lunes, 13 de abril de 2026

Lo que muchos pobres, desean...

 


El arte negativo de la buena vida. 

Hay pilotos viejos y hay pilotos atrevidos; lo que no hay son pilotos viejos atrevidos. Y eso se aplica a cualquier otro oficio o profesión. Son bien conocidas las causas que pueden provocar un accidente. 

No es exactamente un asunto de vida o muerte, pero en el campo de las inversiones al menos se trata de mucho dinero. Los inversionistas suelen hablar del upside (ventajas) y del downside (desventajas). En el upside se reúnen todos los posibles resultados positivos de unas inversión (por ejemplo, réditos por encima del promedio); en el downside, todos los efectos negativos posibles (como la bancarrota). Estos conceptos se pueden aplicar al campo de la profesión que se tenga o desee. 

El inversionista Charles Ellis recomienda este mismo principio a todos los tenistas aficionados. A diferencia de los jugadores profesionales que casi siempre logran colocar la pelota en la zona deseada, los jugadores casuales cometen errores constantemente: la pelota se queda en la red, se va demasiado lejos, demasiado alto o cae en el cuadrante equivocado. El tenis profesional es un juego totalmente diferente al que practicas por afición: los profesionales ganan puntos, los aficionados pierden puntos. Por lo tanto, cuando juegues contra un aficionado, simplemente concéntrate en no cometer errores, juega de modo conservador e intenta mantener la pelota en juego el mayor tiempo posible. Dado que tu adversario no juega igualmente a propósito de forma conservadora, cometerá más errores que tú. En el tenis de aficionados, los partidos no se ganan, sino que se pierden. 

Enfocarse en las desventajas en vez de en las ventajas es un recurso mental sumamente valioso. Los griegos, los romanos y los pensadores medievales tenían un nombre para este procedimiento: la teología negativa, esto es, el camino negativo, el camino de la renuncia, de la omisión y de la reducción. O, dicho de manera más concreta, no es posible definir qué es Dios, solo podemos decir lo que no es. Y aplicado a nuestro tema: no es posible definir qué nos garantiza una buena vida, únicamente se puede determinar qué la hará imposible –y esto a ciencia cierta--. 

En efecto, desde hace 2500 años los filósofos, teólogos, doctores, sociólogos, economistas, sicólogos, investigadores del cerebro y expertos en publicidad están intentando averiguar qué nos hace felices a los humanos. Los resultados son pobres. Se cree que los contactos sociales son importantes. encontrarle un sentido a la vida puede ser de ayuda. El sexo no hace daño, tampoco un comportamiento moral. Hasta ahí podríamos haberlo adivinado, ¿no es cierto? Los resultados no pueden ser más imprecisos. Aún andamos a tientas en lo que concierne a los factores concretos de la felicidad, a saber, la ventaja de la felicidad. 

Por el contrario, si nos preguntamos qué disminuye o pone en peligro la buena vida, conocemos exactamente los factores: el alcoholismo, las drogas, el estrés crónico, el ruido, los trayectos demasiado largos al trabajo, un empleo detestable, el desempleo, un matrimonio fracasado, unas expectativas estúpidamente altas, la pobreza, las deudas, la dependencia financiera, la soledad, el contacto con personas quejumbrosas, la dependencia de lo que piensan los demás, la comparación constante con otros, la victimización, el odio a uno mismo, la falta crónica de descanso, la depresión, el nerviosismo, la ira y la envidia. Para este análisis ni siquiera se requiere la ciencia. Estos factores los puedes observar tú mismo: en ti, en tus amigos, en tus vecinos. La desventaja siempre es más tangible que la ventaja. El primero es como granito: duro, palpable, concreto. El segundo, en cambio, se asemeja más al aire. 

Por consiguiente, intenta apagar de manera sistemática la desventaja de tu vida. De este modo tendrás una posibilidad real de lograr un buena vida. Por supuesto que el destino puede golpearte en cualquier momento: un meteorito que destruye tu casa, una guerra, tu hijo se enferma o tu empresa quiebra. Pero el destino es una categoría sobre la que no puedes influir, así que no pienses en él. 

Seguramente que en la lista anterior extrañarás algunas categorías: enfermedades, dolencias físicas, divorcios. Innumerables estudios han demostrado que el efecto de estos golpes se pierde mucho más rápido de lo que pensamos. Los parapléjicos se concentran los primeros meses después de su accidente exclusivamente en su padecimiento, lo que es comprensible y lógico. Y se sienten infelices, como corresponde a la situación. Sin embargo, pocos meses después, su estado de ánimo se normaliza. Pronto, los temas cotidianos aparecen nuevamente en el primer plano de sus pensamientos y desplazan la dolencia hacia el fondo. Lo mismo pasa en el caso de los divorcios, sólo se necesitan unos cuantos años para salir del valle de lágrimas. Por el contrario, los humanos no nos acostumbramos al alcoholismo, a las drogas, al estrés crónico, al ruido  o los trayectos al trabajo demasiado largos, es decir, a todas las cosas de la primera lista. Estos factores no podemos darlos simplemente por terminados, están siempre presentes e imposibilitan una buena vida. 

Los inversionistas que tienen éxito duradero como Warren Buffett y Charlie Munger, trabajan con actitudes, trucos mentales y estrategias de pensamiento que son ideales para aplicar a la vida misma. En primer lugar hay que evitar la desventaja. En cada una de sus inversiones, Buffett y Munger prestan especial atención a lo que habrá que evitar –o sea, a lo que no hacen-, antes de enfocarse en la ventaja. Dice Buffett: no hemos aprendido a resolver problemas de la vida comercial. Hemos aprendido a evitarlos. Ni siquiera es preciso ser extremadamente inteligente para lograrlo. Es asombroso cuánto éxito a largo plazo pueden tener personas como nosotros, solo intentando no ser tontos, en vez de intentar ser brillantes. Agrega Charlie Munger, el socio de Buffett. 

