domingo, 18 de octubre de 2026

Publicación...

 

Las mujeres ¿aman?…

LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES     ANALISTA

18 OCT. 2026.-Una pregunta que la mayoría de los hombres deberíamos de hacernos frecuentemente, cada vez que se pretende conquistar a una mujer, o cuando ya estamos viviendo con una y ocurre un desaguisado de pareja, de esos que se dan todos los días y a cada rato.

Pero preferimos, la comodidad por ignorancia o por necesidad de sentirnos “amados”, dejando pasar esos momentos que son importantes para aclarar la situación que vivimos cotidianamente.

Las mujeres son expertas en la manipulación y el engaño, además de astutas para evitar que nos demos cuenta de sus reales intenciones. Pero por amor, deseo, pasión, necesidad, ignorancia, etcétera, se pasan por alto tantos detalles, desde el noviazgo. Pero ellas no.

Para las mujeres es tan fácil decir te amo, y sinónimos parecidos, pero lo hacen sin sentirlo, porque curiosamente, a los pocos días de conocernos, de tratarnos, ya nos “aman”, sospechoso ¿no? Eso para nuestros oídos es música, es miel, es maravilloso. Y ellas lo saben. Por eso lo hacen. Para tenernos comiendo de su mano. Sin que sea real. Salvo honrosas excepciones.

Las mujeres tienen una memoria envidiable para lo malo que a su parecer hemos hecho, pero para las cosas positivas, buenas, agradables, curiosamente esas no las recuerdan. Eso también es falso, lo hacen para tenernos dominados, para hacer con nosotros lo que desean. Y nosotros, mayoritariamente, creemos todo lo que ellas nos dicen, y vivimos todo el tiempo, espantados, temerosos, de que sus afirmaciones y toxicidades sean verdaderas. Eso, por supuesto las empodera aun más frente a nosotros y va afectando nuestra salud física y mental, además de que nos va convirtiendo en unos pusilánimes peleles sometidos a su voluntad. No tiene que ser así, amable lector.

Una pareja debe tomar acuerdos y decisiones que dejen tranquilos a los dos, por supuesto que ideal es que ambos queden felices y contentos, pero ya es mucho pedir, con que se queden a gusto es suficiente. Pero la mayoría de los noviazgos y parejas o matrimonios, sucede lo contrario. Se hace la voluntad de la mujer, nueve de cada diez ocasiones. Hasta me quedo corto. Voy a sonar reiterativo, pero es verdad, los países ricos, poderosos, no permiten a las mujeres tomar decisiones económicas, eso es exclusivamente para hombres y el resultado es la riqueza y una vida mejor para todos.

En cambio, en este país, cada día más en pobreza extrema, sucede lo contrario, la mujer es la encargada de las decisiones económicas de la casa. Esa casa que en lugar de irse deshaciendo de los habitantes, como debe ser, por que se van casando, juntando o alejando, al contrario, sin importar que sean hombres o mujeres, los yernos y las nueras, llegan a vivir a esos lugares y el inmueble se va haciendo cada día más pequeño, pero más lleno de gente, porque después comienzan a llegar los nietos, etcétera, etcétera. dicen los comediantes, Teo González y El Costeño, que ellos eran por decir, diez hermanos que dormían acomodados en la misma cama, tenían la esperanza de que el hermano mayor se casara o juntara para tener más espacio en la cama, y si, pero ahora ya eran once. Como dicen ellos, los chistes no son tal, sino anécdotas de este México mágico. Qué mejor ilustración de parte de la vida real del mexicano promedio.

Además de lo anterior, retomando el tema de hoy, dice un refrán árabe: antes de iniciar algo nuevo, pregúntale a tu mujer o si se es soltero a cualquier mujer, ella que haría en ese caso y has lo contrario. Nada más interesante para identificar que efectivamente las palabras y pensamientos de una mujer, son inadecuados, que no hay ni idea de nada.

Eso lo vemos cada vez que sucede algo que provoca una discusión en la pareja, según el estatus que tengan (noviazgo, pareja, matrimonio, etc.), además de que ahora las mujeres están más materializadas, antes, escondían su interés económico en un arte de la manipulación, pero ahora ya son más directas. No se andan por las ramas, incluso hasta exigen apoyo económico, y aunque sean novios, se entregan a cambio de eso, y si no hay dinero, tampoco hay sexo. Es lo de hoy. Además de que, pese a decirle “te amo” a la media naranja, si encuentran a otro que les ofrezca “apoyo”, sin compromiso, sin exclusividad, sin pensarlo mucho, aceptan, pero ese recurso lo utilizan para su uso personal, claro sus orgasmos les costó.

Así es la triste vida de los mexicanos, que cuesta tanto hacerlos despertar a la realidad de la vida en pareja. Porque pese a la edad y el conocimiento adquirido, por el estudio, siguen siendo presa fácil de la manipulación femenina, viéndose afectados en su salud, pero su ignorancia y falta de conocimiento hacia ellas, no los hace observar cual es la causa de que los hombres mueran antes que las mujeres. Vivir en una relación así, con esos grados de toxicidad, poco a poco, cual veneno gota a gota, va mermando la vida, por supuesto que también hay niveles de esas mujeres, no todas lo tienen en el mismo grado ni tamaño, por lo que tampoco los hombres mueren a la misma edad, pero de que les afecta y se mueren, se mueren, todo por creer en un falso te “amo”, dicho por una boca femenina que ni lo siente, ni lo cree.

En cambio, el hombre, tarda más en decirlo, pero una vez que lo dijo, es verdad, real, no gana nada engañando a su mujer, porque además se le nota en la cara, en los ojos, en sus acciones hacia ella, lo que a ella no le interesan lo más mínimo, si no traen encerrado lo que ellas quieren, libertinaje, poder económico y dominación hacia su pareja. Una vez más, inteligente lector, te pido que analices cualquier diferencia con tu pareja y en la intimidad de tu propia soledad, observes cuales fueron los motivos, causas o circunstancias que detonaron esa discusión, te aseguro que te vas a sorprender del resultado. Tu cuerpo, mente y alma te lo agradecerán.

sábado, 17 de octubre de 2026

La realidad diaria...

 


EL HOMBRE FRENTE A LA MUJER. 

La aparición del ser humano en el mundo, resulta un misterio que aún muchos no tenemos claro, la religión habla de un hombre creado por Dios de Arcilla o Barro, después de una costilla de éste, fue creada su compañera, hablo de Adán y Eva, para otros tuvo que ver con la evolución de las especies, y señalan que se proviene del mono, y una tercera teoría, habla de que provenimos del universo, que efectivamente, como dicen cuando alguien fallece, polvo eres y polvo te convertirás, pero no es el polvo, la tierra que pisamos, sino lo que existe en el Cosmos, y al morir regresamos al infinito, por eso es que muchos hablan de que los muertos van al cielo, en fin, no polemizo y que cada uno de ustedes siga creyendo en cuál es nuestro origen. 

