sábado, 21 de marzo de 2026

Triste realidad nacional...

                                                         


                                                        Difícil convivencia diaria. 

Pese a las mezclas de razas, de sangre y culturas, la mexicana es la más rechazada a nivel mundial, ni dentro del país, nos soportamos, mucho menos otras que están más avanzadas en todo y por lo mismo, tienen más valores positivos que negativos. 

Así es amable lector, es tan difícil la diaria convivencia mexicana, ya sea en la propia familia, en el área laboral, la escuela, la calle y en cualquier ámbito que tenemos que recorrer, según sea la actividad realizada por cada uno de nosotros. 

Desde el hogar, los padres, juntos o separados, intentan imponer su voluntad, la que en la mayoría de casos, está equivocada, pero por la edad, ignorancia y respeto que merecen, no se es capaz de contradecirlos, permitimos que siempre y en cualquier momento, tengan la razón, sin razón. 

Los que ahora son abuelos, bisabuelos y más atrás, no tuvieron la oportunidad de estudiar más allá de la primaria y/o secundaria, dejándolas inconclusas, eso porque en los años en que eran adolescentes, no había tantas escuelas, además de la economía, siempre precaria en el país, lo que impedía que lo siguieran haciendo, situación que en la actualidad se está repitiendo, pero ahora las circunstancias son distintas, ahora es por la vagancia y la flojera, que las actuales generaciones juveniles, ya no quieren estudiar, lo que redundará cuando sean padres, abuelos y más, en detrimento de un país que cuando parece que va saliendo de su mediocridad e incultura, vuelve a retroceder, a pesar de los avances en muchas cosas. 

Como en otras entregas he señalado, la riqueza de un país, es la educación, por eso en México apenas sobrevive la población, porque aunque haya tantas escuelas públicas y privadas de excelencia inventada, la realidad es que no cumplen las mínimas expectativas para formar mejores seres humanos, simplemente son un enorme negocio para los dueños y el modus vivendi de quienes se ostentan como profesores de educación pública, porque tanto unos como otros obtienen grandes beneficios económicos para vivir bien, haciendo muy poco. 

Retomando el tema, sin una preparación eficiente, es difícil educar a los hijos, nietos, etc. pero el mexicano está acostumbrado a tener siempre la razón, y como es algo que se aprende desde el hogar, los patrones se repiten, desafortunadamente, pocos, muy pocos seres humanos tienen la capacidad de identificar cuando es verdad o ficción lo que se dice, la mayoría, creen ciegamente lo que sus padres, profesores o adultos les dicen y es tan complicado hacerlos cambiar de opinión, principalmente para que se den cuenta de lo que es correcto. Así crecen, hablando mal, haciendo mal, pensando (si así se le puede llamar) mal, pero creyendo que los que tienen la razón son ellos. 

El mexicano no lee, se escuda en que jamás tienen tiempo, aunque siempre prefieran perderlo en cosas sin importancia. Los pocos que leen o por lo menos les explican de X o Y libro, se ponen a la defensiva, porque les hacen ver sus errores que diariamente cometen en su actuar, en su proceder. Señalando que el autor y el libro no sirven, son falsedades, que no tienen ni idea de lo que hablan. Pero en el fondo saben que están exhibidos en el respectivo género literario. Y eso no les agrada, que les digan sus errores, sus defectos, sus pobrezas. Lo mismo sucede entre pares, no lo toleran y se pierden amistades por este “pequeño” detalle. 

En cualquier espacio o lugar, podemos observar diariamente, cómo se comporta la gente, cuanta estupidez se encierra en cada mexicano, y lo peor, que no se dan cuenta de eso. 

