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domingo, 17 de agosto de 2025

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Veracruz, el puerto inseguro…

Lic. Alfredo Castañeda Flores      ANALISTA

15 agosto 2025.-México es un país donde la gente se queja de lo que ocurre en las calles, pero en el puerto falsamente llamado heroico, la inseguridad está en los hoteles y restaurantes, les gusta ahuyentar el de por sí escaso turismo que llega a ese lugar, carente de atractivo para los visitantes, hay niveles y en este caso, no es la excepción, Veracruz solo es visitado por los locales y alguno que otro de estados vecinos, que no tienen recursos suficientes para acudir a un lugar mejor, (Cancún, Acapulco, Vallarta, Mazatlán, Manzanillo, Tampico, Los Cabos, etc.), pero teniendo presupuesto, no es un lugar que se desee conocer.

Además de que hay un municipio conurbado con él, llamado Boca del Rio, el cual con solo atravesar la calle que los divide, es otro mundo, totalmente distinto, con atractivos interesantes, pero que maliciosamente las autoridades locales confunden al turismo, haciendo creer que todo eso está en el puerto, pero no es así.

Así que, amable lector, todo lo que encierra al puerto jarocho, es una vil mentira.

El pasado fin de semana, una pareja de novios, ella mexicana, que había estado poco más de dos años estudiando en Dublín, República de Irlanda, su prometido de origen irlandés y como buen extranjero, todo lo nuevo le llama la atención, aunque sea de ínfima categoría y bajo nivel, lo importante es conocer, se fueron al puerto del sureste mexicano, se hospedaron en el hotel Veracruz centro histórico, ubicado en la esquina de las calles Independencia sin número y Sebastián Lerdo de Tejada, en el centro del lugar, frente a una explanada donde hay algunos restaurantes.

Pasaron los días viernes y sábado, todo iba bien, visitaron los mejores lugares turísticos del lugar, pero, como dije antes, que en realidad están en el municipio de Boca del Río, Veracruz; ya tenían planes para el día domingo, visitar una de las playas que también están en otros municipios, como Alvarado. Sin embargo, y como dije antes, frente al hotel hay una explanada y en el número 71 de la calle Sebastián Lerdo de Tejada, se ubica el resto bar La Foguera, (así se anuncian) que funciona las veinticuatro horas del día y la noche del sábado y madrugada del domingo, tenían música en vivo, un grupo de salsa, con un sonido estridente y exagerado que no dejaba dormir a los huéspedes del hotel, por lo que prefirieron salir a comer algo al lugar, mientras escuchaban la música, y de paso el irlandés aprendería unos pasos, aunque sea un género musical de gente de arrabal y de baja categoría para un extranjero, no hay distinción en los niveles bajos de la población de un lugar recién conocido.

Pidieron algo, hago hincapié, que ninguno de los dos bebe alcohol, y por ende, no lo hicieron ahí, pasó aproximadamente una hora y media, pidieron la cuenta, pagaron, sin embargo, el extranjero necio, quería seguir en el lugar, le faltó fuerza al matriarcado de la mexicana, que lo consintió, para eso ya no pidieron nada, pero los meseros del lugar, les llevaron bebidas, que no tocaron, un tiempo después, cuando ya estaban con sueño, pidieron la cuenta de algo que no habían solicitado, pero por atención, y como renta de la mesa y sillas, lo pagarían, sin embargo, al ver la cuenta, resulta que les estaban cargando la cena anterior que ya habían pagado, pero como mañosamente no les entregaron comprobante alguno de haberlo hecho, entre varios meseros, hombres de dudosa orientación y mujeres, los rodearon buscando con ello, quizás intimidarlos, y creyendo que estaban ebrios, error de los empleados, porque no saben distinguir entre gente viciosa y gente que solo sale a divertirse, sin embrutecerse con el alcohol u otras sustancias.