Continuando con el tema de hoy, en los distintos niveles escolares que se hayan cursado, nos han hablado de las civilizaciones antiguas que dieron origen a lo que somos en la actualidad, y todas coinciden que el papel del hombre fue principal y la mujer quedaba relegada a un segundo término, muchas veces no era tomada en cuenta, que sus derechos apenas fueron reconocidos a mediados del siglo pasado. 

Sin embargo, la historia y nuestros antepasados, han mencionado que, a pesar de no tener derechos reconocidos, ni un papel preponderante en la historia, las mujeres siempre mandaron en el hogar, en los reinos, en los imperios, en las civilizaciones. ¿Te resulta lógico?, si analizas cualquier acontecimiento presente y pasado, te darás cuenta que la historia la construyen los ganadores, los triunfadores, nunca los derrotados y la mayor parte de ésta, no fue tal y como nos la han presentado, entonces ¿Por qué creer que el papel de la mujer fue ese? 

En fin, la historia, real o ficticia, eso es y solo a conveniencia personal o de grupo, es utilizada en algunos sectores de la población para influenciarlos y provocar en los beneficiarios dividendos políticos, económicos, sociales, culturales, etcétera, por lo demás, la historia, no nos debe afectar en nada. 

Colocado ya en el presente, la mujer actual goza de muchos beneficios, merecidos o no, debido a la actitud del hombre frente a ella. 

La finalidad del hombre frente a la mujer es obtener sus favores sexuales, desde lograr un matrimonio, demostrar a los demás que puede tener en su cama a determinada mujer, etcétera. 

Para lograrlo, se vale del verbo (palabras), de la posición laboral, del dinero,  de la fuerza, del engaño, la seducción, manipulación y cuanto medio tenga a su alcance, sin embargo, descuida el corazón. 

Las mujeres, se dice, son conquistadas por el oído, les agrada escuchar palabras románticas, tiernas, hermosas, llenas de amor y ternura. Por lo que el hombre, serio y callado para otras cosas, encuentra un inmenso campo fértil en las cuestiones del amor y el sexo, porque sabe que puede conquistar a la mujer. Idea tan equivocada.

Cada día es más frecuente, darnos cuenta, que la edad para tener su primera relación sexual, del hombre y la mujer, es a una edad menor, esto provocado, como lo he dicho en otras entregas, a la falta de tareas cotidianas fructíferas, también es común encontrar parejas donde la mujer es mayor que el hombre, el hombre, en su mayoría, lo que busca es sexo sin compromiso, por eso su vida gira alrededor de ello, inventa y hace lo que esté a su alcance, con tal de lograr conquistar a una mujer y por lo mismo no se detiene a pensar en las consecuencias que puede traer a su vida esa actitud. Desde enojos familiares, divorcios, enfermedades venéreas, peleas, incluso hasta la muerte. 

El hombre en su afán de lograr su objetivo, promete, ofrece y deja la iniciativa en casi todo a la mujer y muchas ocasiones cuando se da cuenta de su error, ya es tarde. 

La mujer por su parte, es astuta y nunca devela sus verdaderas intenciones y mucho menos sus verdaderos sentimientos, es común que platiquen entre ellas (de la edad que sea) que diciéndole a un hombre TE AMO y entregándoles el tesoro buscado por ellos, los pueden manejar a su antojo y es cierto, el hombre se siente un cazador festejando su triunfo y muchas veces, no se da cuenta que el cazado es él, ignora que hace y actúa como la mujer quiere, de lo contrario, utiliza sus armas para manipularlo y chantajearlo (lágrimas, tristeza, evita las relaciones sexuales) y el hombre termina perdiendo. 

Amable lector, los años sirven para madurar, y alcanzar la madurez debe ser el máximo objetivo de todo ser humano, por lo que te invito a que analices tu conducta frente a la mujer y sobretodo, que analices la conducta de la mujer frente a ti, que te des cuenta cuándo una mujer está contigo por amor, por necesidad económica, por otro interés, y no te ciegues a creer que eres un conquistador del sexo femenino, porque primero tienes que conocerte a ti mismo en todos tus alcances y después salir a la calle en busca de mujeres que te brinden el placer que tu cuerpo y mente necesitan, sin que resultes afectado emocional, física y económicamente.

viernes, 16 de octubre de 2026

Así o más mediocridad...



Ausencia de cultura. 

Para muchos, es sinónimo de educación. 

Cultura. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etcétera. 

Educación. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y jóvenes. Instrucción por medio de la acción docente. 

Sea uno, otro, o un complemento de ambos, lo cierto es que México es un país, demasiado retrasado y atrasado en cuanto al conocimiento (entendimiento, inteligencia, razón natural) se trata. Las cifras oficiales son tan falsas como la ideología política que defienden los actuales gobernantes. La realidad ya nos rebasó, lo vemos y sentimos todos los días y a cada rato, aunque el discurso oficialista lo intente maquillar. Aunque claro, es importante recalcar que la mayoría de los millones de habitantes mexicanos no alcanzan el mínimo grado de sentido crítico, razonamiento, análisis, mucho menos de reflexión, por lo que esas peroratas tienen demasiado eco, entre sujetos ignorantes y en cierto grado, estúpidos. 

El país, está cada día peor en este sentido, aunque concluyan una carrera universitaria la mayoría, por no decir la totalidad, de esos nuevos profesionales que van a ser parte del campo laboral público o privado, no saben leer de corrido y si lo llegan a hacer es por pequeños párrafos y no entienden, ni comprenden nada de lo leído, eso en parte porque les tocaron tres años de la farsa de la pandemia del Covid, donde los padres, de todos los niveles, presumían que sus hijos sacaban puros dieces en sus clases en línea que fueron una reverenda ma… payasada, ahora ahí están las consecuencias, estudiantes cada vez más imbéciles, porque se quedaron acostumbrados a no hacer nada, a que nadie les exigía más de lo que, los pocos profesores y escuelas, si se aplicaron en su papel, ya que la mayoría, ni los directivos ni docentes, sabían como usar una computadora, mucho menos las herramientas utilizadas para las clases por internet. Aunque si les dieron un curso, muchos ni lo tomaron, y si lo hicieron, no como debía ser, así que ahí se dio un retroceso educativo de varios lustros. Ahora, ya no se han puesto al corriente, porque de por sí, no hay vocación magisterial, están ahí por las facilidades de las que gozan y por el jugoso salario que, aunque se quejen, no devengan como debe ser. 

