jueves, 12 de febrero de 2026

Un sabio el viejo...

 

CONVERSANDO CON MI ABUELO. 

Hoy quiero aprovechar el espacio para rendir un homenaje a mi abuelo, un viejo alegre, sencillo, honesto, abierto, respetuoso, responsable y tantos otros atributos; siendo adolescente, con la cosquilla de poder tener una novia y ante mi inexperiencia normal que todo chico tiene a esa edad, le pedí me diera algunas lecciones para enamorar a la chica que me quitaba el sueño, a lo que accedió, pero me dijo con su ya cansada voz, más que lección, te voy a hablar de mi experiencia personal con las mujeres que pasaron por mi vida, no te pido discreción porque tu abuela ya falleció y además siempre lo supo, lo que no fue en su año… 

Ansioso me senté a su lado para escucharlo, aclaro que lo que me contó es muy diferente a lo que se vive actualmente, eran otros tiempos, mejores, iguales o peores, no lo sé, cada quien lo describe como le tocó vivir, más no es una regla general. 

…”””En mi adolescencia, nos juntábamos muy jóvenes, casi no había matrimonios y los pocos que había, lo eran de forma religiosa, aunque si había civiles, pero muy pocos de los pocos. Por la herencia de la Revolución Mexicana, se seguían robando a las mujeres, cuando los hombres sentíamos la necesidad sexual, siendo adolescentes inexpertos, lo que evitaba el cortejo y nos abría las puertas del paraíso, la mujer era considerada un objeto de lascivia y concupiscencia, no tenían voz, ni voto, ese se lo reconocieron mucho tiempo después, el hombre, con el simple hecho de decirle a una joven: Me gustas, ya podía irse con nosotros, le gustáramos o no, lo quisiera o no, porque de no hacerlo se enfrentaba a la furia de su padre y de todas formas nos las tenían que entregar, así que la mayoría mejor se ahorraban una buena tanda de cintarazos. Los que teníamos mejor posición económica y nuestros padres contrataban una sirvienta aun joven o mayor pero con hijas que sobrepasaran los 10 u 11 años de edad, se quedaban a trabajar con la condición de que tenían que atender por completo al patrón y al señorito o señoritos con la anuencia de la esposa/madre (al decir atención completa, era satisfacer las necesidades sexuales del señor y del hijo o hijos en edad para ello, por eso estos jovencitos duraban más tiempo en buscar a su propia mujer, pues ya tenían unas o algunas en casa y sin que resultaran una carga, todo era por el mismo salario y éstas accedían por la precaria situación económica que atravesaban, pero más por necesidad, además de que en todas las casas ricas era igual). 

Asimismo, el tener una mujer en casa y trabajar para su manutención, no era obstáculo para seguir buscando otras y separarlas, me imagino que de ahí surgió la frase de casa grande y casa chica, porque la primera ocupaba una casa más grande, más bonita y las demás vivían en una más pequeña y felices los 3, 4 o X. 

Conforme fueron pasando los años, las mujeres ayudadas por algunos hombres en el gobierno, también fueron evolucionando, ya las nuevas generaciones no permitían que las denostaran, sobajaran como antes, se tuvo que ir cambiando la táctica y técnica de enamoramiento, se utilizó la música, la poesía, las cartas de amor, el envío de ramos de flores y tantas cursilerías que hoy existen, tardábamos mucho en tomarlas de la mano, para darles un beso había que robárselos (otro invento de antaño, porque cuando se volteaban de forma natural o provocada por nosotros, aprovechábamos para darles un beso de piquito) y la actividad sexual, peor, para ello primero había que pedir permiso y casarse, porque estaban como Cuauhtémoc, aunque se quemaban no soltaban el tesoro, ríe. Esta evolución se dio porque los otrora machos comenzaron a tener hijas y como se dice, nos gusta hacer pero no nos gusta que nos hagan, y pues no queríamos que a nuestras hijas les hicieran lo que nosotros hicimos a sus madres, esta creo que es la razón por la que han ido cambiando las cosas en cuanto al enamoramiento. 