Conclusión: en vez de aspirar a la dicha absoluta, una gran parte de la buena vida consiste más bien en evitar las tonterías. Las necedades y las tendencias de moda. No es lo que agregas lo que enriquece tu vida, es lo que dejas de lado. O como lo explicó alguna vez Charlie Munger, brillante por lo menos en cuestiones humorísticas: “sobre todo me gustaría saber dónde me voy a morir, para jamás visitar ese lugar”. ¡Ánimo!

domingo, 12 de abril de 2026

Publicación...

 

La grandeza de saliva…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES      ANALISTA

México es un país increíble, inmenso, es de los más grandes territorialmente hablando, cuenta con climas variados, importante orografía, hidrografía, flora, fauna, minerales, litorales, etcétera. Solamente tiene un problema: su población, su gente, sus habitantes. El factor humano.

Tristemente así es, amable lector, le duela a quien le duela, es la realidad, de lo contrario, el país sería una potencia económica, un ejemplo a seguir por su honestidad, por la democracia y por su buen gobierno. ¿Lo dudas?

Las reglas básicas de la convivencia y buenos modales, de la riqueza, la abundancia, hasta las religiosas que impulsan a los creyentes a ser siempre cada vez mejores, señalan que la inteligencia comienza desde como se coloca el papel de baño en su lugar. Cómo se usa la pasta dental, los ungüentos, pomadas. Porque no solo es aplastar por aplastar, tiene su base de análisis y reflexión. En fin.

El mexicano es holgazán de nacimiento, entre menos esfuerzo se haga, es mejor, ya no hablo de sacrificios, eso le suena a algo casi privativo de la vida. Y claro, eso lo aprenden de la gente con la que se crían y crecen. Pero no tienen la mínima capacidad mental de modificar sus pensamientos, ideas y creencias. Eso es ser una mente débil. Desde niños no se les enseña como arreglar su cuarto, en primera, porque la mayoría carece de uno propio, viven amotinados, duermen varios en la misma cama y en los casos peores, hasta en el suelo o mínimo en un sofá. Entonces, si son varios, no hay uno responsable de hacerlo. Ya que no hay, un orden para eso. Porque no lo han aprendido antes.

Tener una habitación sin orden, una cama destendida, ropa tirada por todos lados, baño sucio, sala, cocina, cuando las hay, con trastes sin lavar y apilados, ropa, cobijas y demás, colocados en cualquier lado, olores fétidos y raros por donde se pase, sin barrer, etcétera. eso, es pobreza. Y si la casa propia (aunque sea rentada) así se considera, está patas para arriba, que se puede esperar de lo demás.

En el área laboral es lo mismo, no tienen orden, los oficinistas, tienen el escritorio lleno de papeles, folders, expedientes, “basura” que tiene meses que no han tocado y no tocarán, así funciona el país, la mayoría de casos, del tipo que sea (judiciales, jurídicos, administrativos) no se resuelven. La corrupción está enquistada en todas las áreas y solo se mueven por dinero. Pero en grandes sumas, porque pequeñas y nada, quedan sin resolver. Triste realidad.

Los demás, que prestan sus servicios en fábricas, tiendas, negocios, están por igual, no rinden lo esperado, las expectativas que se esperan de ellos cuando están en las entrevistas de trabajo, son una falacia más. Ello aunado, a que no les gusta que se les reprenda por sus fallas y errores, de inmediato, se ofenden, renuncian o simplemente no se presentan al siguiente día. Ahora con la era tecnológica, hacen una publicación, la mayoría de ocasiones, de forma anónima, porque además son cobardes, dando informes falsos del lugar que les mató el hambre y la necesidad un tiempo, pero jamás aceptan su estupidez.

Porque, además, la exhiben, creyendo que, con eso, el negocio del que se trate ya dejará de tener clientes. Al contrario, los imbéciles que les siguen el juego, a estos sujetos, en las redes sociales, ni son del lugar o si lo son, jamás se han parado ahí, en automático atacan a cualquiera, mostrando su manifiesta estupidez. Otros lo hacen porque alguna vez quisieron que se les fiara y no se les fío. En otras palabras, son sujetos, tanto uno como otros, que no representan ninguna valía como seres humanos pensantes. Por consiguiente, eso se revierte en beneficio del negocio atacado y sus dueños. Son bendiciones salidas de idiotas sin neuronas.

Salir a la calle, si se presta atención, es aprendizaje, porque podemos admirar las conductas estúpidas, de la gente que anda y camina por ahí. Podemos encontrarnos a los que se creen dueños de las banquetas y las calles, que se ponen a platicar, estorbando a los peatones, a los que caminan en forma de S, y no permiten pasar a los demás, los que a propósito siguen estorbando, cuando ya vieron que viene gente detrás de ellos. Cuando está lloviendo, están los que llevan sombrilla y aun así cuando encuentran a otro sin ella, en la banqueta, en lugar de hacerse al lado de la calle, como dicta la inteligencia, se pegan a la pared. Estúpidos, ustedes llevan sombrilla.

Arriba de los camiones del transporte público, si llevan bolsas o mochilas, las colocan en el asiento de junto y no permiten que se siente otra gente, y si se les pide moverse, de inmediato se molestan. La estupidez es agresiva.

Los que andan en vehículo no permiten el paso de los peatones, se creen con derecho a hacer lo que ellos quieren, cuando llueve aceleran más para mojarlos, se estacionan en doble fila y lugares prohibidos, pero si un agente de tránsito pasa por ahí, solo van a tardar un minuto, lo que es falso. Tantas conductas negativas que seguramente te ha tocado observar o lo que es peor, las has realizado. Por supuesto, alejadas de la mínima inteligencia.

