Justicia selectiva…
LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
18 SEPT. 2026.-La doctrina es un principio general del derecho, pero que, en la realidad en un país mediocre, pobre en mentalidad y economía como México, es letra muerta. Porque aquí en cualquier estado o rincón, la justicia es selectiva, pero jamás ciega, como debería ser, tampoco es pronta ni expedita, sino retardada y que, por ignorancia, por corrupción, por estupidez o por negocio, obstruye a la justicia. ¿Lo dudas?
Tristemente, si algo sucede con un extranjero, sea de cualquier lado, como víctima o victimario; en pocos días de diferencia, nos tocaron conocer mediáticamente ambos extremos, primero el argentino que asesinó al músico del grupo Camilo Séptimo y su familia, esta semana la española que fue asesinada; se aplica la “justicia”, tristemente porque interviene la prensa extranjera o las autoridades del país de origen se manifiestan, exigiendo el esclarecimiento, de otra forma, no hay manera. Pero todos los días en diferentes lugares del país, hay víctimas mortales, además de asaltos, robos, pero que, a nadie de los impartidores de justicia, ni a los políticos relacionados les interesan. Salvo que haya reflectores, que a cierto encumbrado le interese X o Y asunto, que haya dinero extra para que se muevan los “honestos”, “preparados” y siempre dispuestos empleados de las fiscalías, general y estatales y todo el organigrama rimbombante que tristemente, para poco sirve. Porque las estadísticas ahí están, por estado y la general, no resuelven más allá de entre el diez y veinte por ciento de los casos denunciados, aparte, como la ciudadanía no les cree, son más los casos que no se denuncian, así que esa cifra disminuye en la realidad.
Así es, amable lector, esa es la justicia selectiva mexicana a la mexicana, por presión mediática, porque les enjuagan las manos con billetes, por presión política local, por presión internacional, pero pocas, muy pocas veces por vocación, por capacidad, vaya, ni poniéndoles todas las pruebas y a los victimarios en las manos, si no hay otro “incentivo”, otra “motivación”, no se mueve la lenta y obstruyente justicia nacional. ¿Están coludidos?, ¿Reciben más de los vulgares delincuentes que de la gente común y corriente?, ¿Son tan estúpidos que no tienen la capacidad para analizar, razonar y resolver los asuntos?, con la lentitud, ¿Esconden su falta de talento y preparación? Etc. Interesantes interrogantes, ¿No crees?
Ahora resulta, que, con la reciente reforma, hay fiscales de a montón, el primero denominado de atención temprana, que tarda mínimo un mes para turnar la carpeta a la fiscal distrital, que a su vez la debe turnar a otro fiscal de un X número de “eficientes” y “honestos” fiscales que llevarán los asuntos A, B o C. Por supuesto, si se accede a las insinuaciones $$$ que durante el proceso se van haciendo, porque ya no lo pueden pedir directamente, seguramente cayendo así, todo se mueve más rápido, pero en caso contrario aplican la táctica dilatoria, para que el interesado, se desespere y una de dos, ofrezca “apoyo” que tanto necesitan esos individuos o de plano, llegue el momento en el que dejen de presionar y seguir con el procedimiento, por lo que no tendrán más remedio, pese a hacerlo con todo el dolor de su corazón, que archivarlo y quedar sólo como parte de la estadística. Como un número más y los vulgares delincuentes, quedan impunes, sin un castigo, vaya, ni siquiera son exhibidos públicamente porque se les violentan sus derechos constitucionales y humanos, vaya estupidez mexicana. Si que estamos jodidos mexicanos.
Así que inteligente lector, hay que buscar obtener una segunda nacionalidad, para que así y solo así, se empiece a mover la justicia mexicana, cuando intervenga el embajador, el cónsul o algún empleado diplomático, previo conocimiento vía las redes sociales de que hemos sido víctimas de algún delito del fuero común, ahí sí, hasta la Secretaría de seguridad ciudadana y la fiscalía general de la República, intervienen, atrayendo los casos que no les corresponden. Que triste que la ignorancia, como los animales domesticados, solo entiendan a periodicazos, a golpes, presionándolos, con exigencias económicas, que pese a tener estudios, muchas veces de dudosa procedencia, y presumir grados académicos, en la práctica solo demuestran su estulticia, falta pericia, de capacidad y talento. Este es el México en el que nos tocó vivir. País grande en extensión, pero pequeño, demasiado pequeño en mentalidad. Sobre todo pequeño en resolver las cosas y decir la verdad.
México, el país de lo contrario, en pobreza extrema, pero que todos los asuntos se tienen que mover con dinero, aunque te hayan asaltado o robado, tienes que seguir echando dinero bueno al malo, como dice la filosofía popular, para que se mueva la tortuga de la justicia y de todas maneras, integran mal las carpetas y en el juicio respectivo, salen libres los delincuentes, así que mejor no les hagas el caldo gordo y presiónalos por las instancias correspondientes o de lo contrario, aunque se oiga triste, mejor cada quien su golpe, pero no caigas en el juego perverso de esos vivales que para dar un paso exigen dinero, excuse me, sugieren un apoyo, porque carecen de insumos para moverse. Qué poca ma…nera.