Ahora imagínate, inteligente lector, los que de por sí, dejan la primaria, secundaria, bachillerato o incluso licenciatura, trunca. A la gente ya no le gusta que los manden, que les ordenen, porque desde los hogares lo vemos, si los escasos padres de familia que aun se preocupan por sus hijos, les piden, ordenan que hagan algo o mejor lo hecho, los mozalbetes de inmediato se indignan, se enojan, se molestan y si están en una edad donde se pueden ir, se van de la casa. Por eso es que tranquilamente abandonan la escuela, sea el nivel en el que vayan, las madres, principalmente, como están acostumbradas al menor esfuerzo, con facilidad lo aceptan, con la condición de que se pongan a trabajar y aporten a la casa, esto es tan frecuente y común, en los hogares, donde la pareja, no vive junto a sus hijos, sino que la madre tiene a los hijos con un padrastro y en algunos casos, los padres los tienen con una madrastra. Lo que, por desgracia, son mayoría de casos en cada rincón del país. Porque los matrimonios bien fincados y los que no lo son, pero que siguen viviendo ambos padres con los hijos, es más seguro que no abandonen la escuela y concluyan una carrera. En cambio, los hogares disfuncionales, que abundan, de padre, hijo y madrastra, madre, padrastro e hijo es casi en total la probabilidad de que no sea así. No se necesitan estadísticas alteradas para probarlo, comprobarlo y demostrarlo, basta analizar a nuestros vecinos, conocidos y familiares, en un rato de introspección, para darse cuenta de eso, además de los embarazos a temprana edad, entre otras muchas cosas. 

Ahora imagínate los hijos de una pareja de hijos así, serán peores, porque ni ellos mismos les van a exigir, lo que ellos no respetaron ni aprendieron a hacerlo, los próximos años, vamos a ir de mal en peor. Y con las ayudas del gobierno, que regala dinero para que no los cuestionen y los dejen hacer lo que quieran, vamos directo al desfiladero. Porque es tan común darse cuenta que las prebendas disfrazadas de “becas”, sirven para adquirir alcohol, drogas, cigarros y comida chatarra, pocas veces para un verdadero beneficio. Estos siete años se ha incrementado el número de jóvenes alcohólicos y/o adictos a las sustancias prohibidas, pero indirectamente permitidas, porque como no se les exige nada para mantener la ayuda social, basta con estar inscritos en el nivel educativo respectivo, aunque reprueben, la siguen recibiendo. El dinero fácil, siempre afecta a los jóvenes y más cuando lo reciben con total facilidad. ¿El gobierno lo sabe? Claro que sí, tiene perfectamente bien estudiado al mexicano promedio, que son la mayoría, saben cómo actúan y lo que pasa si tienen dinero fácil, es más son ellos mismos, aunque lo nieguen, los proveedores y principales beneficiarios de lo que consumen los jóvenes en la actualidad. Eso, también ha propiciado, que las mentes débiles se terminen suicidando, o mueran por una sobredosis de cualquier sustancia, todos los días somos testigos, directa o indirectamente de que algún joven murió, ya sea por suicidio, robo, por una riña, o misteriosamente, porque los eminentes médicos de la pandemia, los de las clases en línea y puro diez no saben identificar las causas. 

Los empleos formales e informales, están llenos de estas analfabetas funcionales, que no saben nada del oficio y que, dicen rápidamente aprenden, lo que es falso, como sus ganas de trabajar, porque ya estando contratados cometen error tras error y como en su casa lo hicieron y no les pusieron un alto, se ponen agresivos con el dueño, patrón o encargado, incluso algunas veces llegan a los golpes. Dice la canción, “…la gente está muy loca…” por lo que tienen que andar recorriendo trabajo tras trabajo, empleo tras empleo, porque ya no hay compromiso, no hay capacidad analítica de mirar hacia el futuro, si no estudiaron, toda su vida laboral, será dependiendo de los demás, salvo los que emprenden su propio negocio. 

Para eso, tienen que cuidar el empleo donde les dieron la oportunidad de estar, pero no lo hacen, su temperamento idiota los hace perderlo en cualquier instante, creyendo que no volverán a necesitar de la gente, eso, tristemente se incrementa con el paso del tiempo, así son los jóvenes de la actualidad, creen que son autosuficientes que no necesitan ni necesitarán de nadie para vivir, pero están en un gran error, pero como dije antes, eso es porque en su casa, no les hicieron ver las cosas, no les pusieron un alto a sus altanerías, a sus bravuconadas disfrazadas y como dice la filosofía popular, “…si en tu casa no te educaron, la calle te va a enseñar…” 

Así es la realidad actual de nuestro país, donde cada quien ve por lo suyo, aunque tampoco sea algo mejor, y no les importan los demás, ni sus propios hijos y pareja, se ha incrementado la apatía, la intolerancia, el interés, la avaricia, los antivalores y parafraseando a nuestro paisano MAS el Buki, ¿A dónde vamos a parar? Desafortunadamente a un lugar nada bueno, sino cada día como vemos, peor.    

jueves, 15 de octubre de 2026

Así las cosas...

 


Cambia, siempre cambia. 

Al adoptar una forma definida y tener un plan claro para todo el mundo, te convertirás en el blanco de ataques diversos. En lugar de brindar a tus enemigos algo concreto que atacar, mantente flexible, adaptable y en movimiento. Acepta el hecho de que nada es absoluto y de que no existen las leyes fijas. La mejor forma de protegerse es mantenerse tan fluido y cambiante como el agua. Nunca apuestes a la estabilidad ni a un orden perdurable. Todo cambia. 

En la evolución de las especies, la armadura protectora casi siempre produjo desastres. Pese a que unas pocas excepciones, la mayoría de las veces el caparazón se convierte en una traba para el animal encerrado en él; lo vuelve más lento, con lo cual le resulta difícil salir en busca de alimento, y además lo torna en un blanco fácil para depredadores más ágiles y rápidos que él. Los animales que pueden levantar vuelo o sumergirse en las aguas, que se mueven con rapidez y de manera impredecible, son infinitamente más poderosos y están más seguros. 

Al verse ante un problema serio –controlar un grupo numérico superior—Esparta reaccionó como un animal que desarrolla una coraza para protegerse del medio ambiente. Como la tortuga, los espartanos sacrificaron movilidad por seguridad. Lograron preservar su estabilidad durante trescientos años, pero ¿a qué costo? No tenían otra cultura que el ejercicio de la guerra, carecían de artes para expresarse y liberar tensiones, y se encontraban en un estado de ansiedad constante por mantener el statu quo. Mientras sus vecinos se hacían a la mar y aprendían a adaptarse a un mundo en constante fluctuación, los espartanos se sepultaron en su propio sistema. La victoria significaría nuevas tierras para gobernar, cosa que no querían. La derrota significaría el fin de su máquina militar, cosa que tampoco querían. Sólo la estasis les permitía sobrevivir. Pero nada en el mundo puede permanecer estático para siempre, y el caparazón o el sistema que desarrolles para tu protección algún día resultará ser tu perdición.     