Las mujeres son más propensas a la estupidez, con más facilidad se enojan, porque están acostumbradas a que se les dé prioridad, aunque piden igualdad, y como no en todas partes ni lugares, se les complace, de inmediato se encabritan, algunas hasta comienzan a lanzar indirectas y leperadas, otras, de forma cobarde y anónima, lo hacen vía las redes sociales. Por eso es más imbécil, el que se deja intimidar por la tecnología. El mexicano es de doble moral y corta memoria. Todo se les olvida ipso facto. No te enganches, mucho menos te asustes. No sirven para otra cosa que entretenimiento y diversión. Además, como distractores para el gobierno y sus tres niveles. No más.

En México hay innumerables leyes, decretos y reglamentos que nadie conoce, no se aplican y mucho menos se respetan. Salvo que el gobernante en turno quiera afectar a alguien o utilizarlas como distractor. Aquí es más fácil la vida para los que están al margen de la legalidad, los que no pagan impuestos, servicios, derechos, los que no están registrados, pero prestan servicios viviendo de eso, todos conocemos a una costurera que gana bien, pero no está registrada en Hacienda, peluqueros, estilistas, vendedores ambulantes, fijos y semifijos, neveros, albañiles, plomeros, mecánicos, pintores, que venden antojitos diario o los fines de semana, taqueros, torteros, panaderos, etcétera, que no pagan lo que les corresponde por su actividad comercial que les sirve para vivir.

Pero en cambio, a los cautivos, seguido nos están incrementando los costos, los cobros, las amenazas veladas de lo que puede ocurrir si no se cumple con lo establecido. Y si se dice la verdad, es peor. Aunque solo sea a modo de pregunta.

Por supuesto que me gustaría vivir en un país con población diferente, donde la mayoría hiciera lo más cercano a lo correcto, porque eso, nos motivaría, como sucede en los países ricos, (europeos, musulmanes, orientales y judíos), a seguir siendo cada día mejores, a competir, positivamente, con los demás, para alcanzar una mejor calidad de vida. Pero el pueblo mexicano, mayoritariamente, es conformista, flojo, irresponsable, sin ideas, apático, resentido (por nacer, crecer y morir en la pobreza), vengativo (cuando tiene la oportunidad de hacerlo), presumido (aquí no hay pendejos, aunque seamos un país de cuarta), cobarde, pobre mental y económicamente, etc., etc., etc. Tristemente, una mejoría notoria y manifiesta no la veré, porque cada vez, los escasos valores que se tenían, se van perdiendo. Estamos peor que los cangrejos, porque ellos así avanzan, los mexicanos, NO.

sábado, 11 de abril de 2026

Cada vez más difícil de encontrar...

 


El árbol de los amigos

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar y hay otras que apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papa y nuestra amiga mama, que nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos
hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros y luego pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma y del corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuándo no estamos bien, saben lo que nos hace feliz y lo que necesitamos sin que se lo pidamos.
A veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces nos hemos enamorado y tenemos un amigo enamorado. Ese amigo da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos
a nuestros pies.
Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
También hay amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra y aunque no los vemos seguido están siempre cerca en nuestro corazón.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestras vidas.
Cada persona que pasa en nuestra vida es única y siempre, siempre, deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor y salud, hoy y siempre.
Sin embargo, habrá también los que se llevarán mucho y, habrá de los que no nos dejaran casi nada. Esta es la situación en la que se comprueba que dos almas no se encuentran por casualidad.

GRACIAS A TODAS LAS HOJITAS QUE HAN HECHO FRONDOSO MI ÁRBOL.

Te extraño nietecita.

viernes, 10 de abril de 2026

¿Lo conoces?

 


EL AMOR ¿ES UNA EMOCIÓN? 

Quizás hayas observado, amable lector, que la mayoría de las ocasiones, cuando le preguntas a algún amigo, familiar o conocido sobre cómo está su vida amorosa, siempre (o casi siempre) recibes una respuesta general, sin importar con quien estés platicando. Tal vez incluso tú des las mismas respuestas. La respuesta más frecuente es: con altas y bajas, ya sabes cómo es esto. 

Estas palabras son repetidas constantemente y a base de la repetición se han convertido en una especie de mantra hipnótico que inconscientemente asociamos con el amor: el amor es inestable. El cambiar de pareja tampoco parece producir ningún resultado distinto en la situación. Tan pronto como termina la luna de miel, la plática de altas y bajas comienza. 

Es interesante observar cómo al escuchar más atentamente a los demás o a ti mismo, el mantra siempre empieza como una declaración: con altas y bajas y termina como una pregunta: ya sabes cómo es esto. Usualmente hay un pequeño aumento en el volumen de la entonación que acompaña a las palabras: ya sabes cómo es esto. La inflexión en la voz le indica al oyente que en realidad se está buscando su empatía, a ti te pasa lo mismo, ¿no es así? o tu experiencia es similar, ¿no? La pregunta implícita crea una camaradería, un sentimiento de fraternidad, una sensación de unión. La otra persona está automáticamente incluida en la declaración/pregunta, porque su experiencia del amor también consistirá en altas y bajas. 

Es increíble darse cuenta de que todos vivimos bajo la impresión de que el amor es un fenómeno fluctuante, y que estamos indefensos ante él. Todos nos hipnotizamos pensando, diciendo y creyendo que el amor es poco fiable e inestable. Por medio de esta hipnosis creamos inconscientemente situaciones infelices para nosotros mismos. experimentamos el amor como una fuerza accidental y nos creemos incapaces de hacer algo conscientemente para mantenerlo vivo. Estas creencias reflejan lo poco que sabemos acerca del amor, porque el amor verdadero es muy distinto de la experiencia que tenemos de él. 