La gente está acostumbrada a obtener beneficios, ganancia de todo y de todos, a diario está buscando como apropiarse de lo que no es de él, de como sacar lucro a costa de los demás, y no les importa ir perdiendo oportunidades de mejora, quedando mal con los vecinos del lugar donde vive, y gente conocida, está claro que entre más pequeño es un poblado, mayor es la estupidez de los sujetos que se aprovechan de cualquier error, creyendo sacar provecho, abusando y robando a la gente, sin darse cuenta que en realidad están perdiendo, porque poco a poco, se van dando a conocer y cada vez hay menos gente que les presta, regala o permite que los envuelvan en sus mentiras, lo que va en detrimento de ellos mismos, porque independientemente de la edad que logren vivir, sus opciones parasitarias se reducen con los días. Esto es algo tan común en la ciudadanía, no quieren trabajar porque cualquier salario se les hace poco, además, si dentro de un empleo, están cargados de actividad, se sienten abusados y si por el contrario no tienen actividad, se aburren, la queja es permanente, lo que no quieren es hacer las cosas correctas, es más fácil delinquir, recurrir a la tranza, al timo, en la actualidad, recibir dinero del gobierno, aunque se quejen de que no les alcanza, dejan de hacer lo que sea para perder el tiempo, eso, por supuesto trae malas artimañas, pero es lo que les agrada. Por eso es que existen tantas vidas perdidas en el país, y las pocas que si tienen un objetivo en la vida, tienen que soportar una difícil convivencia con este tipo de individuos, lo que va en detrimento de todos, porque los mediocres buenos para nada son mayoría, como decía Albert Einstein, ubicados estratégicamente para que todos los días y por el lugar que pases, te encuentres a más de uno de estos parásitos. Y al ser tantos, se apoderan de todo, lo que nos afecta como sociedad, como país. ¿En qué extremo te encuentras?  

viernes, 20 de marzo de 2026

Así las cosas...

 


Delincuencia sin violencia. 

Quiero aprovechar el espacio para hablar de un tipo de delincuencia que no te lastima, no te marca pero, sin lugar a dudas es más peligrosa, porque los que la utilizan son mayoría y los puedes encontrar, hasta en tu propia casa, en tu familia, amigos, colegas, vecinos, compañeros de trabajo o actividad, conocidos, etcétera, y por consiguiente, al paso del tiempo te afecta más, principalmente en tu patrimonio. 

El chantaje o el arte de manipular, sin duda puede ser una de las estrategias más utilizadas, para conseguir lo que se quiere con el mínimo esfuerzo, incluido el tema sexual. 

Lo más difícil es que no estás del todo consciente del daño que te está causando. Inconscientemente te encuentras enganchado a estos individuos, debido a que están alimentando ciertas heridas emocionales de tu infancia: miedo al abandono, necesidad de afecto y aprobación, miedo al enojo del otro, baja autoestima y responsabilidad por la vida de los demás.

El chantaje es una forma de manipulación muy poderosa, un abuso sicológico en la cual personas afectivamente cercanas nos amenazan, directa o indirectamente, con castigarnos de alguna manera si no hacemos lo que ellos quieren. Utilizan los sentimientos como la principal arma. 

El chantajista sabe cuánto valoramos la relación que nos une a él. Conoce nuestros puntos débiles. A menudo está enterado de nuestros secretos más profundos. Al saber que queremos su amor y su aprobación, nos amenazan con privarnos de uno o de otra o nos hacen sentir que debemos ganarlos. 

Entre las estrategias más conocidas: hacerte sentir culpable y halagarte si haces lo que él quiere. 

Pueden dividirse en: 

Castigadores silenciosos: El sujeto utiliza la amenaza, enojos e insultos como una forma de generar miedo. Ante estos arranques te paralizas, sometes y  te encierras en una situación estresante y tensa por lo que cedes rápidamente. 

Auto castigadores: Su carta más fuerte es la de hacerse daño o herirse a sí mismo. Te vuelves totalmente responsable y te culpas de cualquier cosa que hace. Cedes a cualquier situación, aunque no estás de acuerdo y lo proteges de su necesidad de afecto, dependencia emocional y de su falta de responsabilidad y amor a la vida. 

Víctimas de la relación: El eterno drama  les da un sello a su personalidad. Su manera de manipular es amenazando a la gente con el sufrimiento y desconsuelo que ellos van a tener si no se hace lo que quiere. 

Seductores por naturaleza: Seguramente algunos se escudan en ofrecerte dinero, lujos o viajes a cambio de que se haga lo que él quiera. Detrás de esta máscara hay una terrible inseguridad, falta de confianza y baja autoestima. La única forma de tenerte segura y controlada es a través de lo material. Son los menos, pero los hay. 

Esto es como generalmente actúan esos individuos, y aunque no los conozcas, se te acercan, comienzan por alabarte, por hacerte creer en cualidades que no posees y así conforme avanza la charla y sobretodo, que tú lo permitas, termina envolviéndote, si eres débil, en lo que él desea obtener de ti, principalmente favores de tipo económico, un préstamo, una dádiva, una recomendación para que un tercero haga algo por ellos y pocas, muy pocas veces, un empleo, porque este tipo de gente es floja, no le gusta trabajar, obtienen lo que necesitan para vivir ellos y su familia, mediante el embuste y el engaño. 