En el caso de Esparta, no fueron los ejércitos de Atenas lo que la derrotó, sino el dinero ateniense. El dinero fluye hacia donde tiene la oportunidad de llegar; no puede ser controlado ni adecuado a un esquema determinado. Es inherentemente caótico. Y, en el largo plazo, el dinero convirtió a Atenas en el conquistador, al infiltrarse en el sistema espartano y corroer su armadura protectora. En la lucha entre los dos sistemas, Atenas era lo bastante fluida y creativa como para adoptar nuevas formas, mientras que Esparta sólo sabía ponerse más y más rígida, hasta que al fin se resquebrajó. 

Así es como funciona el mundo, ya se trate de animales, culturas o individuos. Ante la dureza y los peligros del exterior, los organismos de cualquier tipo desarrollan sistemas de protección: una armadura, un sistema rígido, un ritual reconfortante y protector. En el corto plazo, esos sistemas de protección podrán funcionar, pero a la larga acaban en desastre. Quienes se encuentran agobiados por un sistema y por modalidades inflexibles no pueden moverse con agilidad, no pueden percibir el cambio ni adaptarse a él. Avanzan con pesadez, cada vez más lentos, hasta sufrir el destino del brontosaurio. Aprende a moverte con rapidez y adáptate, o de lo contrario te devorarán. 

La mejor manera de evitar este destino consiste en cambiar de forma según las circunstancias. Ningún depredador puede atacar lo que no puede ver. 

Los dos juegos de mesa que más se aproximan a las estrategias bélicas son el ajedrez y el asiático go. En el ajedrez el tablero es pequeño. En comparación con el go, el ataque es relativamente rápido y conduce de modo directo a una batalla decisiva. Raras veces vale la pena retirarse o sacrificar piezas, las cuales deben concentrarse en áreas clave. El go es mucho menos formal. Se juega sobre una gran grilla, con 361 intersecciones, es decir, unas seis veces más que el ajedrez. Las fichas, blancas y negras (un color para dada adversario), se colocan en las intersecciones del tablero, una por vez, dondequiera que uno decida. Una vez que todas las fichas (52 por participante) se hallan dispuestas, el objetivo es aislar las fichas del adversario, rodeándolas. 

El animal humano se distingue por su constante creación de formas. Al expresar muy raras veces sus emociones de manera directa, les da forma a través del lenguaje o rituales socialmente aceptables. No podemos comunicar nuestras emociones sin algún tipo de forma. 

Sin embargo, las formas que creamos cambian de manera constante: en moda, en estilo, en todos los fenómenos humanos que representan el humor y el estado de ánimo del momento. Constantemente alteramos las formas que hemos heredado de las generaciones previas, y estos cambios son signos de vida y vitalidad. La verdad es que las cosas que no cambian, las formas que se vuelven rígidas, terminan pareciéndonos muertas y las destruimos. Es entre los jóvenes donde se observa esto con toda claridad: incómodos con las formas que la sociedad les impone, sin una identidad formada, juegan con sus propios caracteres, probándose una diversidad de máscaras y poses para expresarse. Ésa es la vitalidad que impulsa el motor de la forma y crea constantes cambios de estilo. 

Los poderosos son a menudo personas que en su juventud han demostrado enorme creatividad para expresar algo nuevo mediante nuevas formas. La sociedad les otorga poder porque ansía la renovación y la premia con generosidad. El problema surge más tarde, cuando esos jóvenes creativos se tornan conservadores y posesivos: ya no sueñan con crear nuevas formas, sus identidades están demarcadas, sus hábitos se han congelado y su rigidez los convierte en blancos fáciles. Muchos conocen o intuyen el próximo paso que darán. En lugar de imponer respeto, generan aburrimiento: ¡Bájese del escenario!, decimos, deseosos de que otra persona, más joven, diferente, nos entretenga. Cuando permanecer encerrado en el pasado, el poderoso resulta cómico: una fruta demasiado madura que espera caer del árbol. 

El poder sólo puede crecer y desplegarse si es flexible en sus formas. Ser cambiante en las formas que se adoptan no significa ser amorfo; todo tiene una forma, esto es algo imposible de evitar. La no-forma del poder se parece más al agua, o al mercurio, que adopta la forma de lo que lo rodea. Como cambia constantemente, nunca es predecible. Los poderosos crean formas sin cesar, y su poder proviene de la rapidez con que son capaces de cambiar. Esa carencia de forma definida está destinada al enemigo, que no puede ver lo que ellos traman y por lo tanto no disponen de un objeto sólido que atacar. Ésta es la principal pose del poder: inasible, evasivo y veloz como el dios Mercurio, que podía tomar la forma que más le complacía y usaba esa habilidad para crear gran confusión en el monte Olimpo. 

Por último, inteligente lector, aprender a adaptarse a cada nueva circunstancia significa ver los hechos a través de tus propios ojos, y a menudo ignorar los consejos que la gente te ofrece. Significa que, en última instancia, tendrás que desechar las leyes que otros predican y los manuales que otros escriben, y también el sabio consejo de tus mayores. Las leyes que rigen las circunstancias son abolidas por las nuevas circunstancias, escribió Napoleón, lo que significa que es tu responsabilidad evaluar cada nueva situación. Si confías demasiado en las ideas de los demás, terminarás adoptando una forma que no es la construida por ti. Demasiado respeto por la sabiduría ajena hará que termines despreciando la tuya. Se brutal con el pasado, sobre todo con el tuyo propio, y no respetes las filosofías que te sean inculcadas desde afuera. ¡Tú decides!

miércoles, 14 de octubre de 2026

Seguro te identificas y lo niegas...

 


El perfil de un mediocre. 

Vivimos en un mundo de mentiras, de hipocresía y manipulación. Desde niños, hemos sido víctimas de tantos individuos sin valores, que nos rodean y cuando se tiene la mente débil, se van aprendiendo y repitiendo esas conductas negativas que afectan al resto de la sociedad con la que convivimos. 

Sin embargo, el peor de esas subespecies que habitan los rincones de cualquier país, del mundo, son los mediocres. 

El que es mediano o regular, tirando a malo, en cuanto a su calidad, valor, interés, etcétera, que no tiene un talento especial o no tiene suficiente capacidad para la actividad que realiza, lo es. Desafortunadamente, esos entes, abundan en cualquier estrato social, haciendo tanto daño a los demás, incluso a los que son de similares características. 

