martes, 7 de abril de 2026

Triste realidad nacional...

 

Pobreza mental nacional. 

Internamente, somos un país maravilloso, cuna de innumerables mentiras y fantasías que solo los mediocres e ignorantes (que son la mayoría) lo creen. Pero como en todo, lo que cuenta es la opinión que se tiene de nosotros en el extranjero, cómo nos ven, como nos catalogan, y créeme, inteligente lector, que dejamos mucho que desear. 

Para empezar, tenemos a nuestro vecino del norte, así como nos observa Donald Trump, es como los estadounidenses puros o mezclados con cualquier extranjero que no sea americano, nos ven. Y ten por seguro que los canadienses, por igual. Lo que sirve de consuelo a los ignaros mayoritarios, es que no somos los únicos, así están marcados los restantes países del continente, desde México hasta Argentina. Una runfla de delincuentes, ignorantes, conformistas, pobres económica y mentalmente, atrasados, incultos, cobardes, miedosos, etcétera, etcétera. 

No es el único país que así nos identifica, los países ricos, europeos, árabes, asiáticos del medio oriente, africanos, australianos y neo zelandeses, opinan lo mismo o quizás hasta peor. 

Esa percepción, bien ganada, va desde la diferencia entre hombres y mujeres, pocos individuos de esos países, se casarían con una latina, con una mexicana, para ser, como siempre, más precisos, eso porque las mujeres están criadas y acostumbradas a sentirse las mandamases en los hogares, en los empleos, en todos lados, y creen que eso es correcto en el resto del mundo. Por supuesto que eso es parte de la idiosincrasia, de la carencia de suficiente cultura para darse cuenta de que están equivocadas y por supuesto, los gobernantes que son los que han creado leyes, reglamentos y decretos que las empoderan sin sentido, que las elevan a lo más alto de la cúspide, sin darse cuenta de que eso es en perjuicio de los hombres y de todo el país. Ahora con una presidenta que es de origen judío, que por supuesto en su juventud fue una porra, como se les llama a los agitadores que hacen de todo, menos estudiar, que consume mariguana (ella lo acepta) y quizás otras sustancias peores, que solo habla idioteces, como lo que ocurrió en la arenga del grito de inicio de la independencia, el 15 de septiembre, donde eliminó por sus gónadas, el apellido que todos aprendimos y conocemos de la Corregidora de Querétaro, personaje clave para la Independencia nacional, o por lo menos, eso nos han dicho, Josefa Ortiz de Domínguez por Josefa Ortiz Téllez-Girón, eliminando el apellido del esposo, Domínguez, por considerarlo machista o sabrá la estupidez que pasó por su cabeza en ese momento o cuando se puso a escribir las arengas que vociferaría ese día tan importante. Por lo menos hubiera gritado su nombre completo de soltera María Josefa Crescencia Ortiz Girón. Quiso quedar bien con las feministas, quedando mal con el país y a nivel mundial, dejándonos aún peor. 

Por donde se le vea, va incluido un apellido de hombre, para que buscarle mangas al chaleco, para que brincar en un suelo parejo, pero así funcionan las mujeres. 

Para empezar, si doña Josefa no se hubiera casado con el Corregidor en ese momento, Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán, nadie la hubiera tomado en cuenta, y los próceres con los que se reunía en secreto, mucho menos. Por supuesto que, para una mente con dos centímetros de frente, es obvio, que el apellido y la condición marital que había, fue parte fundamental para lo que ya es historia, porque él participó con dinero para ese movimiento independentista, el dinero siempre ha sido y es importante para todo, además de que el falleció muchos años después de la consumación y continúo ocupando cargos importantes dentro del gobierno y naciente país. Ahí la importancia de leer, o de platicar con gente culta que conoce, en este caso, la historia nacional. Pero el estúpido se pone de pechito ante las balas de la inteligencia y solo habla imbecilidades. 

Con ese desliz presidencial femenino, el rechazo hacia las mujeres nacionales, se incrementó porque fue dicho en la fecha más importante para el país, sin olvidar al embajador en Italia, que es homosexual, pero debe comportarse a la altura de su investidura y dio el grito vestido de charra. Vaya con el enfermo mental. 

Si viajas a cualquier país extranjero, que no sea del continente americano, y platicas con la gente común, normal, la que hace y deshace lo mismo que cualquiera de nosotros, estudiar, trabajar, te darás cuenta del bajo concepto en general que se tiene de los mexicanos. Somos conocidos por el narcotráfico, las series de ese corte, por las “fugas” del “Chapo” Guzmán, por dejarse los hombres nacionales que las mujeres manden, griten y nos insulten, que haya cada vez menos matrimonios, más divorcios y sobretodo, parejas viviendo juntas sin haberse casado, por tanta infidelidad, porque ya trascendió a nivel global, que cuando hay una separación legal o no, las mujeres de inmediato ya tienen al sustituto, lo cual resulta inverosímil desde el punto de vista que se le vea, eso significa que ya desde antes de romper con la pareja, andaban con ese otro hombre, que solo estaban buscando un pretexto o seguridad para alejarse, al menos eso suponen los extranjeros, mentalmente más fuertes que cualquiera americano. Por lo que difícilmente, un extranjero promedio, se casaría con una nacional (ni americana). También la pobreza es mal vista en esos países; la suciedad, porque es tan común aquí, que aparte de pobres no se bañan, no limpian su casa, no estudian, se quejan todo el tiempo, sin hacer nada para romper el circulo vicioso, el dejar cualquiera de los grados de estudio truncos, primaria, secundaria, bachillerato, licenciatura, aunque ahora los cuatro teros salen con maestrías y doctorados patitos, pero sin ninguna capacidad, los empleados sin ganas, ni capacidad, ni experiencia, las casas sin revocar, sin pintar, malhechas, dan una mala imagen al país en general, las calles mal trazadas, mal pavimentadas y peor las que no lo están, porque en cualquier lugar, sea pequeño o grande, hay calles sin pavimento, terrenos baldíos bardeados o no, pero llenos de maleza y basura, etcétera. 