El amor es una alegría desbordante. Amor es cuando has visto quién eres; entonces no queda nada excepto compartir tu ser con otros. Amor es cuando has visto que no estás separado de la existencia. Amor es cuando has sentido una unión orgánica y orgásmica con todo lo que hay. El amor no es una relación, es un estado del ser; no tiene nada que ver con cualquier otra persona. Uno no está enamorado, uno es amor. Y por supuesto cuando uno es amor, uno está enamorado, pero éste es un resultado, un derivado, no la fuente. La fuente es que uno es amor. 

Recuerda, el amor nació contigo; ves una cualidad intrínseca. Todo lo que se necesita es encausarlo, abrir un pasaje para él, para que fluya, para permitirle ser. Todos estamos bloqueándolo, reteniéndolo. Somos tan avaros con el amor por la simple razón de que hemos aprendido algo de economía. Esa economía está bien en el mundo exterior: si tienes mucho dinero y te la pasas dándolo a la gente, pronto serás un mendigo, pronto tendrás que rogar por él. Dando dinero lo pierdes, esta aritmética ha entrado en nuestra sangre, nuestros huesos y nuestra médula. Ves verdad, en el mundo exterior no hay nada malo en ello, pero no lo es así en el viaje interior. Ahí la aritmética funciona diferente: mientras más des, más tendrás; mientras menos des, menos tendrás. Si no das para nada, perderás tus cualidades naturales. Se volverán rancias, cerradas; se irán bajo tierra. Al no encontrar expresión se encogerán y morirán. 

Para empezar a cambiar tu perspectiva y tu experiencia personal del amor tienes que darte cuenta de que el amor es, el amor no es algo que aumenta o disminuye. Los que trabajan con la energía nos dicen que el amor es un estado del ser, una unión orgánica y orgásmica con todo lo que hay. Todos los días estamos rodeados por el maravilloso milagro de la creación, una manifestación y expresión pura de amor. ¡El amor es todo a nuestro alrededor! 

Guarda silencio mientras te sientas en algún lugar, cierra tus ojos, desciende dentro de tu corazón, y recuerda los momentos cuando realmente te sentiste enamorado (aun si fue por poco tiempo). Mientras cambias tu atención del exterior al interior, relaja tu cuerpo, siempre encontrarás amor vibrando delicada y hermosamente dentro de tu corazón. El amor es un estado, una cualidad intrínseca que reside dentro de ti, ¿Cómo puede entonces haber altas y bajas? Puede haber momentos en que no estemos en contacto con nuestro amor, pero esto no significa que el amor se haya terminado y nos haya abandonado. 

Hazlo, y te aseguro que jamás volverás a responder de esta manera, además de que nunca no te sentirás solo, mientras tú estés y sigas enamorado de ti. 

jueves, 9 de abril de 2026

Triste realidad...

 


El alcohol y sus efectos. 

Este es un tema, muy difícil, porque su uso y abuso, cada vez es más frecuente ven nuestro país. 

Aunque existen diversas clases de alcohol, el etílico o etanol es el que contienen todas las bebidas alcohólicas. Es una sustancia orgánica que es producto de la fermentación o la destilación de frutos y granos. 

Es una droga legal, sicoactiva y adictiva de efectos depresores del sistema nervioso central. Es sicoactiva porque provoca cambios en el cerebro y en la manera de pensar, de sentir y de comportarse, además de que produce adicción. 

Según las estadísticas oficiales hay aproximadamente cinco millones de enfermos alcohólicos en México, y en los años recientes ha aumentado notablemente el consumo de alcohol entre los jóvenes, particularmente mujeres. 

El alcoholismo es una enfermedad crónica (se desarrolla a lo largo del tiempo), un desorden de la conducta caracterizado por la ingestión repetida de bebidas alcohólicas, hasta el punto de que excede a lo que está socialmente aceptado, y que interfiere con la salud del bebedor, así como con sus relaciones interpersonales o con su capacidad para el trabajo. Esta definición muy útil, la proporcionó el médico Mark Keller en 1958. 

En una primera etapa la persona se ve relajada, comunicativa y sociable. Aunque el sujeto parece excitado, en realidad está desinhibido por el efecto depresor del alcohol sobre el cerebro. 

En una segunda etapa se observa una conducta predominantemente emocional, pobreza de juicio y de pensamiento, insensibilidad en la piel, incoordinación muscular y trastornos de la visión y del equilibrio. 

En una tercera etapa se produce confusión mental, tambaleo al caminar, visión doble, reacciones variables de la conducta –miedo, agresividad, risa, llanto, etcétera— y dificultad para pronunciar las palabras y para comprender lo que se dice, 

En la cuarta etapa hay incapacidad para sostenerse en pie, vómito, incontinencia de la orina y aproximación a la inconsciencia. 

Finalmente, en la quinta etapa se produce inconsciencia, ausencia de reflejos y estado de coma (que puede ocasionar la muerte por parálisis respiratoria). 

Por supuesto que provoca efectos a largo plazo y complicaciones en la salud, algunos de ellos son cirrosis hepática, pancreatitis, esofagitis, cardiopatía alcohólica (trastorno del corazón que produce debilidad y crecimiento de este órgano), trastornos de la piel, polineuritis (inflamación de los nervios periféricos, principalmente de las piernas), sicosis alcohólica (también conocida como sicosis de Korsakoff, que consiste en un estado de demencia con pérdida de la memoria) y confabulación (el enfermo describe como reales situaciones y hechos imaginados). 

En la adolescencia y durante la primera juventud se desarrolla la maduración de las regiones del cerebro responsable de la planeación, el razonamiento y el control de las emociones. El alcohol y otras drogas interfieren con esa evolución. 