Así que mi pequeño nieto, te recomiendo, que la niña que te gusta, primero se entere que existes, pregunta con sus amigas o amigos, su nombre, después de eso, que sepa de ti, mándale recaditos verbales o escritos con alguna amistad suya o tuya, pero no grandes, pequeños, tal como: que linda estás, que tengas un buen día, tarde o noche, depende de la hora, quieres jugar o puedo jugar contigo, etcétera. Algo sencillo, simple, para que no se espante, otra cosa importante, averigua si tiene novio para que si lo tiene, te alejes y evites que te vayan a romper la boca en una pelea innecesaria, recuerda hijo que una mujer no merece que te pelees por ella, y menos cuando no es nada tuyo aún. Tonto aquel que pelea por una mujer, así sea tu madre, hermana, novia o esposa, piensa que quedas como tonto y con la boca rota, ojos hinchados y sobretodo, ganas de la revancha y es un cuento de nunca acabar, así que mejor, tranquilo, eso es sabiduría. Si no tiene novio, dependiendo de la actitud o respuesta que obtengas te darás cuenta si puedes seguir adelante o alejarte, recuerda que la obsesión es para los tontos, no justifiques sus actitudes negativas hacia ti siguiendo adelante, tarde o temprano sufrirás. Como te dije, todo evoluciona y el cortejo más, no le muestres demasiado interés, porque las mujeres son astutas, así sean niñas, y en cuanto ven tu punto débil, se aprovechan, como decimos, se te suben a las barbas y para bajarlas está difícil, muéstrate seguro, discreto y no mandes señales, verbales o escritas, de que te mueres por ellas, aunque sea cierto, disimula. Cuando vayas ganando su confianza, ve tanteando el agua a los camotes (observa sus acciones), para que cuando decidas decirle que te gusta, caigas en colchón y no a un desfiladero. Una vez que sea tu novia, si piensas en algo serio, ve sembrando detalles en su corazón, para que más adelante, hagan vida juntos, pero recuerda esto siempre: a la mujer ni todo el amor, ni todo el dinero, esto significa que no tienes que contarle todo, ni darle todo, porque ellas nunca lo hacen, aunque te digan “te amo”, no lo sienten, es una táctica para que los hombres caigamos en sus redes y nos dominen, recuerda, solo los tontos les creen todo lo que dicen y por eso hay tanto hombre infeliz; de lo contrario, si solo buscas experiencia, con mayor razón evita contar tus secretos más íntimos, porque tarde o temprano te puedes arrepentir de hacerlo”””… 

Hasta aquí un extracto de tantas pláticas realizadas con mi abuelo, cosa que actualmente, es muy difícil que ocurra, porque los nietos de hoy, sienten que todo lo saben, que ellos siempre tienen la razón, y no tienen un momento de cercanía con los adultos mayores, la tecnología les está ganando la mente, pero, no para bien, basta reflexionar que va a ocurrir en nuestro entorno en los próximos diez años, para darse cuenta que vivimos en retroceso.     

miércoles, 11 de febrero de 2026

La realidad nacional...

 


Consejos para el amor.

Las relaciones humanas resultan tan difíciles, la mayor parte del tiempo, en nuestra vida, por eso aprovecho el espacio para compartir algunos consejos que he escuchado, conocido y aplicado en los recientes años, espero te sean de utilidad, recuerda que la vida es corta y debemos vivirla con intensidad, pasión y mucho amor. 

La mujer por naturaleza es impredecible, principalmente en sus sentimientos hacia el hombre, es tan difícil entenderla, comprenderla, conocerla, por lo que el tema que analizo, nos provoca innumerables dolores de cabeza a los ingenuos hombres. 

Desde que despertamos al placer de la carne, cuando nos empiezan a gustar las niñas, nuestra vida se complica, pero es un mal necesario que no podemos rehuir. Esto empieza dependiendo del temperamento de cada quien, algunos en la primaria, otros en la secundaria, preparatoria, incluso en la universidad, traducido a la gente común, comienza desde los diez años y dura hasta que se pueda dejar de tocar a una mujer. 

