nunca es una buena opción. Y en la política, menos.

Así que ahora es tiempo de que la oposición se reagrupe, aparezca y hagan una gran alianza con los ciudadanos que han sido víctimas de ese movimiento, es tiempo de resurgir como país, dejando la apatía atrás, buscando el beneficio colectivo de todos, no solo de un grupo de vivales, como en la actualidad. Los enfermos y familiares que se quejan de la falta de atención y de medicamentos, los productores, transportistas, jubilados, pensionados, empresarios, emprendedores, comerciantes, etcétera. Hay muchas heridas abiertas en cada rincón de este país. Es tiempo de sanarlas, usando el voto para que las cosas cambien.

Además de que, seguramente, solo les prestaron el poder dos sexenios (2018-2030), como al PAN (2000-2012), por eso es que están cometiendo enormes pifias en muchos lugares, para que sus seguidores, aunque reciban limosnas de dinero público, se vayan decepcionando y giren su vista a otro lado. Por eso la farsa de la reforma electoral, donde los partidos aliados al oficialismo, PT y Verde, se opusieron a la eliminación de los legisladores plurinominales. Eso fue un plan debidamente premeditado concienzudamente jugando al bueno y el malo, cuando en realidad son lo mismo. Saben que es una de las maneras de ir debilitando un partido que muchos creían invencible.

Lo mismo se creyó cuando Acción Nacional llegó al poder, que iban a estar ahí, mínimo un cuarto de siglo y no fue así. Que el PRI ya estaba muerto y tampoco, ahí sigue vivito y coleando, esperando su retorno al poder. Son los ideólogos, los que lo prestan para darle a los ciudadanos una idea de democracia. Además de que, si revisamos minuciosamente, los cotos de poder guindas, los principales espacios están ocupados por los mismos que ya han estado con otra camiseta, a eso, amable lector, se le llama sistema político. La misma gata, pero revolcada, aunque la gente común, si les crea que han cambiado. Y es cierto, cambiaron de colores, pero jamás de artimañas.

Las posiciones plurinominales, que no son otra cosa que prebendas partidistas, los ocupan los dirigentes en turno para ellos y sus más cercanos alfiles, por lo tanto, difícilmente alguien los eliminará. Son sueños guajiros de algunas mentes trastornadas por el uso frecuente de sustancias prohibidas y otras tantas débiles de nacimiento, pero que sirven para mantener entretenido al pueblo, con estupideces que a nadie le importan, pero olvidándose de temas que son necesarios. Así es la política. Dice un comediante que los ciudadanos comunes, normales debemos caminar de lado, porque si vamos delante de los políticos nos cogen y si vamos detrás de ellos, nos cagan y viéndolo fríamente, eso hacen con el pueblo. Pero pocos, muy pocos lo entendemos. La mayoría, aunque lo sientan, lo sufran siguen aferrados a su partido y a la fauna que los representa. Así que hay que esperar en que termina la telenovela de los señores inculpados. Ojalá sea para bien del pueblo de México. Ellos saben, tienen $ y pueden defenderse. ¡Ánimo!

viernes, 1 de mayo de 2026

Así o más ambiciosas...

 


El dinero y las mujeres… 

Triste, pero cierto, la mayoría de las mujeres, son ambiciosas, interesadas y están dispuestas a todo, con la única finalidad de obtener dinero, con el menor esfuerzo. 

En la actualidad, quizás por la facilidad que brindan las nuevas tecnologías, el internet, las redes sociales, los teléfonos celulares, etc. se ha elevado el número de mujeres que andan buscando el dinero, a costa de lo que sea, algunas, incluso hasta de perder la poca dignidad que les queda, con la intención de tenerlo. 

A pesar de que el hombre por naturaleza, es el proveedor, el que tiene que trabajar para tener dinero y apoyar a su pareja y/o familia, no se obsesiona por gastarlo de forma desesperada, quizás sea porque sabe todo el esfuerzo que debe hacer para ganarlo, o también porque trabaja tanto que ya no le queda ánimo para salir a derrocharlo, aunque como en toda regla general, hay sus excepciones. 