Un mediocre, es aquel sujeto, que ha visto su desarrollo desde niño, de forma distinta a los que destacan, sobresalen, en lo intelectual, en lo vocal (cantan, declaman, oran), en otras artes (bailan, presentan), en los deportes, en cualquiera de las innumerables ramas que existen, estos sujetos, son los que se van quedando atrás, los que no figuran, los que nadie observa, son retraídos, inseguros, miedosos, se esconden entre el resto de estudiantes. 

Y así van creciendo, sin mayores aspiraciones, sin deseos de mejorar, porque su capacidad se los impide. Pero llenos de envidia, de coraje, algunos, incluso odio, hacia los demás. Cualquier momento lo utilizan para lanzar su veneno hacia aquellos que los superan en muchos aspectos. 

Crecieron llenos de complejos, traumas y defectos, por lo mismo, por que nunca se atrevieron a ir más allá de lo que hicieron. No supieron medir con plenitud sus alcances, porque el miedo los paralizaba, la ignorancia los detenía a ir más allá, por lo que al ir creciendo, van notando que otros hacen cosas que otros admiran, que otros premian, se enteran que otros obtienen mejores resultados económicos, su frustración crece y, por ende, la envidia, el coraje y tantos antivalores, se van apoderando de su persona, propiciando que en cualquier lugar donde se encuentren, vayan esparciendo eso que los corroe por dentro, respecto a los opuestos a su personalidad. 

Un mediocre, quiere llamar la atención, a como dé lugar, no importa si cae bien o cae mal, si agrede u ofende a los demás con sus comentarios malsanos. No mide el alcance de sus palabras, y no le importa culpar a otros de sus desafortunados actos. Es falso, ruin, lleva la hipocresía tatuada en su personalidad. Todo lo que ha vivido tiene defectos, nada favorable obtiene de las experiencias pasadas. Critica todo, habla mal de todo, nada ni nadie merece su atención, se quiere hacer pasar por un sujeto digno, que es correcto, que su espiritualidad es a prueba de todo. Cree que la religión, sobre todo, la católica, es sinónimo de bondad. Quiere engañar a los demás con sus actos religiosos. Pero como todo, solo es una fachada para engañar, además de que la gente superior, sabe que ese tipo de gente, no es digno de confianza, no se debe confiar en ellos. Porque regularmente, esos sujetos, son lo contrario a lo que intentan aparentar. Viven de apariencias.    

Los mediocres, viven en un mundo de negativismo autodestructivo y se han propuesto consciente o inconscientemente, contaminar la vida de los demás. Actúan en la vida tomando decisiones con el propósito (normalmente inconsciente) de agradar al resto, por temor a perder el afecto de las personas que les rodean. Actúan en la vida sin un foco mental claro, viviendo con la ilusión de que lo importante es sólo el ahora y por lo tanto, se comportan de manera dispersa en sus asuntos relevantes. Recurren permanentemente a las excusas para explicar los “fracasos”, faltas o inasistencias, sin hacerse cargo de la responsabilidad por los resultados que cada uno genera en la vida. Tienen el hábito de “escanear” lo negativo de situaciones y personas, generando ceguera frente a lo positivo de la vida y de la gente con la cual interactúan. Se quejan literalmente por todo. Sientes que la vida les juega permanentemente malas pasadas y que tienen una especie de “halo de mala suerte”. Victimismo sutil. No se involucran en lo que hacen ni en las interacciones que tienen. En sus trabajos hacen lo justo y necesario, no se esfuerzan ni un milímetro adicional por hacerlo con entusiasmo y mejor. Con las personas, no generan escucha ni conexión emocional. Sienten que el mundo está en deuda con ellos, que la vida es injusta y por lo tanto, están permanentemente esperando la ayuda de los demás para resolver sus problemas. Sienten que la vida no les otorga oportunidades, que hay gente más talentosa que ellos y creen que éstos han sido premiados de manera especial sin merecerlo, lo que en ellos genera un gran resentimiento. Sienten envidia por el éxito de los demás. Cuando alguien les cuenta de sus proyectos o ideas, esconden un secreto deseo que esas ideas fracasen. No soportan el éxito ajeno y sufren por eso. 

Aunque la mediocridad no es un término en sí peyorativo, pues hace alusión al promedio, a la mayoría de las personas, éstas no quieren ser consideradas de tal modo por su connotación negativa. Y es que este término da cuenta de alguien que no se esfuerza lo suficiente para ser sobresaliente y se conforma con el status quo. Las personas que se encuentran en el promedio de sus grupos de pertenencia, suelen mostrar algunas características comunes, arriba citadas. 

Por lo general rechaza el diálogo, no se atreve a confrontar, con el que piensa distinto. Es fundamentalmente inseguro y busca excusas que siempre se apoyan en a descalificación del otro. Carece de coraje para expresar o debatir públicamente sus ideas, propósitos y proyectos. Busca parecer correcto, aunque solo sea en palabras, porque sus acciones demuestran lo contrario. 

La mayor parte del tiempo, critica, pero no se atreve, juzga, pero no es capaz, aspira, pero solo envidia, no acciona, esto es lo que sucede con muchas personas que solo se preocupan de errores de los demás y no de sus verdaderas pasiones. Generalmente, un mediocre sufre de varias enfermedades, por lo mismo, por sus conductas negativas hacia los demás que los va deteriorando en su salud individual. A ese tipo de personas, es mejor, irlos dejando solo, que se envenenen con su propio rencor, con su propio veneno, entre más te alejes de ellos es mejor. No vale la pena conservar “amistades” así, porque a largo plazo, el enfermo puedes resultar ser tú y no vale la pena llegar a eso, si en tus manos está evitarlos. ¡Ánimo!

martes, 13 de octubre de 2026

Triste realidad nacional...

 


Decepción mexicana.

¿Te sientes orgulloso de ser mexicano? En lo personal, tendría que replantearme esa pregunta, antes de responder. La mayoría de la gente, como siempre, responde de bote pronto, a la ligera, sin analizar su respuesta, señalando que sí, agregando aún más, porque es el mejor país del mundo, y bla, bla, bla. Estoy consciente que el territorio y todo lo que en sí encierra, no tiene la culpa, pero los habitantes, sin dudarlo, son el problema.  

Es normal, esa respuesta, sobretodo, sabiendo que más del 85 % de la población, jamás han salido a otro país, porque irse de mojado a los Estados Unidos, no cuenta como viaje de placer, ni de negocios, sino de supervivencia, y por obvias razones, no se disfruta, mucho menos se analiza y compara. 