Obviamente, en edades pequeñas, la situación es distinta, pero para cualquiera, resulta traumante y dolorosa, aunque al paso de los años, recordemos esas anécdotas y pensemos lo tonto que nos portamos, pero es la experiencia que vamos adquiriendo con el tiempo. Así es amable lector, al inicio de nuestra vida amorosa, todo es inocente, con tocarle la mano a la niña que nos gusta, nos sentimos grandes, fuertes, no se diga cuando logramos robarle o que nos robe un beso de piquito, es algo hermoso y difícil de olvidar. Pero, ahí es donde comenzamos a sufrir, porque no queremos que ningún niño o joven se le acerque a nuestra dulcinea. Llegando incluso a los golpes, sin preguntarnos cual es la intención de ese acercamiento, es la etapa de la total inmadurez. Como en nuestra época se acostumbraba recibir una determinada cantidad de dinero en efectivo los domingos, que así la conocíamos, el domingo, con eso, le comprábamos cualquier detalle a nuestra enamorada. Con el paso del tiempo, esas acciones inocentes, fueron adquiriendo otras más intensas, nos fuimos dando cuenta que al besarla por un rato prolongado, nuestro cuerpo se estremecía, logrando erupciones en nuestro cuerpo, sobretodo en salva sea la parte, lo que muchas veces, solo propiciaba la aparición de pequeños granos en la cara y cuello, porque la intensidad se quedaba dentro de nuestro cuerpo, primeramente, porque no sabíamos como sacarla, y otras porque nuestra amada, no permitía ser tocada más allá de besos y caricias en lugares públicos. Ya no se diga cuando si lo hacía, era lo máximo que podíamos experimentar. Sin embargo, la inexperiencia para ello y el momento de placer sin reflexión, provoca embarazos inesperados y se afecta a uno o ambos para el resto de su vida. 

Así va transcurriendo el tiempo y las distintas etapas del enamoramiento, donde al ir conociendo más mujeres (y hombres, porque aplica para ambos), resulta más complicado tener relaciones completas y satisfactorias y los intereses, principalmente de las mujeres van cambiando, no son como en las épocas juveniles-estudiantiles, ahí ya necesitan otros tipos de estímulos, que van desde lo placentero hasta lo económico, muchas ya han fracasado y tienen hijos que requieren ser alimentados, por lo que más difícil se ponen, además de exigentes. 

Como dije antes, con el paso de los años, las mujeres van adquiriendo la astucia que las distingue, con la que, generalmente, dominan a los ingenuos hombres, porque el hombre no cambia, sigue siendo como un niño y es en el aspecto amoroso, donde más se nota, porque nos manejan a su antojo. 

Hace falta que alguien nos enseñe que en el aspecto amoroso-sexual se debe mostrar seguridad, firmeza y decisión, esto desarma a cualquier mujer, por experimentada que ésta sea, porque es algo que no encuentran en la mayoría de los hombres. Si nos gusta una mujer, debemos atacar frontalmente, no ceder en nuestro intento por conquistarla, pero lo que mejores resultados trae, aparte de los detalles sencillos, no debemos exagerar regalando cosas valiosas, porque así es peor la situación y se mal acostumbran. Se debe enamorar a la antigua, acordándose de ella de vez en cuando, pero siempre sin exagerar, sin hostigarla, porque es contraproducente, porque por un lado jamás te harán caso y por el otro, cada vez exigirán más y más regalos, beneficios y dinero, dando poco de ellas. Así que, como dice la filosofía popular, a la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero. Pero la mayoría hace lo contrario y las consecuencias están a la vista, un país pobre donde mandan y deciden las mujeres en la mayoría de los hogares. 

Retomando el tema que nos ocupa, si deseas tener a una mujer, sea por un tiempo o para el resto de tu vida, debes agarrar valor y no dejarla hasta que te diga si o no, pero para que sea una respuesta afirmativa, sobretodo si quieres algo en serio con ella, debes aprovechar cualquier espacio con ella, principalmente a solas, acercarte a ella, hablarle al oído, susurrarle palabras subidas de tono que las enciende, si se puede, besarla apasionadamente, al mismo tiempo, acariciarla en sus partes erógenas (sensibles al placer sexual) y te aseguro, que haciendo esto, cualquier mujer cae, obviamente debe ser en un lugar íntimo, porque en la calle, por las reglas morales y los convencionalismos sociales, no se puede hacer eso. 

Como en todo, hay algunas mujeres que directamente, ponen sus condiciones económicas en la mesa de negociación y eso es bueno, porque te evitas malos entendidos y si decides andar con ese tipo de  mujeres interesadas, ya estás advertido y no tienes que echar culpas a otros por tu mala decisión. Por otro lado, también así hay hombres, que conocen a determinada mujer y le ponen en la mesa hasta qué punto pueden apoyarla con dinero u obsequios, hay algunas que se hacen las ofendidas, aunque después se arrepienten, porque terminan con un pobretón incluso vicioso, pero las jovencitas menores de 25 años están correspondiendo a los llamados sugar daddy, ellas se conocen como sugar baby, es muy frecuente y común en la actualidad, cada quien hace su vida normal y solo se juntan para saciar su apetito sexual, principalmente el del hombre, porque ellas solo lo hacen por interés económico, pero ambos están conscientes de eso y nadie cela, ni cuida al otro, simple y sencillamente se disfrutan a su manera. El problema es para los hombres sin dinero que no pueden tener una amiga de repuesto, que les proporcione lo que en su hogar ya no encuentran.        