Entre los problemas más frecuentes de los jóvenes con el alcohol están los episodios de intoxicación alcohólica severa, la pérdida de clases y bajo rendimiento escolar, los enfrentamientos con los compañeros, tener prácticas sexuales riesgosas y sufrir accidentes de tránsito (ésta es la primera causa de muerte entre la población joven). 

Estos son algunos consejos para beber de forma responsable 

·       Conoce tus límites.

·       Nunca te emborraches. Para evitar la ebriedad no tomes más de una bebida estándar cada hora, tiempo aproximado en que el organismo oxida y elimina el alcohol que contiene esa medida. (Una bebida estándar equivale aproximadamente a una lata de cerveza, una copa de vino de mesa, un pequeño caballito de tequila, una cuba con una onza de ron, una pequeña copa de jerez seco, y un jarro de pulque. Esta unidad estándar contiene de 10 a 15 ml de alcohol puro.)

·       Come mientras bebes. Los alimentos se mezclan con el alcohol y retardan su absorción.

·       No tomes rápidamente. Bebe para disfrutar y degustar tu bebida, no para buscar los efectos del alcohol.

·       Acepta la invitación a beber sólo cuando lo desees. No aceptes ninguna presión para beber cuando no tengas ganas de hacerlo.

·       Evita tragos aquí y allá. Algunas personas toman en cualquier momento y a toda hora ofrecen un trago. Tú no tienes por qué aceptarlo, sobre todo si sólo se trata de tomar por tomar.

·       Si vas a conducir un vehículo, no tomes.

·       Si eres una mujer embarazada, no tomes. La ingestión de alcohol puede dañar seriamente al feto.

·       Si eres menor de edad no debes tomar, por razones de salud y de orden legal. (En México está prohibido el consumo de alcohol a los menores de edad, pero curiosamente, cada vez hay más niños que lo beben.) 

Quien ha desarrollado adicción necesita ayuda profesional para dejar de consumir. La adicción es una enfermedad. El adicto no puede dejar de consumir la sustancia o las sustancias adictivas que usa. Para recuperarse necesita y merece tratamiento, ya sea en un centro especializado, mediante terapias de grupo o individuales o acudiendo a grupos de ayuda mutua como Narcóticos Anónimos, Alcohólicos Anónimos, etcétera. En México, lo más aconsejable es solicitar ayuda profesional en los Centros de Atención Primaria en Adicciones y en los Centros de Integración Juvenil. Pero para ello se necesitan unos padres conscientes y que les interesen realmente sus hijos, de lo contrario, las estadísticas seguirán creciendo. 

Recuerda que no todo consumo termina en adicción, pero toda adicción empezó por el consumo.

miércoles, 8 de abril de 2026

Triste realidad nacional...

 


El  poder de la creencia. 

Señala un viejo adagio, filosofía popular, podemos llevar un caballo al río, pero no obligarlo a beber agua. De similar manera, se puede mostrarnos cómo la creencia en el éxito constituye la mejor estrategia para triunfar, pero no obligarnos a creer en ello, si no lo deseo. También se nos puede mostrar hasta qué punto los miedos y la inseguridad son los más terribles obstáculos para alcanzar metas ambiciosas, pero jamás se logrará que cada ser humano venza esos miedos e inseguridades si se carece de la disposición para ello. 

El ser humano, sin importar su edad, sexo, nivel educativo o posición económica puede, si se lo propone, modificar su conducta, erradicar vicios, resolver situaciones conflictivas y enfocar sus esfuerzos hacia objetivos cada vez más importantes. La única condición para lograr todo esto es que la persona se persuada de que tales cambios son necesarios. Como he dicho en anteriores entregas, no es suficiente saber, también es necesario estar convencido. Uno debe querer con todas sus fuerzas las metas que anhela y estar seguro de que las alcanzará. Sin este convencimiento, es poco lo que se puede lograr. 

Un buen ejemplo de lo anterior lo encontramos en Alcohólicos Anónimos, agrupación sin fines de lucro cuyo sistema ha demostrado, durante los años, su eficacia para controlar esta enfermedad y ayudar a quienes la padecen a llevar una vida normal. No obstante, cualquiera que conozca los principios que rigen dicho sistema, sabe que nadie puede dejar de beber si no está convencido de que este hábito le está causando problemas a él y a sus seres queridos. Sólo cuando alguien ha visto cómo su vida profesional y familiar se derrumba a causa del alcohol y ha comprendido la necesidad de abandonar la bebida, está en condiciones de iniciar el proceso de recuperación. Algo parecido ocurre en el caso que hoy les comparto. 

En este contexto, resulta sorprendente la capacidad de autoengaño del ser humano. Los individuos son capaces de inventar toda clase de excusas Para justificar su situación presente. En este sentido, todos somos capaces de esgrimir los más elaborados argumentos para evadir la responsabilidad que significa hacerse cargo de nuestro destino. En ocasiones estas excusas son tan efectivas que no solamente convencemos a los demás, sino que nosotros mismos terminamos creyéndolas. Es como en aquella fábula de Esopo en la cual una zorra se dice a si misma que las uvas de cierto racimo están amargas, por la sencilla razón de que ha renunciado a tratar de alcanzarlas. Del mismo modo, los seres humanos somos capaces de decir que tal o cual logro es indeseable con tal de evitarnos el trabajo que supone su búsqueda. Sin embargo, cuando hablamos de éxito nos estamos refiriendo a cosas como seguridad económica, felicidad conyugal, tranquilidad interior, gusto por la vida, etcétera. Es decir, objetivos deseables para todos. 

No olvides amable lector que tú vales más de lo que crees, pero no llegarás a ningún lado si no te convences de ello. 