Total, que entre tantos dimes y diretes, entre la michoacana, porque lo es y los sujetos empleados del lugar, pagaron lo justo, además de que la tarjeta del extranjero tiene distintos candados de seguridad que no tienen los bancos en México, entre otros, con la aplicación del teléfono se cierra la tarjeta y solo lo que el titular permite hacer como pago es lo que se transfiere a la cuenta destino.

Una vez pagado, injustamente, por algo que no pidieron y no consumieron, se dirigen a su hotel, ingresan, piden su llave, y cuando iban a entrar al elevador, porque es un hotel grande de varios niveles, ya estaban rodeados por aproximadamente siete meseros, dos mujeres y cinco en apariencia hombres, la recepción y personal del hotel, permitieron eso, no hicieron nada, para impedir que ingresaran y peor aún, que los sacaran del lugar, indicando que les debían un consumo, se dio otra discusión, una de las dos mujeres, medio masca el inglés, ya los insultaba y los otros asentían y reían, total que el extranjero, para evitar más problemas, accede a pagar lo que ya había pagado, y los acompaña al lugar, cuatro hombres se van con él, y con su prometida se quedan las dos mujeres y un homosexual, pero ella para cuidar la integridad lo comienza a seguir, sobre todo porque la situación de la inseguridad es un tema de todos los días y peor aun tratándose de un extranjero a su cuidado, y temió le fueran a hacer algo peor.

Una vez en la calle-explanada, sin esperarlo siente un fuerte jalón del cabello que la tira al suelo, y de inmediato comienza a recibir golpes y patadas de los tres individuos, abriéndole la parte superior de la nariz, que como siempre, cualquier corte en la nariz es una parte sensible que suelta mucha sangre, terminando con el rostro bañado en ese líquido, para eso su novio ya había regresado, solo los alcanza a ver como corren, no los siguió porque no imaginó lo que más adelante encontraría. Afortunadamente no sufrió ninguna fractura, solo golpes contusos. Porque es una joven alta, sana de mente y cuerpo.

Una vez dentro del hotel, ambos increpan a los empleados del lugar, que solo se quedaron como idiotas sin hacer nada ni llamar a nadie y solo como respuesta se agacharon, vaya seguridad interna que tienen esos inmuebles, donde se paga por un hospedaje y no tienen garantía alguna de protección hacia los huéspedes. Llaman al 911, del propio teléfono, porque el hotel ni para eso sirvió, tardaron aproximadamente cuarenta minutos para llegar, para eso ya la afectada se había bañado porque estaba llena de tierra y sangre por lo ocurrido, solo hicieron unas preguntas que para nada sirven, se dieron una vuelta por el lugar que los agredió, pero pese a anunciarse como abierto las veinticuatro horas, ya habían cerrado, hasta el grupo de quinta que estaba rápidamente levantó sus instrumentos y huyeron como los cobardes que todos los jarochos son. Porque nadie intervino para detener lo ocurrido.

Se presentó la denuncia respectiva, contra quien resulte responsable, quedó registrada la carpeta 2451/2025 en la fiscalía de ese lugar, ahora a esperar el resultado. Ojalá no protejan a criminales que agreden a los turistas, en lugar de cuidarlos para que regresen. No se sabe quién está detrás de esos abusos, porque ya se había pagado, y alguien los volvió a mandar a cobrar lo que ya se había pagado y fue doble y triple, porque les cobraron cuatro veces en total, cuando volvieron por el irlandés, le cobraron dos veces por separado. ¿Será cosa del gerente o encargado? O ¿Será el propio dueño? No les gustó saber que no estaban alcoholizados y que defendían sus derechos. ¿La autoridad municipal sabrá lo que ocurre en su jurisdicción? O también los protege.

Ahora el extranjero se siente culpable de lo que le ocurrió a su prometida, por pensar que había llegado a un país medianamente civilizado, con empleados y propietarios honestos, además de que va a requerir atención sicológica para superar lo sucedido, así mismo, una vez que se reponga, llamará a su embajada para que pase lo que tenga que pasar. Para ponerle una raya más al tigre mediocre y sin valores con el que nos tocó vivir.