Retomando el tema que me ocupa, resulta trillado, pero es real, jamás se deja de conocer a la gente y peor aun tratándose de tantos millones de mexicanos, con ideas retrógradas, equivocadas, y muy pocas, escasas, diría yo, brillantes. 

Siempre se ataca a la gente poderosa, económicamente, pero ellos son los que menos se meten en problemas con los demás, por algo son triunfadores en el área a la que se dediquen, están enfocados a alcanzar sus objetivos, sus metas y a posicionar su marca personal. 

En cambio, los pobres, mediocres, sin ideas, con estudios truncos, otros ni siquiera saben leer y escribir, en pleno siglo XXI, aunque no lo creas, inteligente lector, aún hay miles de nacionales que así están, y seguirá habiéndolos, dadas las políticas implementadas recientemente, que, en materia de educación, son de retroceso. Raro ¿Verdad? Son especialistas en todo, ajá, pero por más que salten, brinquen y pataleen siguen en el mismo lugar, merecido, por cierto, pero ellos creen que no. 

Desde siempre, es difícil, encontrar a gente responsable, que aprenda bien el oficio de que se trate, y que haga lo mejor posible las cosas dentro de su área laboral, pero en este nuevo siglo, eso, ha cambiado para mal, las nuevas generaciones, nacieron cansadas, con el cerebro aun más cerrado que las anteriores, pero eso sí, presumiendo que saben demasiado de tecnología, cuando la realidad es que tampoco, porque hacer lo que hacen, bloqueando, eliminando a X o Y contacto, manejar las aplicaciones que la mayoría utiliza, no es “saber mucho”, porque soy de la idea de que conocer algo que no deja dinero, no sirve. Lo que no te sirve para mejorar y crecer como persona, mejor olvídalo. 

Cuando, debido a la constante demanda de empleados, de los negocios, sea del tamaño que sean, se tiene que recurrir a estos ejemplares difíciles de formar. Porque ya no duran en los empleos, los hay desde aquellos, que llegan de inicio, y si salen a comer, ya no regresan, otros aguantan un día, dos, una semana, una quincena, pocos son los que alcanzan los tres meses, aprendiendo el oficio, pero al final se terminan yendo. Y hasta eso, no tienen la cultura, ni decencia de avisar, simplemente, no regresan. Como si se les fuera a obligar a seguir laborando ahí. Esa es otra “cualidad” general, son cobardes, tienen miedo a expresar sus emociones, sus pensamientos, sus dudas e inquietudes. No les gusta recibir órdenes, pero eso es necesario, cuando te alquilas para prestar tus servicios, ya ni se diga, si se les llama la atención, porque de inmediato se ponen al brinco, incluso hay casos en que se llegan a liar a golpes, con el encargado, gerente, director o dueño del negocio, solo por pedirles que sean cuidadosos en lo que hacen. Así de dañados están. 

Los pobres, están acostumbrados a que los demás, les den, los apoyen, a cambio de poco o nada, porque cuando se les necesita, pocos, poquísimos están, la mayoría tienen pretextos para no quedarse unos minutos más en el área laboral, aunque se les pague o compense con tiempo, jamás se les obliga a hacerlo de manera gratuita. Otra forma que tienen, es la de hacer exclusivamente lo que se les pide, todos sabemos, amable lector, que no puedes decirle a nadie, TODO, lo que se hace y debe hacerse en cualquier negocio o empleo, por eso tenemos sentido común y una cabeza con neuronas y materia gris, para ir, sobre la marcha, aprendiendo y viendo que hay detalles que nada nos quita, hacerlos. Es para su propio bien, porque viendo las acciones y actitudes y aptitudes, se van ganando la confianza, incrementos salariales y escalando en el escalafón de la empresa. Pero no lo hacen. Se limitan a hacer lo que les dicen. Y eso, cuando los está viendo el dueño, jefe o encargado del área, porque, cuando no es así, de plano ni lo necesario hacen, y lo podemos comprobar en los pequeños negocios, donde los dueños no están presentes, las ventas y, por ende, ganancias, disminuyen cuando están y cuando no. En México, el trabajo en equipo no se da. Entre tantos déficits más. Tiempo, es lo único que pueden dar los pobres, porque calidad, son escasos los casos de aquellos que la dan. Y ni eso quieren aportar. 

Cuando, llegan los clientes, preguntan por algo, que no lo hay, no son capaces de ofrecer opciones de productos, materiales o herramientas que pueden funcionar para lo que buscan. Que también es cierto, el otro lado, es igual, es un círculo vicioso, los compradores, también son raros, difíciles, de complacer, de atender, porque los hay aquellos que preguntan por algo, y apenas se les va a responder o a mostrar, ya están pidiendo otras cosas, como si ellos fueran tan eficientes y rápidos, atarantando aun más a los de por sí, atolondrados empleados. Además de vivir mucho tiempo de determinado oficio (costureras, estilistas, mecánicos, peluqueros, etc.) y no conocen los materiales con los que desempeñan su labor, andan pidiendo alfileres en lugar de seguros y viceversa, confunden el grosor con lo ancho, los colores, texturas, todo. Eso también, es en perjuicio de ellos, de la sociedad, pero sobretodo del país, porque los extranjeros, se van con esas falsas ideas, creyendo que todos somos iguales, aunque no les falta razón, porque si se superan altos porcentajes con la ignorancia y estupidez de la gente. aquí mismo en el continente, tenemos a los argentinos que nos tienen perfectamente checados, debido a que, en el país, hay tantos ciudadanos de ese país, faranduleros, deportistas, empresarios, etc., y cuando viajan a su país, se burlan, bien y bonito de los mediocres que somos en general, además de que ellos ocupan, con su porte y personalidad, espacios que los de aquí no pueden, por su mal aspecto y escasa preparación. Y, sin embargo, nos quieren imponer desde la TV, que apoyemos a los argentinos en los mundiales de futbol, si literalmente, nos desprecian. Y no son los únicos, aunque si los más puntillosos. 