Uno de los fenómenos más curiosos descubiertos por la sicología moderna es el poder de la sugestión. En la vida cotidiana encontramos infinidad de ejemplos de dicho fenómeno. Tal es el caso de esas inocuas píldoras recetadas por los médicos, conocidas con el nombre de placebo, las cuales no poseen valor terapéutico indudable. Otro ejemplo lo encontramos en las fobias, las cuales se incrementan cuando los individuos son sugestionados. Una persona puede influir sobre otra y obligarla a creer y hacer cosas contrarias a sus valores y creencias. Muchos llamados líderes poco escrupulosos se han valido de este recurso para manipular a las masas, exacerbando sus sentimientos nacionalistas o su fe religiosa con el fin de empujarlos a cometer acciones que, en otras circunstancias, no serían capaces de realizar. 

Por otra parte, la sugestión adquiere un carácter muy peculiar cuando se convierte en autosugestión. Es decir, cuando es uno mismo quien se predispone. En este caso, dicho mecanismo sicológico no requiere la intervención de ningún agente externo. Somos nosotros quienes lo ponemos en funcionamiento y a quienes influirá. Se trata de una situación mucho más común de lo que se piensa y que controla gran parte de nuestros actos. En ciertas ocasiones, la autosugestión llega a convertirse en una enfermedad que obliga a las personas a desarrollar conductas capaces de poner en riesgo su salud mental y física, y con frecuencia desembocan en algún tipo de neurosis. 

Así es, este fenómeno es bastante frecuente. Muchas personas en todo el mundo piensan y actúan con base en la autosugestión. Es decir, a partir de ciertas creencias que ellos mismos han puesto en su cerebro de manera inconsciente y que determinan su forma de encarar la realidad. Lo más curioso es que la mayoría de las veces se trata de ideas cargadas de negatividad que, en lugar de alentar al individuo, alimentan su inseguridad y crean obstáculos imaginarios y dificultades ilusorias que complican su relación con el mundo. 

Pero por supuesto que las cosas no tienen que ser siempre así. Amable lector, si es tru caso, trata de introducir lo más posible en sus acciones, pensamientos y palabras, creencias positivas, destinadas a reforzar nuestra autoestima y a fortalecer la confianza en nosotros mismos. Te aseguro que tu vida y de quienes te rodean cambiará de manera radical y por supuesto, serás más feliz.

martes, 7 de abril de 2026

Triste realidad nacional...

 

Pobreza mental nacional. 

Internamente, somos un país maravilloso, cuna de innumerables mentiras y fantasías que solo los mediocres e ignorantes (que son la mayoría) lo creen. Pero como en todo, lo que cuenta es la opinión que se tiene de nosotros en el extranjero, cómo nos ven, como nos catalogan, y créeme, inteligente lector, que dejamos mucho que desear. 

Para empezar, tenemos a nuestro vecino del norte, así como nos observa Donald Trump, es como los estadounidenses puros o mezclados con cualquier extranjero que no sea americano, nos ven. Y ten por seguro que los canadienses, por igual. Lo que sirve de consuelo a los ignaros mayoritarios, es que no somos los únicos, así están marcados los restantes países del continente, desde México hasta Argentina. Una runfla de delincuentes, ignorantes, conformistas, pobres económica y mentalmente, atrasados, incultos, cobardes, miedosos, etcétera, etcétera. 

No es el único país que así nos identifica, los países ricos, europeos, árabes, asiáticos del medio oriente, africanos, australianos y neo zelandeses, opinan lo mismo o quizás hasta peor. 

Esa percepción, bien ganada, va desde la diferencia entre hombres y mujeres, pocos individuos de esos países, se casarían con una latina, con una mexicana, para ser, como siempre, más precisos, eso porque las mujeres están criadas y acostumbradas a sentirse las mandamases en los hogares, en los empleos, en todos lados, y creen que eso es correcto en el resto del mundo. Por supuesto que eso es parte de la idiosincrasia, de la carencia de suficiente cultura para darse cuenta de que están equivocadas y por supuesto, los gobernantes que son los que han creado leyes, reglamentos y decretos que las empoderan sin sentido, que las elevan a lo más alto de la cúspide, sin darse cuenta de que eso es en perjuicio de los hombres y de todo el país. Ahora con una presidenta que es de origen judío, que por supuesto en su juventud fue una porra, como se les llama a los agitadores que hacen de todo, menos estudiar, que consume mariguana (ella lo acepta) y quizás otras sustancias peores, que solo habla idioteces, como lo que ocurrió en la arenga del grito de inicio de la independencia, el 15 de septiembre, donde eliminó por sus gónadas, el apellido que todos aprendimos y conocemos de la Corregidora de Querétaro, personaje clave para la Independencia nacional, o por lo menos, eso nos han dicho, Josefa Ortiz de Domínguez por Josefa Ortiz Téllez-Girón, eliminando el apellido del esposo, Domínguez, por considerarlo machista o sabrá la estupidez que pasó por su cabeza en ese momento o cuando se puso a escribir las arengas que vociferaría ese día tan importante. Por lo menos hubiera gritado su nombre completo de soltera María Josefa Crescencia Ortiz Girón. Quiso quedar bien con las feministas, quedando mal con el país y a nivel mundial, dejándonos aún peor. 

Por donde se le vea, va incluido un apellido de hombre, para que buscarle mangas al chaleco, para que brincar en un suelo parejo, pero así funcionan las mujeres. 

Para empezar, si doña Josefa no se hubiera casado con el Corregidor en ese momento, Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán, nadie la hubiera tomado en cuenta, y los próceres con los que se reunía en secreto, mucho menos. Por supuesto que, para una mente con dos centímetros de frente, es obvio, que el apellido y la condición marital que había, fue parte fundamental para lo que ya es historia, porque él participó con dinero para ese movimiento independentista, el dinero siempre ha sido y es importante para todo, además de que el falleció muchos años después de la consumación y continúo ocupando cargos importantes dentro del gobierno y naciente país. Ahí la importancia de leer, o de platicar con gente culta que conoce, en este caso, la historia nacional. Pero el estúpido se pone de pechito ante las balas de la inteligencia y solo habla imbecilidades. 