El mexicano es muy dado a romantizar, a la ingenuidad, o a la torpeza, pero el gran problema de eso es la pobreza económica y mental, porque a nivel mundial, se sabe que los pocos mexicanos que salen al extranjero, que no sean políticos, porque eso es otra historia, son los mejores del país, porque un viaje es cultura, aprendizaje, conocimiento, garantía de crecimiento moral, espiritual y mental, en cambio, los extranjeros que vienen a nuestro país, son lo más bajo, generalmente forman parte de la minoría denominada hippie, llenos de rastas, tatuajes, con ropa sucia, viciosos, esos que podemos encontrar en cualquier rincón nacional. O ¿Acaso has visto un árabe deambulando por el país? ¿Un europeo, un oriental? Por supuesto que no, hay niveles y ellos lo saben. Salvo honrosas excepciones. 

También la infraestructura nacional es impedimento para ser visitado, en esos países poderosos y fascinantes, solo se denominan ciudad, a las que cumplen ciertas especificaciones, en cambio aquí a cualquier lugar se le da esa denominación, sin merecimiento. Somos dados a usar los adjetivos de forma indiscriminada y sobretodo, sin conocimiento real del significado, y eso en el extranjero lo saben. 

Hasta los países latinos solo nos usan como trampolín para llegar a los EU, solo se quedan aquí por necesidad o porque, aunque no tengan talento, triunfan, somos malinchistas, se prefiere a los extranjeros altos, rubios, bien parecidos, para hacerlos cantantes, actores, actrices, a costa de los propios nacionales. ¿Lo dudas?, solo haz un recuento de los que aparecen frecuentemente en la TV nacional, y la mayoría son centro y sudamericanos. Así es este México surrealista, hundido cada vez más en la mediocridad y la ignorancia. Desde su presidenta, hasta el más humilde mexicano del rincón más apartado.

lunes, 6 de abril de 2026

Estamos retrasados...

 


Educación universitaria. 

Vivimos en un país de atrasos y retrasos en muchas cosas, la educación es la principal, porque gracias a ella, sea eficiente o deficiente, es como se ve la riqueza o pobreza de los habitantes y de la Nación. 

Por todo eso, la universidad es un grado escolar, al que un porcentaje menor llega a estudiar, por la pobreza económica que en general se vive en este país, sin embargo, pese a todas las deficiencias que se vienen arrastrando desde la etapa preescolar, no sirve para rescatar a los mejores estudiantes, que serán los profesionales del mañana. 

Las universidades públicas (las privadas son otra historia, pero tampoco dignas de buen ejemplo), reclutan a los catedráticos, docentes o profesores, menos preparados, menos comprometidos, menos brillantes en su etapa estudiantil, dóciles, maleables, ignorantes, seres vegetativos, contrarios a la perfección, solidarios y cómplices de los intereses creados que los hacen borregos del rebaño social. Estos, viven según las conveniencias y no logran aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelven viles, escépticos y cobardes; por razones obvias; los mejores cuadros, no pierden su tiempo y talento dando clases en un aula, aunque sea donde estudiaron, pero como en todo, hay excepciones, pero son casos aislados. 

Así es amable lector, los que concluimos una etapa universitaria, sabemos que los profesores que en la actualidad están frente al aula (aunque de momento lo hagan de forma virtual), no son los mejores, porque fueron nuestros compañeros, amigos, conocidos, familiares, amistades, y los conocemos, fueron estudiantes de poca calidad, y como poca gente cambia por medio de la madurez, entonces, no se puede esperar mucho de ellos. Viven en un mundo de negativismo autodestructivo y se han propuesto consciente o inconscientemente, contaminar la vida de los demás. Actúan en la vida tomando decisiones con el propósito de agradar al resto, por temor a perder el afecto de las personas iguales que los rodean. Actúan en la vida sin un foco mental claro, viviendo  con la ilusión de que lo importante es sólo el ahora y por lo tanto, se comportan de manera dispersa en sus asuntos relevantes. Recurren permanentemente a las excusas para explicar los fracasos, sin hacerse cargo de la responsabilidad por los resultados que cada uno genera en la vida. Tienen el hábito de repetir lo negativo de situaciones y personas, generando ceguera frente a lo positivo de la vida y de la gente con la que interactúan. Se quejan literalmente por todo. Sienten que la vida les juega permanentemente malas pasadas y que tienen una especia de halo de mala suerte. Sufren de victimismo sutil. No se involucran en lo que hacen ni en las interacciones que tienen. Hacen lo justo y necesario, no se esfuerzan ni un milímetro adicional por hacerlo con entusiasmo y mejor. Con las personas, no generan escucha ni conexión emocional. Sienten que el mundo está en deuda con ellos, que la vida es injusta y por lo tanto, están permanentemente esperando la ayuda de los demás para resolver sus problemas. Sienten envidia por el éxito de los demás, cuando alguien les cuenta de sus proyectos, viajes o ideas, esconden un secreto deseo de que esas ideas fracasen, no soportan el éxito ajeno y sufren por eso. Colocan piedras, muchas veces injustas a los alumnos destacados, porque se sienten superados. Son propensos a creer en chismes, pues carecen de criterio propio. 

Una gente sin talento, y una preparación académica deficiente, está llena de complejos, filias y fobias, además de resentimiento contra los demás, principalmente, frente a los que son mejores que ellos. Esto propicia que seguido, nos enteremos que hubo acoso, no solamente, con las jóvenes; en la actualidad y con todas las libertades que vivimos, también, hay acoso hacia los estudiantes varones, ya que los homosexuales y lesbianas, han obtenido confianza, sabedores que no tan fácil, serán denunciados por los afectados, y abusan de su poder, en este caso, como catedráticos, logrando que los inexpertos e ingenuos alumnos, se metan con ellos. Claro que hay alumnas que eso buscan, pero son minoría.  