Si de tajo rompes sus intenciones y no los dejas continuar, se van vociferando en contra tuya, pero está bien, al fin que no los conoces y aunque los conozcas, es mejor de una vez, evitar estrés y enojos futuros, porque si los ayudas una vez, es un cuento de nunca acabar, porque aunque queden mal, carecen de la mínima vergüenza y con total cinismo, al poco tiempo, vuelven a pedirte favores y se convierte en un círculo sin fin, salvo que tu decidas romperlo, negándote a seguir cayendo en sus redes. 

Así que, estimado lector, evítate una desilusión, perdiendo bienes, dinero y más, apoyando a estos delincuentes que actúan sin violencia, pero que de poco en poco, se van apoderando de tu patrimonio, recuerda que cada quien tiene lo que se merece, y a los que ves pobres, que nunca tienen dinero y cuando lo tienen no les alcanza para mucho, merecen estar así porque han sembrado eso durante el tiempo que tienen de vida, no pueden ser prósperos y felices, si siempre han sembrado chantaje, mentiras y manipulación. Aléjate de ellos, nadie te va a castigar por no ayudar a tu prójimo y menos cuando son unos verdaderos delincuentes sin violencia.

jueves, 19 de marzo de 2026

Efectivamente...

 


Difícil convivencia diaria. 

Pese a las mezclas de razas, de sangre y culturas, la mexicana es la más rechazada a nivel mundial, ni dentro del país, nos soportamos, mucho menos otras que están más avanzadas en todo y por lo mismo, tienen más valores positivos que negativos. 

Así es amable lector, es tan difícil la diaria convivencia mexicana, ya sea en la propia familia, en el área laboral, la escuela, la calle y en cualquier ámbito que tenemos que recorrer, según sea la actividad realizada por cada uno de nosotros. 

Desde el hogar, los padres, juntos o separados, intentan imponer su voluntad, la que en la mayoría de casos, está equivocada, pero por la edad, ignorancia y respeto que merecen, no se es capaz de contradecirlos, permitimos que siempre y en cualquier momento, tengan la razón, sin razón. 

Los que ahora son abuelos, bisabuelos y más atrás, no tuvieron la oportunidad de estudiar más allá de la primaria y/o secundaria, dejándolas inconclusas, eso porque en los años en que eran adolescentes, no había tantas escuelas, además de la economía, siempre precaria en el país, lo que impedía que lo siguieran haciendo, situación que en la actualidad se está repitiendo, pero ahora las circunstancias son distintas, ahora es por la vagancia y la flojera, que las actuales generaciones juveniles, ya no quieren estudiar, lo que redundará cuando sean padres, abuelos y más, en detrimento de un país que cuando parece que va saliendo de su mediocridad e incultura, vuelve a retroceder, a pesar de los avances en muchas cosas. 

Como en otras entregas he señalado, la riqueza de un país, es la educación, por eso en México apenas sobrevive la población, porque aunque haya tantas escuelas públicas y privadas de excelencia inventada, la realidad es que no cumplen las mínimas expectativas para formar mejores seres humanos, simplemente son un enorme negocio para los dueños y el modus vivendi de quienes se ostentan como profesores de educación pública, porque tanto unos como otros obtienen grandes beneficios económicos para vivir bien, haciendo muy poco. 

Retomando el tema, sin una preparación eficiente, es difícil educar a los hijos, nietos, etc. pero el mexicano está acostumbrado a tener siempre la razón, y como es algo que se aprende desde el hogar, los patrones se repiten, desafortunadamente, pocos, muy pocos seres humanos tienen la capacidad de identificar cuando es verdad o ficción lo que se dice, la mayoría, creen ciegamente lo que sus padres, profesores o adultos les dicen y es tan complicado hacerlos cambiar de opinión, principalmente para que se den cuenta de lo que es correcto. Así crecen, hablando mal, haciendo mal, pensando (si así se le puede llamar) mal, pero creyendo que los que tienen la razón son ellos. 

El mexicano no lee, se escuda en que jamás tienen tiempo, aunque siempre prefieran perderlo en cosas sin importancia. Los pocos que leen o por lo menos les explican de X o Y libro, se ponen a la defensiva, porque les hacen ver sus errores que diariamente cometen en su actuar, en su proceder. Señalando que el autor y el libro no sirven, son falsedades, que no tienen ni idea de lo que hablan. Pero en el fondo saben que están exhibidos en el respectivo género literario. Y eso no les agrada, que les digan sus errores, sus defectos, sus pobrezas. Lo mismo sucede entre pares, no lo toleran y se pierden amistades por este “pequeño” detalle. 