Con ese desliz presidencial femenino, el rechazo hacia las mujeres nacionales, se incrementó porque fue dicho en la fecha más importante para el país, sin olvidar al embajador en Italia, que es homosexual, pero debe comportarse a la altura de su investidura y dio el grito vestido de charra. Vaya con el enfermo mental. 

Si viajas a cualquier país extranjero, que no sea del continente americano, y platicas con la gente común, normal, la que hace y deshace lo mismo que cualquiera de nosotros, estudiar, trabajar, te darás cuenta del bajo concepto en general que se tiene de los mexicanos. Somos conocidos por el narcotráfico, las series de ese corte, por las “fugas” del “Chapo” Guzmán, por dejarse los hombres nacionales que las mujeres manden, griten y nos insulten, que haya cada vez menos matrimonios, más divorcios y sobretodo, parejas viviendo juntas sin haberse casado, por tanta infidelidad, porque ya trascendió a nivel global, que cuando hay una separación legal o no, las mujeres de inmediato ya tienen al sustituto, lo cual resulta inverosímil desde el punto de vista que se le vea, eso significa que ya desde antes de romper con la pareja, andaban con ese otro hombre, que solo estaban buscando un pretexto o seguridad para alejarse, al menos eso suponen los extranjeros, mentalmente más fuertes que cualquiera americano. Por lo que difícilmente, un extranjero promedio, se casaría con una nacional (ni americana). También la pobreza es mal vista en esos países; la suciedad, porque es tan común aquí, que aparte de pobres no se bañan, no limpian su casa, no estudian, se quejan todo el tiempo, sin hacer nada para romper el circulo vicioso, el dejar cualquiera de los grados de estudio truncos, primaria, secundaria, bachillerato, licenciatura, aunque ahora los cuatro teros salen con maestrías y doctorados patitos, pero sin ninguna capacidad, los empleados sin ganas, ni capacidad, ni experiencia, las casas sin revocar, sin pintar, malhechas, dan una mala imagen al país en general, las calles mal trazadas, mal pavimentadas y peor las que no lo están, porque en cualquier lugar, sea pequeño o grande, hay calles sin pavimento, terrenos baldíos bardeados o no, pero llenos de maleza y basura, etcétera. 

El mexicano es muy dado a romantizar, a la ingenuidad, o a la torpeza, pero el gran problema de eso es la pobreza económica y mental, porque a nivel mundial, se sabe que los pocos mexicanos que salen al extranjero, que no sean políticos, porque eso es otra historia, son los mejores del país, porque un viaje es cultura, aprendizaje, conocimiento, garantía de crecimiento moral, espiritual y mental, en cambio, los extranjeros que vienen a nuestro país, son lo más bajo, generalmente forman parte de la minoría denominada hippie, llenos de rastas, tatuajes, con ropa sucia, viciosos, esos que podemos encontrar en cualquier rincón nacional. O ¿Acaso has visto un árabe deambulando por el país? ¿Un europeo, un oriental? Por supuesto que no, hay niveles y ellos lo saben. Salvo honrosas excepciones. 

También la infraestructura nacional es impedimento para ser visitado, en esos países poderosos y fascinantes, solo se denominan ciudad, a las que cumplen ciertas especificaciones, en cambio aquí a cualquier lugar se le da esa denominación, sin merecimiento. Somos dados a usar los adjetivos de forma indiscriminada y sobretodo, sin conocimiento real del significado, y eso en el extranjero lo saben. 

Hasta los países latinos solo nos usan como trampolín para llegar a los EU, solo se quedan aquí por necesidad o porque, aunque no tengan talento, triunfan, somos malinchistas, se prefiere a los extranjeros altos, rubios, bien parecidos, para hacerlos cantantes, actores, actrices, a costa de los propios nacionales. ¿Lo dudas?, solo haz un recuento de los que aparecen frecuentemente en la TV nacional, y la mayoría son centro y sudamericanos. Así es este México surrealista, hundido cada vez más en la mediocridad y la ignorancia. Desde su presidenta, hasta el más humilde mexicano del rincón más apartado.

lunes, 6 de abril de 2026

Estamos retrasados...

 


Educación universitaria. 

Vivimos en un país de atrasos y retrasos en muchas cosas, la educación es la principal, porque gracias a ella, sea eficiente o deficiente, es como se ve la riqueza o pobreza de los habitantes y de la Nación. 

Por todo eso, la universidad es un grado escolar, al que un porcentaje menor llega a estudiar, por la pobreza económica que en general se vive en este país, sin embargo, pese a todas las deficiencias que se vienen arrastrando desde la etapa preescolar, no sirve para rescatar a los mejores estudiantes, que serán los profesionales del mañana. 

Las universidades públicas (las privadas son otra historia, pero tampoco dignas de buen ejemplo), reclutan a los catedráticos, docentes o profesores, menos preparados, menos comprometidos, menos brillantes en su etapa estudiantil, dóciles, maleables, ignorantes, seres vegetativos, contrarios a la perfección, solidarios y cómplices de los intereses creados que los hacen borregos del rebaño social. Estos, viven según las conveniencias y no logran aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelven viles, escépticos y cobardes; por razones obvias; los mejores cuadros, no pierden su tiempo y talento dando clases en un aula, aunque sea donde estudiaron, pero como en todo, hay excepciones, pero son casos aislados. 