Se ha estado investigando por cuenta propia, se llamó a la Canirac, que es la cámara que se encarga de aglutinar a los restauranteros, pero no forman parte de ese organismo, se ha intentado que los periodistas de presunto renombre lo saquen a la luz, pero son unos textos servidores que solo buscan dinero para hacerlo. Así se mueven los seudo periodistas veracruzanos.

Porque aquí hay demasiadas anomalías e interrogantes y, por ende, demasiados implicados sean como actores o como cómplices, porque para aguantar una jornada nocturna, seguramente los empleados deben consumir algo para aguantar esas horas sin dormir. Y peor aún como reaccionaron algunos de ellos, que se hacen llamar el clan, porque así lo vociferaron. La falta de comprobantes de pago del consumo, también es otro motivo para ser revisado el lugar, eso sin contar como funciona la licencia que tienen para el funcionamiento, porque es raro que algún lugar abra día y noche y peor aún si se cometen irregularidades y que se saben, pero las autoridades hacen oídos sordos, como es costumbre.

Es imposible que la gente deje de ir a esos lugares, siempre hay incautos que van a caer, por ignorancia o desconocimiento, pero si tú estás leyendo esto, ten cuidado y no visites el puerto de Veracruz, porque ahí la inseguridad no está en las calles, está en los hoteles y restaurantes, donde te deberías sentir protegido, ahí te roban, te golpean y nadie hace nada, quizás la idea era robarle todo al irlandés, pero les falló. Es lo malo de visitar lugares con demasiada pobreza. Donde desconocen que el turismo nacional e internacional es importante para el crecimiento de cualquier lugar. Pero esas son palabras mayores para mentes reducidas y pequeñas. ¡Ponte trucha!

sábado, 9 de febrero de 2019

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Vidas perdidas…

En México estamos acostumbrados a creer cualquier nota que vemos, leemos o escuchamos en los medios de información, entretenimiento o de cualquier persona que conozcamos o no. Y no existe la ley o reglamento que obligue a quienes difunden notas sin sustento, ni fundamento a que publiquen en el mismo lugar, espacio y tiempo la aclaración o confirmación de lo que hayan dado a conocer.
Esto es grave, porque nos mantiene como estamos, pues los gobernantes en cualquiera de los tres niveles de gobierno solo lanzan al aire comentarios de acciones que jamás realizan, pero que la mayoría de la gente se queda con esas falsas palabras, repercutiendo en las elecciones y afectando a la minoría de gente, realmente pensante.
Lo anterior sirve de preámbulo para el tema, que hoy quiero analizar amable lector.
Suena fuerte el título que utilizo, pero en realidad no lo es, aunque lo que sí es alarmante es el porcentaje tan alto de vidas perdidas que existen en nuestro país.
 
El fin primordial de cualquier ser humano es el de tener una vida completa y feliz, independientemente de los años que se exista. Aun cuando también esto tiene que ver en si se vive menos o más, salvo, como lo señalo, honrosas excepciones.
 
Cualquier ser humano, con un poco de materia gris, puede alcanzar una vida plena, fructífera y dejando un gran legado a nuevas generaciones. A mediados del siglo pasado, y desafortunadamente, estamos regresando a lo mismo en la actualidad, la gente no contaba con recursos económicos para vivir y por ende, para prepararse técnicamente mejor, sin embargo, nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tenían, lo que también se ha perdido, valores morales, con lo cual procrearon generaciones de hijos de valía, que algunos aún siguen viviendo.
 
Una vida valiosa es aquella que aún sin los recursos y las oportunidades con las que hoy contamos, tienen hijos mejor preparados que ellos, que ya no fueron abuelos a una edad temprana, sino en el momento en que ambos integrantes de la pareja estaban maduros, aquí hago una acotación para señalar que la madurez no es, como algunos piensan, la madurez se alcanza entre los 22 y 28 años de edad, aunque hay muchos que se mueren sin tenerla. Que no se van, como lo hicieron ellos, sino que se casan cuando ya cuentan con una profesión u oficio, un empleo seguro y si es posible, una casa propia o rentada, pero lejos de sus padres. Esta es a grandes rasgos una vida plena y feliz y te aseguro, amable lector, que si el porcentaje actual estuviera invertido, nuestro país sería mejor.
 