Además, de que entre pares, se protegen, y aunque haya quejas, denuncias y reclamos de algunos alumnos, el hilo se revienta por lo más delgado, que en este caso, es reprobar al alumno, hacerle el resto de su vida estudiantil imposible, para que terminen desertando de la carrera, así se acostumbra hacer en la mayoría de las universidades públicas del país. 

Los poco profesionales catedráticos se aprovechan de la edad de los alumnos, del desconocimiento de sus derechos cono estudiantes, del temor a ser reprobados o rechazados por los demás, del poco o nulo caso que se les hace a sus reclamos legítimos, por parte de los directivos del área correspondiente y superiores, a la falta de testimonios de sus compañeros, porque también tienen miedo a las represalias, no hay unión ni solidaridad entre ellos, etcétera, porque así están acostumbrados a hacerlo. 

Vivimos en un país, donde se le da más credibilidad y valor a la mentira, a la pereza, a la incongruencia, a la ignorancia, a los grupos; que a la verdad, a la capacidad, a la calidad, al talento, al ser humano pensante. Así no se puede, no se puede combatir, lo malo, cuando los involucrados, se cuidan las espaldas entre ellos, porque en su inmensa mayoría están llenos de errores, de traumas, de complejos, de mañas aprendidas con la experiencia que dan los años, pero de poco talento, para hacer egresar a mejores profesionales, una universidad en nuestro país, sirve para moldear a la gente, para ser unos mediocres, unos analfabetas funcionales, de esos que solo hacen lo que les ordenan, no se privilegia que los estudiantes desarrollen sus ideas, por el contrario, se les somete a dejar de pensar, a ser unos autómatas sin iniciativa; en las aulas, a los aplicados con calificaciones altas, se les denigra, diciéndoles que los que reprueban y apenas pasan de grado, serán los triunfadores en el futuro, se les busca cualquier pretexto para reprobarlos, disminuirles calificaciones, esto propicia la corrupción y la prostitución universitaria, porque se aprovechan de alumnos y alumnas para tener relaciones sexuales a cambio de una calificación aprobatoria, otros les piden botellas de vino, depósitos en efectivo de altas cantidades de dinero, etcétera, hasta ese nivel ha llegado el cinismo de muchos catedráticos y peor aun cuando son los únicos que imparten una determinada asignatura, créditos o materia y si, como lo estás pensando amable lector, quienes hacen, permiten y aceptan esto, serán los próximos docentes universitarios. Tal parece que así son las reglas no escritas, pero que tanto daño ha hecho, hacen y si no hay un remedio, seguirán haciendo a la educación universitaria y a todo el país. De verdad. ¡Qué poca vergüenza!                    

Padres de familia, pongan más atención a la educación de sus hijos, nada les impide presentarse en la universidad y preguntar, cómo va el avance estudiantil, o por lo menos díganles a sus vástagos que sepan cuáles son sus derechos como alumnos; que no tengan miedo de defenderse, aunque la mayoría quiera persuadirlos a no hacerlo, recuerda inteligente lector, que no todos los que enseñan, saben. Además de que la verdad y la razón, triunfan cuando salen a la luz. ¡Adelante!

domingo, 5 de abril de 2026

Publicación...

 

Estupidez femenina mexicana…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES     ANALISTA

4 abril 2026.-Desde que tenemos uso de razón, hemos escuchado historias inverosímiles sobre los antepasados mexicanos, pero si tienes algunas neuronas funcionando, con el transcurso de los años te vas dando cuenta de que todo el pasado maravilloso del que provenimos es solo una farsa oficialista, deseos reprimidos de que realmente eso y más ocurriera. Pero tristemente no lo es.

El mexicano promedio, que según las estadísticas de la estupidez son nueve de cada diez, en su diario actuar, deja mucho que desear. Su estulticia no tiene límites. Principalmente las mujeres, que de por sí se creen superiores al hombre, pero por supuesto, no lo son. Solo basta con detenerse un poco a analizarlas en sus acciones, olvidándose de que tienen otros atributos que nos vuelven locos, siendo objetivos, eso es completamente falso.

Las mujeres, siempre han dicho que pueden hacer varias cosas al mismo tiempo, pero si las observas, te das cuenta que ninguna la concluyen, incluso otras las hacen mal. En cambio, el hombre, si es verdad que solo hace una, pero la termina y lo mejor posible. Esa es la gran diferencia.

Las mujeres son más desesperadas, ansiosas, pueden tardar, incluso horas, quietas, pero de un momento a otro les entra la desesperación y ya quieren las cosas, se quieren ir, moverse, siendo que ellas, fueron las que dijeron que se hiciera con calma. Incluso en el momento crucial del sexo, sacan a relucir temas que inhiben la libido y el deseo carnal. Sacan temas que aparentemente ya habían sido superados, en esos momentos de pasión.

Son de memoria corta, ajá, no recuerdan lo que sucedió hace un minuto, pero cuando les entra la ansiedad, recuerdan cosas, negativas, por supuesto, que ocurrieron hace años, son expertas en conservar en su mente lo malo, lo que les molesta, les afecta. En cambio, el hombre olvida todo, bueno o malo, por igual, no somos expertos en estar muele y muele con lo mismo. Esa es otra enorme diferencia. Los hombres no conservamos recuerdos negativos en nuestra mente, las mujeres sí. Además de que ellas hablan el doble que nosotros. Salvo los que salieron defectuosos, esos que no se aceptan ellos mismos y quieren que los demás lo hagan. Los homosexuales. Algunos, hasta peores que las mujeres, son.

El país erróneamente ha sido dominado por las mujeres, aunque todo el tiempo se estén quejando de lo contrario, fuimos criados por mujeres, entonces, debido a que el hombre en su papel de proveedor se desentiende de lo demás, por dedicarse a generar recursos para tratar de tenerlas contentas, ha propiciado que cualquier lugar, empleo o negocio, sea iniciado o manejado por mujeres. Los resultados están a la vista, no hay muchos de esos, exitosos y los que lo son, es porque hay un hombre en el peldaño más alto o por lo menos compartiéndolo con una mujer. Aunque les duela es verdad.