En cualquier espacio o lugar, podemos observar diariamente, cómo se comporta la gente, cuanta estupidez se encierra en cada mexicano, y lo peor, que no se dan cuenta de eso. 

La gente está acostumbrada a obtener beneficios, ganancia de todo y de todos, a diario está buscando como apropiarse de lo que no es de él, de como sacar lucro a costa de los demás, y no les importa ir perdiendo oportunidades de mejora, quedando mal con los vecinos del lugar donde vive, y gente conocida, está claro que entre más pequeño es un poblado, mayor es la estupidez de los sujetos que se aprovechan de cualquier error, creyendo sacar provecho, abusando y robando a la gente, sin darse cuenta que en realidad están perdiendo, porque poco a poco, se van dando a conocer y cada vez hay menos gente que les presta, regala o permite que los envuelvan en sus mentiras, lo que va en detrimento de ellos mismos, porque independientemente de la edad que logren vivir, sus opciones parasitarias se reducen con los días. Esto es algo tan común en la ciudadanía, no quieren trabajar porque cualquier salario se les hace poco, además, si dentro de un empleo, están cargados de actividad, se sienten abusados y si por el contrario no tienen actividad, se aburren, la queja es permanente, lo que no quieren es hacer las cosas correctas, es más fácil delinquir, recurrir a la tranza, al timo, en la actualidad, recibir dinero del gobierno, aunque se quejen de que no les alcanza, dejan de hacer lo que sea para perder el tiempo, eso, por supuesto trae malas artimañas, pero es lo que les agrada. Por eso es que existen tantas vidas perdidas en el país, y las pocas que si tienen un objetivo en la vida, tienen que soportar una difícil convivencia con este tipo de individuos, lo que va en detrimento de todos, porque los mediocres buenos para nada son mayoría, como decía Albert Einstein, ubicados estratégicamente para que todos los días y por el lugar que pases, te encuentres a más de uno de estos parásitos. Y al ser tantos, se apoderan de todo, lo que nos afecta como sociedad, como país. ¿En qué extremo te encuentras?    

miércoles, 18 de marzo de 2026

El mexicano ladrón...



Las personas roban por una combinación de factores económicos, psicológicos sociales, que incluyen necesidad, impulsividad, adicciones búsqueda de poder emociones fuertes.

Factores económicos sociales

Uno de los motivos más comunes es la necesidad económicaCuando alguien carece de recursos básicos como alimentos, vivienda atención médica, el robo puede percibirse como una forma de sobrevivir cubrir necesidades urgentes. La desigualdad social la percepción de injusticia en la distribución de la riqueza también pueden generar resentimiento motivar algunas personas apropiarse de lo que consideran que les pertenece. La falta de oportunidades educativas laborales, así como la discriminación por raza, género etnia, puede aumentar la probabilidad de que alguien recurra al robo.

Factores psicológicos

Algunos individuos roban debido rasgos de personalidad problemas emocionales. Entre los más frecuentes se encuentran la impulsividadla baja autoestimala búsqueda de emociones fuertes la falta de empatía hacia las víctimas. El robo puede proporcionar una sensación de poder, control gratificación inmediata, especialmente en personas que buscan llenar vacíos emocionales experimentar adrenalina.

Trastornos adicciones

Existen casos en los que el robo está relacionado con trastornos mentalescomo la cleptomanía, caracterizada por la incapacidad de resistir el impulso de robar objetos innecesarios, con adicciones como el juego las drogas, donde el hurto se convierte en un medio para satisfacer la adicción. Estas personas pueden experimentar tensión antes del robo alivio placer durante el acto.

Influencias sociales familiares

El entorno también juega un papel importante. La presión de grupola influencia de amigos familiares que roban, las normas sociales percibidas pueden motivar alguien cometer un robo para obtener aceptación respeto dentro de su comunidad. La historia familiar la educación recibida pueden reforzar desalentar este comportamiento.

Conclusión

lunes, 16 de marzo de 2026

Publicación...

 

Ánimo, hombres…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES      ANALISTA

15 marzo 2026.-Así como hay lo contrario, mi postura ha sido la de siempre hacer que los hombres no se sientan agredidos, mucho menos culpables de todo lo que las dulces y tiernas mujercitas, nos señalan.