Así que inteligente lector, la clave es el valor, la firmeza en la decisión, sea para cualquiera de las circunstancias antes citadas, ambas son válidas y con eso se evitan tantos sinsabores, pero sobre todo, se les quita el empoderamiento que tienen las mujeres sobre los hombres, porque como decían nuestros abuelos, jalan más un par de buenas nal… que una yunta de bueyes. ¡Ánimo!

Así las cosas...

 

¿Conoces a tu mujer? 

Una de las causas de la pobreza en México, es la falta de elección de la pareja, porque en la actualidad y desde siempre, en un país pobre como el nuestro, se requiere del esfuerzo en equipo; de que ambos vean hacia la misma dirección, que no haya competencia de egos, ni de otras estupideces más. 

Pero, desafortunadamente, no es así, y seguimos hundidos en la pobreza cada día más, en el cuarto de pleno siglo veintiuno. 

Las mujeres, no han sabido educar a sus hijas, mujeres, simple y sencillamente, van repitiendo lo que han visto en su madre, abuela, bisabuela, etcétera, y por consiguiente a sus hijos hombres, menos, porque guardan el recelo hacia el hombre y aunque tengan hijos varones, se inclinan más por su género, aunque muchas no tengan hijas. Es su naturaleza femenina. 

Ya en otras entregas anteriores, he mencionado algunos detalles en los que debemos fijarnos los hombres antes de elegir a la pareja que compartirá la mayor parte de nuestra vida, o por lo menos eso es lo esperado, que desafortunadamente entre más tiempo pasa, se casan menos, y duran poco unidos, sea por la iglesia, por el civil o por el deseo de estar juntos. 

Aquí hago un preámbulo, para señalar, algo que, ante los ojos de la gente, no es importante, pero cuando hay muchos bienes materiales, y fallece uno o ambos padres, para reclamar la herencia es importante, y también para otros trámites legales. Cada uno de nosotros tenemos una nomenclatura como hijos, el más importante es Legítimo: somos todos los que nacemos de un matrimonio unido ante la ley, es decir, de padres casados por el civil, que nacimos nueve meses o más después de esa unión. Legitimado: aquellos que nacen de un matrimonio unido por el civil, pero antes de los nueve meses de haberse celebrado la unión. Ilegitimo: todos los que nacen sin que los padres estén unidos por la ley civil. Que tristemente, en la actualidad, cada vez hay más de esos. Para uno como hijo, eso es importante, y se evitan tantas preguntas innecesarias, pero, hay una enorme ignorancia al respecto y solo los que estudiamos Derecho, lo sabemos, pero debería ser algo básico que desde la primaria debería enseñarse a los estudiantes. Pero… 

Pero bien, retomando el tema de hoy, el hombre, por su calidad de protector, de proveedor, ha dejado la educación en el hogar, a la madre, y en la actualidad ya ni ellas, porque tienen que hacer otras tareas, menos lo más importante. Habiendo gente que se encarga de cuidar a los hijos, mientras los padres, uno trabaja y la otra, quizás también, o lo peor, que anda entretenida en sus pasatiempos personales, como el yoga, gimnasio, amistades, etc., menos en lo importante que es cuidar-educar a sus hijos. Esa es una de las razones por la que hay menos estudiantes que concluyan una carrera universitaria, que posean los mínimos valores morales, para ser una buena persona, porque ninguno de los padres se preocupa por el crecimiento, en la edad crucial, de los hijos, los dejan a la venia de Dios.