Claro está, que esto tiene que ver con la ausencia de conocimiento de la mayoría, porque viajar también es cultura, es como si leyeras un libro, siempre y cuando vayas con la mente despejada, abierta y analices con detenimiento el actuar de los nativos de cualquier país que visites, porque no es la misma reacción ante un mexicano de un empleado de un aeropuerto, hotel, restaurante que de aquel que no necesita de tu dinero para vivir, por eso se tiene que observar cualquier conducta, aunque eso es pedir demasiado, si aquí no lo hacen, menos lo harán en el extranjero. Lo que observo, es que los mexicanos que salimos al extranjero, somos los que carecemos de deudas, tenemos un empleo estable y/o una educación superior, en cambio los extranjeros que nos visitan son lo contrario en sus países, los que menos oportunidades tienen, y por lo mismo buscan un país pobre, inculto y mediocre como el nuestro para quedarse a vivir en él, quitándoles otro tanto de oportunidades a varios nacionales, debido, a como dije antes, a su físico, color de piel, sus deseos de superación y hambre de aprender cosas que aquí se dejan de hacer, por ignorancia, por flojera, por desinterés. Si que estamos cada día peor y el mundo se da cuenta, pero el mexicano promedio no. Hasta en las elecciones se ve, la gente no vota con la razón, si no con el hambre y la necesidad de que el gobierno los mantenga. ¡Que tristeza!

lunes, 12 de octubre de 2026

Para saber más...

 


EL DINERO EN LA HISTORIA. 

El hombre empezó sus transacciones mediante el trueque, el intercambio de una mercancía por otra. Esto creaba problemas; por ello, no es de extrañar que pronto utilizase un bien intermediario para todas sus transacciones: en los pueblos de la antigüedad fueron barras de sal, ganado (en latín PECUS, de donde viene pecuniario), hachas de cobre, etcétera. Más tarde descubrió que había bienes de muy cómodo uso como dinero: los metales, y, sobre todo, el oro y la plata. De fácil transporte y almacenamiento (en poco peso acumulaban un gran valor), muy manejables y divisibles (sobre todo, aleados con otros metales), duraderos y de un valor que oscilaba poco (porque el oro que entraba en circulación, debido a las explotaciones mineras, era de cuantía limitada, y el que salía, para joyería, usos industriales, etc., también era poco). 

Se impusieron, pues, el oro y la plata como dinero. En un principio se utilizaban a peso, lo cual obligaba a cuidadosas operaciones para pagar. De ahí que pronto se les ocurriese a los gobernantes garantizar, con su sello, el peso (y, por tanto, el valor) de las monedas. Apareció la acuñación, aunque no desaparecieron los problemas de garantía del contenido, ni los de conversión de unas monedas en otras: de ahí la figura de los cambistas, intermediarios en estas operaciones. Y se presentó el problema de su conservación frente a los ladrones. Ahora bien, los cambistas y también los joyeros tenían buenas arcas para conservar seguro su oro. Y se fue extendiendo la costumbre de depositar el oro y la plata en dichos establecimientos, a cambio de recibos. Para cobrar y pagar se acudía a los orfebres, y, mediante la presentación del recibo, se retiraba el oro o la plata. Más tarde, se dieron cuenta de que era más sencillo transmitir directamente el recibo, indicando que se entregase el oro al nuevo poseedor del mismo: así apareció el papel moneda. El oro y la plata seguían en las arcas de los orfebres, pero su propietario cambiaba con la simple transmisión del recibo o certificado de depósito. 

De esto a la aparición del banco solo mediaba un paso. Cuando los orfebres y cambistas se dieron cuenta de que buena parte del oro que guardaban pasaba meses y meses en sus arcas, se les ocurrió prestarlo para ganar un interés en la operación. Sólo una parte del oro depositado quedaba en las arcas: el resto circulaba prestado. Así nació la banca, institución que recibe dinero en depósito de unos sujetos y presta parte del mismo a otros sujetos. Las etapas siguientes fueron una consolidación de lo anterior. Primero, se establecieron controles para asegurar que los banqueros pudiesen atender, en todo caso, las reclamaciones de los que pedían que se les devolviese el oro; esos controles consistían en obligar al banco emisor a guardar cierta cantidad de oro en sus arcas por cada billete emitido. Más tarde. Se establecieron nuevas limitaciones, de forma que sólo ciertos bancos autorizados podían emitir billetes que el público debía aceptar como dinero, para acabar concediendo ese privilegio a un solo banco, el Banco Central del País. 

Entre tanto, los billetes seguían siendo convertibles en oro: cualquier ciudadano que presentase en el Banco Central un billete tenía derecho a que se le entregase su importe en oro. Casi siempre, a raíz de alguna dificultad económica seria del Banco Central, ese derecho acabó limitándose, de forma que los billetes de banco pasaron a ser inconvertibles: la posesión del billete no daba derecho a su conversión en oro o plata. Era, pues, indiferente que el Banco Central guardase más o menos metal en sus arcas, y así los Gobiernos fueron levantando paulatinamente la obligación de que los Bancos Centrales guardasen determinada proporción de sus billetes emitidos en forma de metales preciosos. Y en esta situación estamos ahora. Los bancos privados perdieron la posibilidad de emitir billetes de curso legal, pero siguieron recibiendo depósitos y prestándolos. Y el público consideró, cada vez más, que los depósitos en los bancos eran dinero, porque cuando se los transmitían de unos a otros eran aceptados en pago de deudas: el dinero bancario, pues, sigue existiendo. 

Por supuesto, todo lo anterior no es sino una historia esquemática de la evolución del dinero, que omite numerosas circunstancias de interés. Para completarla un poco más, hago mención del billete de Estado forzoso (billetes emitidos, no por el Banco Central, sino directamente por el Estado, representando, pues, no una deuda de aquél, sino simplemente un documento que, por disposición legal, debía ser aceptado en pago de deudas): de este tipo eran los asignados de la época de la Revolución Francesa, los greenbacks estadounidenses de la guerra de Secesión, y las currency notes inglesas de la I Guerra Mundial. 

*Analista.

domingo, 11 de octubre de 2026

La triste realidad nacional...

 


El país que jamás seremos. 

México es un país pobre, no cabe duda alguna, y quien lo niegue, simple y sencillamente miente, se miente como es costumbre y pretende esconder la realidad diaria que vivimos y vemos vivir a los demás. 

Las señales son muy claras, el país es pobre en muchas áreas, sobretodo en las principales: mentalidad, economía, educación, cultura, valores morales, política, etcétera. 

Todo está confabulado para que así sea y no hay la mínima capacidad necesaria para revertir eso, ambos extremos funcionan de igual forma. Porque no hay nadie que solo venda o que solo compre, no hay quien trabaje y quien no, salvo deshonrosas excepciones, etc. 

En cuanto a los servicios, los públicos que recibimos, son de pésima calidad, malhechos, se quedan sin concluir, y lo podemos ver, aunque como así es y ha sido, ya no nos asombra, (calles, banquetas, drenaje y alcantarillado, etc.) hasta que ocurre algo de distintas consecuencias y nos afecte, ahí si se grita y patalea, aunque no en las instancias y con la intensidad correctas, por lo que rápidamente todo queda sepultado en el olvido y la ignominia. 