Así que siempre trato de hacerlos cambiar esa percepción que desde niños hemos tenido, recuerda, amable lector, que fuimos criados y educados por una mujer, que sin querer queriendo nos enseñó a mirar al hombre (padre) como el ogro, el malo, el que carece de toda mínima razón en lo que hace y dice, así que en esta ocasión, daré unos consejos para que la intimidad sea mejor que lo que ha sido hasta el día de hoy, recuerda que las mexicanas se quejan de la ausencia frecuente de orgasmos, así que tómalo como una clase magistral para mejorar tu desempeño sexual, tanto propio, como el de tu pareja, recuerda que ellas, tardan más (como en todo) para excitarse y alcanzar el clímax, la cúspide del placer. Tómalo en cuenta.

Cómo recuperarse rápidamente de la eyaculación (y tener una segunda y/o tercera ronda como un campeón). Si te rindes demasiado pronto, como tristemente ocurre, te estás perdiendo la mejor parte.

Aprende a recuperarte rápido y a mantener el placer.

La mayoría de los hombres creen que una vez que terminan, el juego se acabó. Se equivocan.

Tu cuerpo está hecho para múltiples rondas y no importa la edad, ni el tamaño; solo necesitas saber cómo recargarte rápido y volver a la acción.

Aquí te explico como recuperarte como un profesional y dejarla con ganas de más.

Domina la regla de “Tranquilízate, no te apagues”. Después de terminar no te des la vuelta ni te relajes.

Mantén la conexión. Abraza, besa, provoca: mantén la energía sexual fluyendo. Esto mantiene tu mente excitada mientras tu cuerpo se recupera.

Practica la respiración profunda para recuperar energía. Inmediatamente después de eyacular, el cuerpo libera prolactina, lo que causa cansancio.

Combínalo practicando la respiración abdominal profunda. Inhala lentamente durante cuatro segundos, mantén la respiración durante cuatro segundos y exhala durante cuatro segundos. Esto te revitalizará.

Aprende los ejercicios de Kegel para una recuperación rápida. Los músculos del suelo pélvico controlan las erecciones y la resistencia.

Fortalécelos haciendo ejercicios de Kegel a diario.

Contrae los músculos pélvicos de tres a cinco segundos, relájalos y repite. Con el tiempo, esto reduce el tiempo de recuperación a la mitad.

Usa el truco de agua fría. Salpicarse la cara con agua fría o darse una ducha fría rápida después del sexo estimula el sistema nervioso y despierta el cuerpo, acelerando la recuperación. Pruébalo la próxima vez.

Mantente hidratado para una circulación más rápida. La deshidratación ralentiza la recuperación.

Bebe un vaso de agua al terminar para estimular la circulación y ayudar a tu cuerpo a recuperarse más rápido.

Extra: agrega una pizca de sal del Himalaya para un mejor equilibrio electrolítico.

Un dato importante, por salud, es bueno orinar, después de eyacular. No te aguantes. Eso puede ayudar a liberar cualquier posible infección.

Consume alimentos que favorezcan la recuperación. Ciertos alimentos ayudan a tu cuerpo a recuperarse más rápido y a aumentar la resistencia.

Prueba: Plátanos restauran los niveles de potasio para obtener energía.

Chocolate negro: aumenta la dopamina y te mantiene excitado.

Frutos secos y semillas: ricos en zinc para la producción de testosterona.

Sandía: aumenta el flujo sanguíneo como un Viagra natural.

Usa el “Edging” para controlar tu tiempo de recuperación. Consiste en detenerse antes del clímax y reanudarlo, eso fortalece tu control.

Con el tiempo, esto te ayuda a recuperarte más rápido y a mantener la erección por más tiempo después de la eyaculación.

Cambio de mentalidad. Deja de pensar que se acabó. ¿El mayor error? Desconectarse mentalmente.

Si crees que ya terminaste, tu cuerpo te seguirá. Mantente mentalmente concentrado: sigue excitándola (tocándola, besándola) y tu cuerpo responderá más rápido.

La magia del después del sexo. Muchos hombres ignoran el después del sexo. Gran error.

Besos suaves, susurros al oído, masajes: esto la mantiene excitada y le da tiempo a tu cuerpo para recuperarse para la segunda o más rondas.

Entrena tu cuerpo para más asaltos. El cardio regular mejora la resistencia. El entrenamiento de fuerza aumenta la testosterona. el yoga mejora la flexibilidad y la circulación sanguínea. La exposición diaria al sol ayuda a equilibrar las hormonas.

Un cuerpo fuerte equivale a una recuperación más rápida y más asaltos. Recuerda que el sexo debe ser lento, sin prisas y con tiempo disponible suficiente, además de que el horario juega a favor nuestro. Es mejor durante el día. Actívate, tu pareja te lo agradecerá y tú lo disfrutarás más. Recuerda que el sexo no es malo. ¡Aplícate!