Las mujeres se cansan pronto de los hombres, buenos, bondadosos, imbéciles les llaman ellas, por eso es que se da la infidelidad femenina mayoritariamente, porque con los acostones rápidos no tienen que estar escuchando las palabras amorosas, zalameras, que todo hombre enamorado le declama a su amada. Ellas por supuesto prefieren a aquellos que las maltratan, les gritan, las ofenden, incluso hasta las golpean, si te das cuenta, las presuntas mujeres maltratadas, no dejan a sus parejas, y si caen en la cárcel, rápidamente ven como le hacen para sacarlos de ahí y se molestan con quien los denunció, sean familiares, amigos o vecinos. Ellas son las que provocan a los hombres para que les hagan cosas de esas, porque las excita, las mantiene enamoradas. Solo que como mujeres que son, siempre lo niegan.

Cuando andan en la calle y por X o Y causa, motivo, razón o circunstancia, llegan a tener un roce con un hombre y este no se queda callado, como la mayoría, porque ya es necesario ponerles un alto, con respeto, pero no permitirles que hagan todo lo que quieren, además de que eso las aburre, se quedan enganchadas con ese hombre, regresan a esos lugares, porque tienen la ilusión de volverlos a ver, de momento, durante el incidente se molestan, gritan, patalean, pero estando en la intimidad de su hogar o en un lugar apacible, lo recuerdan y sonríen, por lo que regresan, sobretodo cuando son locales comerciales, ahí es más fácil de encontrarlos, salvo que no sean los dueños, pero las probabilidades de volverlos a ver, es mayor, que con otros incidentes ocurridos en la calle. Algunas incluso, llegan a tener intimidad con su “presunto” agresor. Les gusta la mala vida. Como decían nuestras abuelas. Y es real.

Desde pequeñas se enganchan con adolescentes de su edad o mayores, que son adictos, alcohólicos, vagos, buenos para nada, y se entregan a ellos, algunas resultan embarazadas, otras no, pero hacen de todo, con esos individuos sin futuro, porque les gusta la adrenalina de lo prohibido, de lo que los chicos buenos no hacen. Están acostumbradas a los antivalores, les chocan, les molestan seguir los valores, las reglas de las buenas costumbres. Y los tiempos actuales, las han convertido en peores. Si tienen una cita con un hombre, ya quieren que este las posea, de lo contrario, no vuelven a salir con él, los desprestigian con las demás que conocen, diciendo que son niños (lo menos) hasta que pueden ser maricones (y cosas peores), ahora no piden respeto, lo que quieren es tener acción en el colchón.

Además de que ya se alcoholizan, eso las desinhibe aun más, quedando puestas y dispuestas para ser penetradas toda la noche, total en su casa no les dicen nada. Y eso puede ser cada fin de semana o incluso más de una vez por semana y con diferente individuo. Porque también, al tener demasiada experiencia, a su corta edad, van desechando a los que, según ellas, tienen el pene pequeño que, para el placer sexual, eso no importa, pero ellas creen que solo el tamaño importa. Hay múltiples factores que, con la experiencia y la edad, se van adquiriendo, por eso es que, en la actualidad, tienen más éxito los hombres mayores, porque ya saben complacer a una mujer. Además de que les dan lo que más buscan y desean, dinero.

Así que, amable lector, si ya tienes una pareja, sea cual sea su estatus, esposa, amante o concubina, y tienes la oportunidad o necesidad de quitarte el estrés con otra mujer, ya sabes que llevas ventaja sobre los jóvenes, además de que, si tienes solvencia económica, puedes repetir cuantas veces quieras, sin exclusividad y sin problemas de que se entere tu media naranja. No tengas miedo de hacerlo, el pecado solo existe en las mentes manipuladoras, y si no te acuerdas, no pasó. Si no la tienes, mucho mejor. Es por salud. ¡Hazlo!

sábado, 4 de abril de 2026

Casi no existe...

 


EDUCACION FINANCIERA MEXICANA. 

Un nuevo año está comenzando, y todos cada ciclo que transcurre, por lógica debemos ser más maduros, más sabios y sobretodo más experimentados, sin embargo, lo lógico no siempre es factible en un mundo (país) lleno de mitos, tabúes, traumas e ignorancia. 

La educación en el país, cada día es más deficiente, pero aún cuando fuera de calidad, no hay una materia o por lo menos, algún curso o clases esporádicas que enseñe a las nuevas generaciones, educación financiera, esta es, la principal causa del retraso económico de los mexicanos. 

El gobierno, no incrementa el número de pobres en México, ni en ningún país del orbe, la función principal de un gobierno federal, estatal o municipal (que son los niveles que tenemos), es la de brindar herramientas a los habitantes, pero tampoco es pretexto, que por la falta de capacidad de los gobernantes, el individuo va a depender siempre en todo y para todo del gobierno y sus políticos, muchas veces estos parásitos encumbrados que han sabido reptar y moverse para vivir con lujos del erario público, sin tener la mínima idea de cómo manejar un área, una dependencia, un municipio, un estado o, incluso un país. 

Sin embargo, aunque la educación (del tipo que sea, básica, media y superior) sea deficiente, es obligación del estudiante o incluso profesional, de cualquier materia o área escolar, buscar otra forma, mediante la investigación, de complementar sus estudios que en las aulas no pudo hacer. Lo que sí es un problema, es la falta de unas lecciones, someras quizás, pero que den la pauta al estudio e investigación de la educación financiera. 

Esto, se refleja en gastos innecesarios que, aunque para algunos no representan mucho, al hacerlo de manera semanal, quincenal, mensual, bimestral, semestral o anual, si representan un déficit en el presupuesto familiar. 