Así es amable lector, los que concluimos una etapa universitaria, sabemos que los profesores que en la actualidad están frente al aula (aunque de momento lo hagan de forma virtual), no son los mejores, porque fueron nuestros compañeros, amigos, conocidos, familiares, amistades, y los conocemos, fueron estudiantes de poca calidad, y como poca gente cambia por medio de la madurez, entonces, no se puede esperar mucho de ellos. Viven en un mundo de negativismo autodestructivo y se han propuesto consciente o inconscientemente, contaminar la vida de los demás. Actúan en la vida tomando decisiones con el propósito de agradar al resto, por temor a perder el afecto de las personas iguales que los rodean. Actúan en la vida sin un foco mental claro, viviendo  con la ilusión de que lo importante es sólo el ahora y por lo tanto, se comportan de manera dispersa en sus asuntos relevantes. Recurren permanentemente a las excusas para explicar los fracasos, sin hacerse cargo de la responsabilidad por los resultados que cada uno genera en la vida. Tienen el hábito de repetir lo negativo de situaciones y personas, generando ceguera frente a lo positivo de la vida y de la gente con la que interactúan. Se quejan literalmente por todo. Sienten que la vida les juega permanentemente malas pasadas y que tienen una especia de halo de mala suerte. Sufren de victimismo sutil. No se involucran en lo que hacen ni en las interacciones que tienen. Hacen lo justo y necesario, no se esfuerzan ni un milímetro adicional por hacerlo con entusiasmo y mejor. Con las personas, no generan escucha ni conexión emocional. Sienten que el mundo está en deuda con ellos, que la vida es injusta y por lo tanto, están permanentemente esperando la ayuda de los demás para resolver sus problemas. Sienten envidia por el éxito de los demás, cuando alguien les cuenta de sus proyectos, viajes o ideas, esconden un secreto deseo de que esas ideas fracasen, no soportan el éxito ajeno y sufren por eso. Colocan piedras, muchas veces injustas a los alumnos destacados, porque se sienten superados. Son propensos a creer en chismes, pues carecen de criterio propio. 

Una gente sin talento, y una preparación académica deficiente, está llena de complejos, filias y fobias, además de resentimiento contra los demás, principalmente, frente a los que son mejores que ellos. Esto propicia que seguido, nos enteremos que hubo acoso, no solamente, con las jóvenes; en la actualidad y con todas las libertades que vivimos, también, hay acoso hacia los estudiantes varones, ya que los homosexuales y lesbianas, han obtenido confianza, sabedores que no tan fácil, serán denunciados por los afectados, y abusan de su poder, en este caso, como catedráticos, logrando que los inexpertos e ingenuos alumnos, se metan con ellos. Claro que hay alumnas que eso buscan, pero son minoría.  

Además, de que entre pares, se protegen, y aunque haya quejas, denuncias y reclamos de algunos alumnos, el hilo se revienta por lo más delgado, que en este caso, es reprobar al alumno, hacerle el resto de su vida estudiantil imposible, para que terminen desertando de la carrera, así se acostumbra hacer en la mayoría de las universidades públicas del país. 

Los poco profesionales catedráticos se aprovechan de la edad de los alumnos, del desconocimiento de sus derechos cono estudiantes, del temor a ser reprobados o rechazados por los demás, del poco o nulo caso que se les hace a sus reclamos legítimos, por parte de los directivos del área correspondiente y superiores, a la falta de testimonios de sus compañeros, porque también tienen miedo a las represalias, no hay unión ni solidaridad entre ellos, etcétera, porque así están acostumbrados a hacerlo. 

Vivimos en un país, donde se le da más credibilidad y valor a la mentira, a la pereza, a la incongruencia, a la ignorancia, a los grupos; que a la verdad, a la capacidad, a la calidad, al talento, al ser humano pensante. Así no se puede, no se puede combatir, lo malo, cuando los involucrados, se cuidan las espaldas entre ellos, porque en su inmensa mayoría están llenos de errores, de traumas, de complejos, de mañas aprendidas con la experiencia que dan los años, pero de poco talento, para hacer egresar a mejores profesionales, una universidad en nuestro país, sirve para moldear a la gente, para ser unos mediocres, unos analfabetas funcionales, de esos que solo hacen lo que les ordenan, no se privilegia que los estudiantes desarrollen sus ideas, por el contrario, se les somete a dejar de pensar, a ser unos autómatas sin iniciativa; en las aulas, a los aplicados con calificaciones altas, se les denigra, diciéndoles que los que reprueban y apenas pasan de grado, serán los triunfadores en el futuro, se les busca cualquier pretexto para reprobarlos, disminuirles calificaciones, esto propicia la corrupción y la prostitución universitaria, porque se aprovechan de alumnos y alumnas para tener relaciones sexuales a cambio de una calificación aprobatoria, otros les piden botellas de vino, depósitos en efectivo de altas cantidades de dinero, etcétera, hasta ese nivel ha llegado el cinismo de muchos catedráticos y peor aun cuando son los únicos que imparten una determinada asignatura, créditos o materia y si, como lo estás pensando amable lector, quienes hacen, permiten y aceptan esto, serán los próximos docentes universitarios. Tal parece que así son las reglas no escritas, pero que tanto daño ha hecho, hacen y si no hay un remedio, seguirán haciendo a la educación universitaria y a todo el país. De verdad. ¡Qué poca vergüenza!                    

Padres de familia, pongan más atención a la educación de sus hijos, nada les impide presentarse en la universidad y preguntar, cómo va el avance estudiantil, o por lo menos díganles a sus vástagos que sepan cuáles son sus derechos como alumnos; que no tengan miedo de defenderse, aunque la mayoría quiera persuadirlos a no hacerlo, recuerda inteligente lector, que no todos los que enseñan, saben. Además de que la verdad y la razón, triunfan cuando salen a la luz. ¡Adelante!