Sin embargo, las mujeres, como pocas son las que trabajan, y generalmente son solteras y todo lo ganar solo para ellas, o son madres solteras, en este caso, tienen un hombre que les proporciona apoyo económico para el o los hijos que tenga, quedándoles prácticamente su salario íntegro para gastarlo en ellas, por esta y otras razones, es que piensan que el dinero llega con facilidad, sin mucho esfuerzo y lo gastan exageradamente. 

Por otro lado, algunas de esas mismas y otras que no trabajan, no pierden la oportunidad de enredarse con hombres, solteros o con compromiso, con la única finalidad de obtener recursos económicos extras; por supuesto, la manera de ganárselo es prestando sus servicios sexuales, donde obtienen además de eso, placer íntimo ambos, porque en esos candentes encuentros, ambas partes, sacan a relucir sus deseos reprimidos en casa, porque siempre a la pareja, sea lo que sea, el hombre la respeta, pero con otra mujer que no tiene ningún vínculo afectivo con ella, y peor aún, que le pide dinero por tener relaciones sexuales, la usa y disfruta, cumpliendo sus fantasías que no ha podido realizar. (Oral, anal, vaginal) y una mujer “honesta” que recibe dinero, está dispuesta a hacer todo lo que le pidan y como se lo pidan, ya que sabe que entre más accesible se muestre, mayor es la ganancia $$$ obtenida, además de que la conservarán por más tiempo. 

Sin embargo, como en otras entregas he señalado que los besos en la boca, son los que enamoran, a los pocos encuentros sexuales, esas mujeres, aunque tengan novio, pareja o marido, se les olvida y ya se ponen exigentes (tóxicas les dicen actualmente), ya no se conforman con lo que les dan, sea efectivo, regalos u obsequios, sino que piden más, sobretodo dinero contante y sonante, y algunas veces hasta sin ganárselo, y la mayoría de hombres, por miedo a dejarla ir, ceden a sus caprichos y eso las empodera más, y después para quitárselas de encima es más complicado. Por eso, es importante, amable lector, desde el principio dejar las cosas claras, la periodicidad para verse, que cantidad como máximo se les entregará por cada sesión, o si se les dará dinero de forma obligatoria, se entreguen o no, (semana, quincena, mes), pero independientemente de eso, las mujeres, no respetan los acuerdos, salvo honrosas excepciones, es importante que entre menos información personal se les dé, menos problemas futuros se tendrán, porque la información es poder y entre más abierta sea la relación con este tipo de mujeres que “aman” por dinero, por interés, el chantaje o la extorsión puede ser de consecuencias graves, salvo que se tenga controlada la situación, lo que es difícil saberlo con una mujer sin dignidad que vende su cuerpo y sus caricias por unas dádivas. 

Por supuesto que hay otras, más jóvenes, cuidadas en el gimnasio y hermosas, que también venden sus caricias, pero a un precio más alto y sin que se disfrute como con las “normales”, pero esa es otra historia. 

Asimismo, están las que se meten con hombres maduros, a cambio de apoyo económico, con estas se disfruta un poco más, pero también, por su edad juvenil, sale más caro. No hay nada como las mujeres, solteras o con pareja, que andan en busca de un dinero extra, con esas se disfruta más y mejor, y abundan, solo hay que saberlas distinguir, pero hay que dejar claro todo, desde el principio. Saber, sobretodo el hombre, que no se va a durar para siempre en esa relación, de por sí nada es para siempre, mucho menos una relación por necesidad o interés por dinero y en cuanto se empiecen a dar las señales negativas, dejarla ir, acabarla de golpe y no volverla a buscar. Pero eso depende de cada quien, como se dice, nadie escarmienta en cabeza ajena, se necesita vivirlo para aprender. Pero saberlo, nunca está de más. ¡Sonríe!