¿A que me refiero con esto?, a los famosos seguros, compañías principalmente extranjeras (Metlife, ING, AXA, Quálitas, etcétera), nos ofrecen seguros para casi todo; de vida, para enfermedades, para auto, de desempleo, estudios (hasta el gobierno, lleva un porcentaje de ganancia, porque el año que recién terminó, nos obliga a tener un seguro de automóvil para los modelos 2012 al actual y ahora a partir de este año, se amplia a los modelos 2008 hasta el 2015, en caso de transitar en las carreteras federales –libres o de cuota— de lo contrario, en caso de revisión, el que no lo tenga contratado se hará acreedor a una multa administrativa, doble negocio gubernamental), y sinceramente, son gastos innecesarios, porque te atas a un espejismo que al final, en caso de un percance, terminas pagando tú, entonces, cual ahorro, ganancia o seguridad, ninguna. 

Si eres parte de este club de compradores de seguros o conoces a alguien que lo es, te habrás dado cuenta que, aun cuando sea contratado con amplia cobertura, tienes que hacer un pago, que los oferentes, llaman deducible y ese deducible, es el que al final viene cubriendo el daño ocasionado. Por citar un ejemplo, si te chocan en una puerta del auto, los del seguro, dicen que debe cambiarse toda y el deducible que tú entregas, está elevado, para que al final, no hagan el cambio de la puerta y muchas veces, no hagan un trabajo limpio, sino que se nota el arreglo, o en el caso de un seguro de gastos médicos mayores, si es producto de un accidente, aparte de que no te cubren la totalidad, se van en contra del que lo provocó y es quien viene cubriendo el porcentaje, aunque ellos si cobran el total o incluso más, pero en caso de un litigio jurídico pueden transcurrir años para que recibas esa parte o de plano jamás recibirla. Lo mismo sucede con cualquier otro seguro. Los extranjeros este tipo de servicios, pocos los adquieren, porque ellos si cuentan con educación financiera. 

Otra forma de quitarnos el dinero, es la adquisición de servicios y productos bancarios, donde la gente prefiere pagar cada mes y evitar ir a las sucursales bancarias, y así hay tantas maneras de ir manteniendo a los bancos, aseguradoras y grandes compañías que ofrecen, la luna y las estrellas, pero cuando se necesita, no es lo que ofrecieron. Sin embargo, la mayoría de la gente no alcanza a comprender esto, porque les falta una lección de educación financiera, que les permita cuidar mejor su dinero que tanto esfuerzo les cuesta obtener y con falsos perjuicios e ignorancia dilapidan todos los días. Todo esto, sin contar con las compras a crédito, donde terminas pagando el doble o triple del precio original o la solicitud de préstamos en cooperativas o cajas de ahorro, donde te endeudas por años y te privas de cosas necesarias por algo innecesario. 

Por eso amable lector, ya que esta materia es difícil que algún secretario de educación, del nivel de gobierno que sea, la implemente en cualquier nivel escolar, analiza la forma en que el dinero ganado con sacrificios se esfuma de tus manos y con eso, evita preguntarte, ¿Si no recuerdo haber realizado determinada compra, en que lo gasté? 

Que este año 2026 sea mejor en todo para ti y tu familia, un abrazo fuerte.              

viernes, 3 de abril de 2026

La estupidez humana.

La estupidez humana se define no como falta de inteligencia, sino como acciones irracionales que causan daño a otros y a uno mismo sin obtener beneficio, caracterizada por la certeza absoluta y la falta de cuestionamiento. Es una constante histórica, a menudo descrita como una "epidemia" destructiva, más peligrosa que la maldad.
Puntos clave sobre la estupidez humana

          Definición de Cipolla: Una persona estúpida ocasiona pérdidas a otra persona o grupo sin obtener ganancias para sí misma, o incluso perjudicándose.
  • 5 Leyes Fundamentales (Carlo M. Cipolla): 1) Siempre subestimamos el número de estúpidos; 2) La probabilidad de ser estúpido es independiente de la educación; 3) El estúpido daña sin ganar nada; 4) Los no estúpidos subestiman el poder dañino de los estúpidos; 5) La persona estúpida es la más peligrosa.
  • Características principales: Estrechez de miras (considerar todo desde la óptica personal), repetición de errores ignorando lecciones pasadas, y una combinación fatal de ignorancia y exceso de confianza.
  • Amplificación moderna: Las redes sociales actúan como difusores de estupidez al viralizar creencias sin verificación, transformando la estupidez individual en colectiva.
  • Perspectiva filosófica: No es una carencia intelectual, sino un error de juicio. Nietzsche señalaba que es la insistencia en comportamientos con consecuencias negativas, mientras que Socrates advertía sobre el peligro de creer que se sabe lo que no se sabe.
La estupidez no es ajena a nadie, siendo una sombra humana que requiere autoconsciencia para evitar ser parte de ella.

jueves, 2 de abril de 2026

Triste realidad nacional...

 


EDUCACION A LA MEXICANA. 

Mucho se habla, antes, hoy y se seguirá haciendo, sobre la mala calidad de la educación mexicana, y como en cualquier tema de discusión, hay opiniones a favor y opiniones en contra, agravantes y atenuantes, defensores y atacantes, pero lo que observamos, no tiene mayor defensa. Somos un país con una educación deficiente, y aunque los que realizan esta actividad como su modo profesional de vida, se defienden como gatos boca arriba, los vicios personales, gremiales y pertenecer al sindicato más grande, por su membresía, han contribuido a esta debacle educativa. 

Es frecuente escuchar o saber, de la venta de plazas, de que son heredadas a hijos sin vocación y mucho menos preparación para tan delicada labor, de que van escalando por favores o preferencias sexuales, por afinidad con determinado grupo, etcétera. Y pocos, muy pocos casos, son por mérito académico. 

Todos, absolutamente todos, en menor o mayor medida, hemos tenido un profesor impartiéndonos clase y tal parece que la filosofía de estos es la de mirarlos como una autoridad omnipotente al que siempre se debe obedecer. No se enseña al estudiante a ser honrado, limpio, cortés o responsable por el valor que en sí mismo posee cada uno de estos atributos, sino porque la autoridad así lo ordena. Se trata de una tergiversación desafortunada. No se cuenta con una pedagogía preocupada porque los alumnos hagan suyo el valor de las normas. Es creencia generalizada entre los profesores que basta con asegurar el respeto hacia la figura de autoridad para que, en automático, el estudiante se comporte conforme a las reglas de la institución educativa. 