La desatención anterior, propicia, que las mujeres, crezcan sin control, lo cual es importante no dejarlas así, más para ellas, porque empiezan su vida sexual desde temprana edad, y por lo mismo, pierde todo valor, tener sexo por lo que sea, si nunca se dieron cuenta que era su tesoro más valioso. Lo entregan a cualquier vicioso, adicto, bueno para nada, y eso lo toman como algo natural, por lo que los siguientes “novios” reciben lo mismo. Eso las va devaluando, ante los ojos de los vecinos, familiares, amistades, compañeros de trabajo, de sus ex parejas, de todos los que las conozcan como son en realidad. Aunque no lo parezca y sin ser regla general, la familia son los peores voceros de los demás, porque se encargan de poner al tanto a los novios actuales, de lo que sus parientes hicieron en el pasado, con cuantos tuvo sexo, incluso hasta posibles abortos sufridos o consentidos, y peor aun si se sienten sobrepasadas por la prima, sobrina, tía, hermana, etcétera, hasta exageran lo sucedido. Triste realidad familiar. 

Por lo anterior, es que pocas, harán una vida plena en pareja, porque no tienen valor los hombres, porque han probado a tantos, creen que todos son iguales, frase típica usada por ese tipo de mujeres, cuando la realidad es que las devaluadas son ellas, por falta de atención, de control, de vigilancia y encausamiento correcto, para que fueran como sus antepasados. Porque seguramente, alguien antes que ellas, se desvió del camino correcto, por eso están repitiendo esos patrones que no tienen nada de que sentirse orgullosas. 

Esa es la principal razón, por la que no duran en su vida en pareja, por la que al primer disgusto agarran sus cosas y se van o las que se logran casar, se quieren divorciar, son infieles, principalmente, porque al haber tenido tantos amantes, disfrazados de noviazgo, comienzan a comparar al actual, con los del pasado, que siempre hay uno más sobresaliente que los demás en el arte amatorio, algunos son el actual, pero no la mayoría, y todo se viene a descomponer, además de que los ex, no dejan de buscarlas, por necesidad, soledad o cualquier otra causa, y vuelven a caer en las redes, dejándose poseer nuevamente, lo que se convierte en un círculo vicioso, otras lo hacen por dinero, ahora está de moda, el pago por evento, los papitos dulces, y tantas modalidades de prostitución con nombres diferentes que, actualmente existen. Porque le exigen más dinero a su pareja y al no recibirlo, buscan otras opciones, lo malo es que todo lo ganado, se va como el agua entre los dedos, y así nunca tendrán como pareja o familia, una verdadera solvencia económica, porque ningún dinero ni cantidad les resulta suficiente, peor aun cuando encuentran una manera fácil de obtenerlo, total, no tienen nada que perder. Si lo valioso de una mujer, lo perdieron sin darse cuenta. ¿Conoces bien a tu mujer?          

martes, 10 de febrero de 2026

La mediocridad...




La mediocridad se refiere un estado de conformidad con lo mínimo, donde algo alguien no destaca ni presenta un valor significativo en comparación con los estándares establecidos.

Definición de Mediocridad

Implicaciones Psicológicas

Causas de la Mediocridad

Cómo Superar la Mediocridad

Para evitar caer en la mediocridad, es fundamental:

Reflexión Final

lunes, 9 de febrero de 2026

La estupidez...

 Digámoslo así: todos cometemos estupideces. Todos somos estúpidos en un grado mayor o menor. Una vida sin tonterías sería demasiado aburrida, al fin y al cabo. Quizás, discurrir sobre la estupidez sea también una soberana necedad. Pero…

Si la Humanidad se halla en un estado deplorable, repleto de penurias, miseria y desdichas es por causa de la estupidez generalizada, que conspira contra el bienestar y la felicidad.

La estupidez es la forma de ser más dañina. Es peor aún que la maldad, porque al menos el malvado obtiene algún beneficio para sí mismo, aunque sea a costa del perjuicio ajeno. Nos lo decía el historiador Carlo Cipolla en la Tercera ley fundamental (ley de oro) de la estupidez:

"Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".

Llorar o reír

Ante la estupidez, podríamos lamentarnos como hacía Heráclito respecto a la vana condición humana. Pero resulta sin duda más reconfortante una mirada humorística, como la de Demócrito de Abdera.

El filósofo Séneca precisaba en su tratado "De la ira": "Uno reía nada más mover los pies y sacarlos de casa, el otro, por el contrario, lloraba". Es lo que vemos reflejado en el lienzo del pintor Johannes Paulus Moreelse: Demócrito, el filósofo riente; Heráclito, el plañidero.

Michel de Montaigne señalaba en sus "Ensayos" que prefería ese semblante risueño y burlón: "Porque es más desdeñoso, y nos condena más que el otro, y me parece que jamás podemos sufrir tanto desprecio como merecemos".

Ahora bien, ¿qué se puede entender por estupidez?