Pero no es así, vivimos en un país territorialmente extenso, con una población superior a los ciento veinte millones de habitantes, pero eso no sirve para fortalecernos como una mediana Nación. Cada día hay más delincuencia común en las calles, nos estamos convirtiendo en rehenes de lo que antes era una minoría, pero ahora parece que esa frase trillada de que los buenos somos más, se ha revertido, porque en la actualidad los buenos somos menos.

Para entrar al tema de hoy, una vida perdida, es aquella en la que los hijos son peores que sus padres, académica, espiritual y moralmente, entre otros aspectos, tienen hijos a corta edad, sin haber alcanzado la madurez necesaria, fuman, beben alcohol y utilizan otras sustancias tóxicas, dejan de estudiar, no se hacen responsables de sus hijos, técnicamente no están preparados para ningún empleo, no les gusta recibir instrucciones, indicaciones ni órdenes, tienen la piel muy sensible, andan cambiando de empleo, de novi@, de celular, etc., muy seguido. Por lo mismo que no alcanzó la madurez, no tienen buenos hábitos ni la responsabilidad requerida para salir adelante.
 
Los padres que tienen esta clase de hijos han engendrado vidas perdidas, la verdad duele, pero así es. A las hijas que salen embarazadas no les dan una lección, sino que las siguen consintiendo y más tarde que temprano, vuelven a embarazarse, algunos en el colmo de la alcahuetería, hasta registran a sus nietos como hijos, quitándoles esa carga a sus inmaduras criaturas.

En el caso de los hombres, y aunque la culpa de un hijo no es de uno solo, sino compartida, en el caso de ser estudiantes y con deseos de seguir un oficio, carrera técnica o universitaria, no hay que cortarles las alas, pero sí hacerlos responsables cuando ya tengan un empleo remunerado, pero cuando no tienen visos de seguir estudiando o de ser pésimos alumnos, tampoco se les inculca la responsabilidad de sus hijos, esto ha generado un aumento desmedido y sin control de la población en edades menores que no aportan nada a la economía del país, al contrario, con los programas asistenciales que los distintos gobiernos federales han instaurado, estos, han contribuido a mayor pobreza y al crecimiento de estas vidas sin presente y mucho menos sin un futuro promisorio.
No tienen aspiraciones, interés, ambiciones, ganas de hacer algo importante. Simplemente viven porque tienen vida, ocupando un espacio territorial, afectando a otros con sus acciones.
 
Todos conocemos vidas así, y más de alguna ocasión, estoy seguro, que has exclamado, ¡pobre gente, su vida no tiene sentido! Y es verdad, hay gente más perdida que otra [gente de la calle (porque los niños crecen), los llamados ninis, los centroamericanos que se quedan aquí (como si no tuviéramos suficiente con los nacionales), los pordioseros, los indígenas, l@s prostitut@s, etc.], pero al final de cuentas, el resultado es igual. La sobrepoblación nos ha afectado en todos los aspectos, pero sobretodo en el económico y educativo, porque, al haber menos gente, pero más preparada técnicamente, los salarios serían más altos, los gobiernos podrían utilizar los recursos públicos que tiran a la basura queriendo sacar a la gente de la pobreza, provocada por cada quien, en obras e infraestructura más actual, la educación, la salud, en fin todo, sería mejor, si no aumentara más la población mexicana; recientemente ha crecido, como mofa y burla, decir eso de que los hijos son una bendición, y lo son, pero cuando quienes los procrean tienen todos los recursos materiales y mentales para sacarlos adelante, de lo contrario son simplemente más vidas perdidas.