Sin embargo, colocar todo el esfuerzo pedagógico en robustecer la figura de la autoridad no lleva a la construcción de mejores subjetividades. Reproduce, en todo caso, la cultura del autoritarismo, pero no hace mejores individuos. Y esto es así porque –al dejar de lado la argumentación que hace consistentes dentro de la conciencia de la persona lo moralmente aceptable y su opuesto— el orden social pende exclusivamente del carácter de quien está al mando. 

Cuando no es la norma interiorizado lo que se coloca como la tabla de medición de los actos, sino la persona investida de autoridad, el alumno tiende a acomodar su comportamiento a partir de los afectos y voluntarismos del profesor. El estudiante se conforma con agradar y negociar con la figura que en el salón de clases representa a la jerarquía más alta. En la escuela mexicana es el docente quien conduce, expone e indica. La solidez o laxitud de las normas depende del profesor, él es la medida de la autoridad, no las reglas. Este hecho potencia, a su vez, un nivel importante de inconsistencia en el cumplimiento de las normas, y deja al descubierto que la presencia de las reglas no es estable ni previsible; a veces están pero en otras ocasiones parecen diluirse. Todo depende del estado de ánimo, del carácter o de las simpatías de la persona que se sienta detrás del escritorio. 

Tampoco se promueve en el alumno el arte de reflexionar por sí mismo. Para ser considerado un buen estudiante, el niño está obligado a callar, atender, seguir las indicaciones, hacer fila, creer ciegamente en lo que dice y hace el profesor, y no moverse demasiado. En cambio, la reflexión –prerrequisito indispensable para asumir la responsabilidad sobre los actos propios— ocupa un lugar menor. Las cosas están bien o mal dependiendo de lo que diga el maestro y no de su coincidencia con los valores enseñados. Con esta pedagogía no se construyen sujetos autónomos –con juicio independiente y capacidades propias de discernimiento— sino personalidades sumisas y obedientes. No se construyen ciudadanos, sino otra cosa. 

Aquel que se exprese de manera distinta –el que por su inteligencia o sus carencias no quepa en el molde educativo hegemónico— es tratado con distancia. Una de las más graves consecuencias de poseer un orden social sustentado en el poder de la autoridad, y no en los valores y las normas, es que el diferente queda marginado. Se convierte en alguien que no podrá ser atendido por el docente a partir de su especificidad. Por lo que la discriminación y la intolerancia subsistan también como antivalores en la educación pública mexicana. 

En clases, siempre introducen explicaciones que no son diferentes a su propio ejemplo de vida. En su explicación, el profesor además refuerza una visión irreflexiva, incluso machista, en ocasiones, que sólo puede sostenerse porque él es una figura indisputable de autoridad. Sin que ningún estudiante cometa la imprudencia de contradecirlo, aunque esté equivocado. No existe disenso del alumno que pueda ser tolerado, ni el derecho a la reflexión propia. Lo que vale en el medio escolar es ganarse –por medio de la obediencia— el aprecio del profesor. Asegurarse, a través de la sumisión, una buena calificación al final del curso, para que los padres se sientan orgullosos, grave error. Actuar de manera diferente podría implicar, en el caso extremo, un consejo hacia los padres de familia para que agarren a sus hijos a palos o a cintarazos (como en antaño), o enviarlos a tratamiento sicológico (en la actualidad), porque retar al docente, equivale a un desequilibrio mental. 

En el sistema educativo mexicano no se enseña a adquirir autonomía. No son autónomos los alumnos frente a su profesor, no lo son tampoco ellos frente a sus dirigentes sindicales o ante las autoridades educativas. Menos aún lo es el sindicato nacional del magisterio con respecto a las arbitrariedades del Estado. Ni tampoco es autónomo el Estado mexicano ante las arbitrariedades de esa fuerza gremial. La estructura corporativa en la cual se fundó el sistema de educación pública mexicana buscaba un objetivo contrario: se constituyó a partir de la dependencia asimétrica y jerárquica de cada uno de sus componentes, y no desde una relación respetuosa y recíproca entre actores reflexivos, responsables y autónomos. 

¿Cómo sería posible que los profesores enseñarán a sus alumnos el valor de la autonomía, si ellos mismos están atrapados en un sistema de mafiosas dependencias? Mientras sigan las cosas así, la educación mexicana seguirá estancada y el país continuará atrasado cultural, social, política y económicamente.        

miércoles, 1 de abril de 2026

Así de simple, así de sencillo...

 


Dudas y desconcierto. 

Quizás mis entregas recientes, han causado dudas y desconcierto, en los lectores, entre otras emociones, porque son temas que no cualquiera se atreve a tocar, porque tienen miedo al rechazo generalizado de las mujeres (aunque no todas), y de muchos hombres que carecen del valor para aceptar que su vida en pareja es un desgarriate, que los tienen dominados sus esposas, parejas, amantes, novias o como les quieran llamar a la mujer que comparte gran tiempo de su existencia con ellos. Así es amable lector, esos hombres que defienden el actuar diario de las mujeres, son los que, están más dominados por ellas, porque carecen del mínimo razonamiento para darse cuenta de que las cosas, en este país, son así. Y de que las pésimas decisiones en la pareja afectan hasta la economía nacional. 

Eso se puede notar en su vida diaria, familias disfuncionales, hijos con demasiados problemas mentales, alejamiento y distancia entre la pareja, y tantas conductas que, si se observan detalladamente, aplicando la lógica, se pueden comprobar que es así. Nadie quiere que los demás sepan, o noten, que tienen problemas, vivimos en un país de apariencias, donde la mayoría, quiere fingir que vive una vida color de rosa, aunque la realidad, sea demasiado gris, llegando a oscura. 