Porque aparte de todo, los mexicanos somos cobardes, miedosos e ignorantes, todo lo justificamos cuando no nos afecta y cuando estamos del lado incorrecto, suplicamos porque se nos atienda, se resuelva y se haga justicia. Pero como se dice siempre, son casos aislados, que no provocan modificación alguna. Hace falta unión, unidad y fortaleza para defendernos, pero eso jamás se logrará. Porque también somos holgazanes, apáticos, intolerantes, vivimos con/de prisa como la estupidez y de corta memoria. 

Y los servicios privados, tampoco son mejores, es la misma chingadera, pésimos, intermitentes y aunque ahí el pago es individual y sin obligación, sino por gusto de hacerlo por tenerlos y otros por necesidad, pero ni eso les da el valor suficiente para defenderse de los proveedores y prestadores de servicios. Por lo que vivimos esclavizados siendo rehenes de los imbéciles que los tienen consignados, asignados. 

Con la modificación y transformación de la TV analógica que existía antes, pero que llegaba mejor la señal a nuestros hogares, a la TV digital la que presuntamente sería mejor, seguimos peor, los que no queremos realizar pagos externos innecesarios, por uno hora diaria o dos que la sintonizamos, seguimos sufriendo la desaparición de los canales justo en el momento en el que la podemos mirar, pareciera que hasta lo hacen a propósito que se pierde la señal, en las noches y los fines de semana, que son los espacios donde más puede la gente sentarse a ver ciertos programas, principalmente deportivos, esto seguramente para que la gente siga pagando por servicios extras, como cable, plataformas digitales, y tanto que ahora existe. De las tres cadenas nacionales de TV que existen, Televisa, Imagen TV y TV Azteca, la que tiene mejor recepción, la que se ven sus cuatro canales (1, 1.2, 7.1 y 7.2), incluso sin antena aérea, es la última, TV Azteca. Las otras dos, que curiosamente son de la misma familia, frecuentemente muestran fallas de señal, aunque la antena no se mueva. ¿Sabotaje? Puede ser, pero si resulta demasiado sospechoso. 

La telefonía fija e internet, que van juntos y pegados, también de forma frecuente, se va la señal del internet que es lo que más se utiliza ahora, eso también es provocado por la empresa para contratar, presuntamente, un mejor paquete y por consiguiente más caro, que te aseguro, amable lector, tampoco es garantía de que funcione mejor. La telefonía celular, que ahora es la más usada, también tiene sus fallas frecuentes, además de que, según la modalidad que se elija, como los contratos forzosos por paquetes mensuales, de los que los usuarios se quejan, porque les cobran de más y la otra modalidad de prepago, cada vez duran menos, ahora ya trescientos pesos son para un mes y no se cumple completo, siempre hay quejas de los usuarios, además de que la señal de esa modalidad es intermitente en todos los lugares y espacios. Solo fallas, pagadas. Así vivimos. 

La TV por cable pagada, también tiene sus quejas frecuentes, así que sea en teoría, “gratuito” un servicio o pagado, el resultado es igual. Es lo malo y el resultado de vivir en un país ligado a la pobreza. Que jamás se acabará porque así está diseñado y cada vez será peor, porque ya lo estamos viendo. Cada día vivimos cosas peores. 

Aunado a la pobreza, viene la delincuencia, porque como dije antes, la mayoría de la gente es holgazana y prefiere los atajos a los sacrificios, y ¿La autoridad? Forma parte de eso. Porque cualquier delito común que se denuncia ante las hoy llamadas fiscalías, no se resuelve. Se necesita ser familiar de algún político encumbrado o de un poderoso empresario para que ahí si se pongan a hacer su trabajo, encontrando las cosas y a los culpables, según sea el caso, o que por “suerte” algo se haga viral o público, y aparezca en la televisión o las redes sociales, y se resuelva, en apariencia, porque tampoco se resuelve del todo. 

Estos individuos, que forman parte de ellas, llámese federal o estatales, están acostumbrados a no hacer nada de provecho, pero cuando llegan denunciantes, por robo o asalto, comienzan a solicitar dinero a la parte ofendida, agraviada, con el pretexto de la austeridad (hoy) republicana, pero es una práctica tan común desde siempre, asimismo, cuando la contraparte es un negocio, pues las ganancias de estos individuos sin valores ni preparación, es mayor, encuentran su mina de oro, y aunque no resuelven el asunto para el afectado, ellos si están exprimiendo a la parte contraria, porque saben quien es. Así operan estos sujetos, sin importar, que sean hombres o mujeres. Si que estamos jodidos mexicanos, porque los que deberían aplicar la ley y defender a los ciudadanos, son los que con una facilidad la violentan a su favor, para sacar provecho económico. ¿Y los superiores? Por supuesto que lo saben, es una red delincuencial de corrupción y raterismo que da terror caer en sus garras. Migajeros ladrones.   

Algo parecido ocurre, cuando un agente de tránsito o policías municipales en ausencia de estos, detienen un automóvil, sin haber cometido ninguna infracción, solo, porque según ellos lo ven sospechoso o porque les avisaron de que se robaron un automóvil de esas características, pero esto solo es para obtener dinero fácil, y pasadas las diez de la noche, son los horarios adecuados para delinquir con placa. No niego que en ocasiones si le atinan, pero la mayoría de casos solo sirve para extorsionar ciudadanos inocentes que tienen la mala fortuna de pasar justo cuando los hambreados esos, van circulando. Así es el país que nos tocó vivir. Donde abundan las injusticias y solo hay resultados cuando les conviene, cuando ya los traen los opositores o la prensa pisándoles los talones, cuando forman parte del sistema político (familiares, amigos o recomendados) de cualquier integrante de la fauna política y sus tres niveles de gobierno. Pero para el ciudadano común, de a pie, jamás hay, ha habido ni habrá justicia. 

Así que inteligente lector, jamás seremos un país mejor, en muchos sentidos, si nos comparamos con las demás naciones, siempre salimos perdiendo. Desafortunadamente no somos un ejemplo a seguir, para nadie, ni para nuestra niñez, que en lugar de que salgan cada día mejores, son unos enfermos, buenos para nada, que a la menor provocación caen en los vicios existentes, se tatúan, se ponen piercings, comienzan a abusar de la voluntad de la gente buena que aun existe y así van escalando hasta cometer acciones ilegales mayores que pueden culminar en delitos de distintas consecuencias. La educación familiar y escolar, está cada día más denigrada, abandonada, a los padres de familia no les importan sus hijos y a los profesores no les interesa que aprendan, que conozcan, ellos son felices cobrando sus quincenas, ya no hay la vocación de antaño, de esos célebres profesores extraordinarios que nos tocó conocer. Así cómo queremos crecer, si no hay la mínima capacidad de lograrlo. Tristemente, así es.