Como he señalado en anteriores entregas, el hombre madura más tarde que las mujeres, por lo que mientras eso sucede, que es tan común en el país, que ya se esté casado, juntado o en amasiato, porque en términos generales se habla de alrededor de los veintiocho años, cuando se alcanza la madurez masculina, pero que cuando se abusa del alcohol y las drogas, se detiene, algo que también es tan frecuente en cualquier rincón de México. Factor importante que también influye en las malas decisiones personales y en pareja que se toman o dejan que se tomen. En cambio, las mujeres, alrededor de los veintidós años, la alcanza, salvo el caso señalado. Que desafortunadamente, las nuevas generaciones se están quedando sin obtenerla, por abusar de sustancias prohibidas a menor edad. Diría nuestro paisano, MAS el Buki, ¿Adónde vamos a parar? 

La convivencia diaria, es algo tan complicado, tan difícil y no lo es en si mismo, sino por la cantidad de malas decisiones, sin analizar, que se toman, y peor aún, resulta la vida en pareja, bajo el adjetivo que sea (matrimonio, unión libre, concubinato, noviazgo con derechos, etc.), porque como dije antes, el hombre no ha alcanzado la madurez, hablando de un hombre con crecimiento mental normal, cuando ya tiene pareja e incluso hasta puede tener hijos (antes de los 28 años), además de que la naturaleza masculina es distinta a la femenina, el hombre evita lo más posible la confrontación con la pareja, porque recuerda a su madre, y aunque vagamente, algo aprendió de ella. También de las omisiones se aprende. Por esta simple y sencilla razón, mayoritariamente, el hombre, evita peleas y discusiones inútiles que las mujeres inician de manera frecuente. Escudándose en sus gustos naturales, el deporte, los amigos, la televisión, la música, la comida, otros, lamentablemente, en la bebida y sustancias más dañinas. Provocando y propiciando que las mujeres tomen la iniciativa en las decisiones de la pareja, lo que por ende, resulta, mala idea, porque entre más lo hacen, menos probabilidades existen de que dejen de hacerlo, al contrario, las mujeres se van empoderando (palabreja que está de moda) en la pareja, creyendo, en su mentalidad dudosa, que tienen la razón. por lo que una vez que el hombre ha madurado, que ya analiza con cierto detenimiento las acciones diarias, muchas sin importancia, pero otras con demasiada, e intenta decidir e incidir en la pareja, es donde comienzan los problemas más fuertes. Porque la mujer, no espera esa reacción del hombre, como he señalado en anteriores comentarios, quiere seguir teniendo a un pelele como pareja, que a todo le diga que sí, que le permita hacer y decir de todo, muchas veces, hasta engañarlo sexualmente, lo sepa y la perdone, porque las mujeres tienen esa contradicción en su mentalidad, quieren tener en su vida un hombre que las domine, que las mande, pero al mismo tiempo, quieren tener un esclavo. Esta es la causa, por la que los sujetos adictos, desobligados e incluso golpeadores, tienen mujeres en su vida. En ocasiones hasta más de una. Por esta dualidad mental femenina, algo que el hombre común, no alcanza a entender, aunque se le diga, lo lea o lo viva diariamente.  

Se dice, y se dice bien, que es difícil entender a una mujer, en general, pero también es por falta de interés del hombre, porque mayoritariamente, está acostumbrado a dejar de preocuparse por los problemas, lo hace por comodidad personal, muchos, nunca contradicen a su mujer, hasta que muera alguno de los dos, pero no quiere decir, que su vida haya sido un ejemplo para los demás, salvo honrosas excepciones, lo bueno o malo, se observa en la forma de vida, en como salen los hijos, cuando los tienen, en como son hacia afuera, no lo que ellos digan. Eso es simple verborrea y apariencia. Unos hijos viciosos, hij@s solteras con hijos, etcétera, son resultado de una familia disfuncional, donde la mujer siempre dijo la última palabra. Tenlo en cuenta, inteligente lector. 

Como escribí antes, en una pareja, donde el hombre ya despertó de su letargo emocional, los problemas cotidianos se tornan más complicados y con resultado incierto, porque ambos tienen sus ideas y argumentos a favor o en contra de X o Y situación, y como he dicho en otras ocasiones, la mujer, jamás está dispuesta a perder ninguna discusión, y puede haber un round, dos, tres o más, durante los siguientes días y semanas, sobre el mismo tema, lo que para el hombre resulta tedioso, cansado y molesto, porque la huelga de pierna cruzada que es la clásica forma de manipularnos opera con visos de inclinar el resultado, pero un hombre convencido de que no puede ser obligado a hacer o permitir lo que sabe que es incorrecto, no le importa tampoco eso, lo que propicia que también haya infidelidades, aunque contrario a la mujer, el hombre no mezcla sentimientos, solo da rienda suelta a sus deseos reprimidos con otra mujer, de esas que abundan en cualquier cuadra, y que en la actualidad, se incrementan con el llamado pago por evento, sin compromisos ni exclusividades. Pero para hacerlo, se necesita fortaleza y madurez del hombre, porque antes de hacerlo o después, se tienen remordimientos, algo que las mujeres, de forma sincera, pocas, muy pocas veces llegan a tener. Por naturaleza humana, el hombre es más noble que la mujer, busca evitar la mayor parte del tiempo los problemas con ellas, muchos de ellos, se desquitan con otros en la calle, por cualquier insignificancia. En ocasiones con resultados irremediables. Precisamente, porque en este país, la mayoría somos criados por una mujer, sea la madre, abuela, tía, hermana o madrastra y no nos preparan para la real convivencia con una mujer. Además de las causas naturales de la madurez varonil, lo que propicia que la mayoría, permita ser dominado por la mujer con la que comparte su vida. Por lo que nuevamente, te pido, despierta hombre, no se necesita agredirla, simple y sencillamente, se deben poner límites a las arbitrarias decisiones de la mujer, debiéndose tomar en cuenta la opinión del hombre, porque, por algo se está dentro de una pareja, y las cosas se deben tomar en consenso y que ambos estén de acuerdo, sobretodo, aquellas que involucren a los hijos, el patrimonio y los bienes propios y de pareja. Te aseguro, que, de inicio, te sentirás mal, porque la verás actuar como un toro de lidia, pero al paso de los días, ambos lo agradecerán, porque la mujer, sentirá nuevamente cariño o más aprecio por ti, porque introdujiste, algo que le hacia falta, recuerda que el amor, se va terminando y lo que hay es simplemente costumbre. Hasta la llama de la pasión se reavivará. ¡Ánimo!           

martes, 31 de marzo de 2026

Publicación...

 

¿Eres bueno?…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES     ANALISTA

29 marzo 2026.-En este país, la gente da mucho valor a querer ser buenos, bondadosos, aunque la realidad es que solo lo hacen de dientes para afuera, pero internamente, que es lo importante, no lo son, pero casi se rasgan las vestiduras para que los demás les crean esa presunta bondad.

En esta ocasión quiero presentar, amable lector, algunas señales para que sepas si realmente eres demasiado bueno, o solo finges serlo.

La trampa del “sí”. ¿Siempre dices sí, incluso cuando te perjudica? Aceptar constantemente puede significar que estás poniendo a los demás por delante de ti, muchas veces a tu propio costo.

Pedir perder en exceso. Si dices “lo siento” constantemente sin razón, puede que estés intentando evitar conflictos o desagradar a otros.

Cargar con los sentimientos de los demás. Ser empático es bueno, pero asumir la responsabilidad de solucionar los problemas de todos no lo es. Es un peso que no necesitas llevar.

Pensar demasiado en tus acciones. Si constantemente dudas sobre cómo los demás percibirán lo que haces, puede ser señal de que estás intentando desesperadamente parecer “agradable”.

Dificultad para expresar tus necesidades. Tus deseos, necesidades y límites también importan. No los dejes de lado por los demás. Es hora de dejar de ser complaciente.

Rara vez pones límites. Seamos claros: los límites son esenciales para tu bienestar y autoestima. Sin ellos, te vuelves un blanco fácil para que otros se aprovechen.

¿Te sientes poco valorado? ¿Sientes que haces mucho por los demás y no recibes reconocimiento ni reciprocidad? Es una receta segura para sentirte infravalorado.

Evitas el conflicto a toda costa. Cuando temes tanto el desacuerdo que haces lo que sea para evitarlo, terminas silenciándote solo para mantener la armonía.

Ser amable está bien, hasta que empieza a costarte respeto, energía y claridad. Recuerda que el ser humano mayoritariamente es malagradecido y aunque hagas cualquier cosa por los demás, al final, nadie te valorará ni lo tomará en cuenta. ¡Ponte trucha!

Continuando, en una entrega anterior, hablé de los errores que cometemos en la sexualidad, por lo que abundan las infidelidades, así que ahora te pregunto: ¿te gusta besar? Es algo tan importante que pocos lo hacemos. Demuestra qué tan bueno eres.

Una mujer puede alcanzar el orgasmo simplemente con un beso.  Los besos intensos pueden desencadenar potentes respuestas neurológicas en el cerebro.

El cuerpo libera dopamina, oxitocina y endorfinas durante un beso apasionado.

Cuando la conexión emocional y la química física son lo suficientemente fuertes, estas reacciones pueden crear sensaciones similares al clímax sexual.

Una buena química al besar a alguien también podría significar que tendrás hijos sanos.

Besar permite al cerebro evaluar inconscientemente el olor y el sabor de la pareja.

Estas señales pueden revelar información sobre la compatibilidad del sistema inmunitario.

Una fuerte compatibilidad biológica puede aumentar las probabilidades de tener hijos más sanos.

En promedio, una persona pasa 20,160 minutos de su vida besándose.

En citas, relaciones y momentos románticos, los besos se acumulan con el tiempo.

Este total equivale aproximadamente a dos semanas completas de la vida de una persona.

Esto demuestra la importancia del afecto físico en los vínculos humanos.

Tomarse de la mano y besarse reduce el estrés y la presión arterial.

El afecto físico libera oxitocina, la hormona responsable de la unión.

La oxitocina ayuda a calmar el sistema nervioso y a reducir la ansiedad.

El contacto afectivo regular se ha relacionado con una presión arterial más baja y un mejor bienestar emocional.

Al decidir si besar a alguien, las mujeres prestan mucha atención, más atención que los hombres al aliento y a los dientes.

Las mujeres tienden a notar detalles sutiles como el olor, del aliento y la higiene dental.

Estas señales indican inconscientemente hábitos de salud y estilo de vida.

Una mala higiene bucal puede reducir rápidamente la atracción durante un beso.

Cuando dos personas se besan, intercambian entre diez millones y mil millones de bacterias.

La boca humana contiene cientos de especies de bacterias.

Durante un beso, estos microbios se transfieren instantáneamente entre las personas.

Este intercambio puede influir en la respuesta inmunitaria y la compatibilidad biológica.

El beso francés activa los treinta y cuatro músculos del rostro.

Besar profundamente activa una amplia red de músculos faciales.

También estimula los nervios conectados a los centros emocionales sensoriales del cerebro.

Por eso el beso francés es más intenso y memorable que un simple beso.

Besar durante un minuto quema unas 26 calorías.

Besar apasionadamente aumenta la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo.

Los músculos faciales y los movimientos corporales queman pequeñas cantidades de energía.

Si bien no es un ejercicio, contribuye a un gasto calórico ligero.

Los humanos nacen con el instinto de buscar el contacto labial.

Los recién nacidos buscan instintivamente el pezón al alimentarse.

Este reflejo de búsqueda implica el contacto labial y la succión.

Los científicos creen que este comportamiento temprano podría explicar porque los humanos asocian posteriormente el contacto labial con la comodidad y el vínculo. Así que ya lo sabes, inteligente lector, es importante y sumamente estimulante besarse, por salud. ¡Hazlo!