Bienvenido 2026…
LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
4 enero 2026.-Ya estamos en un nuevo año que para muchos, según la edad y la poca imaginación, son una esperanza, se hacen los últimos minutos del año anterior, incontables propósitos, se idean deseos para el que comienza y un sinnúmero de rituales para que les vaya mejor. Principalmente en la cuestión económica que en un país pobre como el nuestro es lo que todos deseamos. DINERO.
Pero una vez que van transcurriendo los días del naciente ciclo, todo va volviendo a la normalidad, la gente comienza a hacer los mismos vicios, conductas negativas y demás acciones, que para nada son dignos de buen ejemplo. Así ha sido cada cambio de numeración.
Los cambios deben ser desde adentro y de forma individual, con el corazón en la mano, esforzándose cada vez más en ser mejor ser humano y hacer las cosas cada vez mejores, no es desearlo, es cambiar realmente. Cosa que cada vez es más difícil de encontrar quien sí lo hace.
El ser humano y concretamente el mexicano es holgazán por naturaleza, vive de sueños, evadiendo su propia realidad, creen que Dios, el Universo o la fuerza extraña en la que crean, les va a cumplir sus sueños y esperanzas, como si fueran milagros, magia. Por supuesto que eso no existe, lo que si hay es demasiada necesidad alimentaria, de vestir, económica, etcétera. pero solo hay un pequeño detalle, la ausencia de ganas de hacerlo, pero bien.
La mayoría de la gente está acostumbrado, por repeticiones de las anteriores generaciones, de todo realizarlo a medias o menos, solo se hacen las cosas por necesidad, no por gusto o agradecimiento, en cualquier conversación, salen a relucir esas expresiones que denotan que solo fue porque alguien, sobretodo, el hambre, los obligó a trabajar, a esforzarse más de lo que acostumbran, porque precisamente requieren dinero para vivir. Y viven mal.
Todos tenemos las mismas oportunidades, sean buenas o casi nulas, pero es el México que nos tocó vivir, sin embargo, hay gente que sobresale sobre la generalidad, son los que nuestros antepasados llamaban, garbanzos de a libra, porque se dan muy esporádicamente, difícilmente se pueden encontrar dos en la misma familia, pero por supuesto que hay casos.
La mayoría de casas, porque llamar hogares es avaricia, no tienen un verdadero liderazgo, alguien, cualquiera de los integrantes, abuelos, padres, tíos, hijos, sobrinos, etcétera, por separado, que tenga buenas y nuevas ideas para que todos se superen, aunque como dicen los buenos profesores de antaño, con uno que las aprenda y las ponga en práctica es suficiente, pero el problema es que no lo hay. Y pensar es algo también que no agrada hacer a los nacionales, entonces solo se limitan a medio hacer lo que ya conocen, lo que han visto que otros hacen y han hecho, que les funciona mínimamente, para subsistir.
Eso es lo que la mayoría siempre hace. Lo que observan que los demás hacen, no hay forma de salirse del guion no escrito de la vida nacional, y los pocos que se atreven a hacerlo, de inicio son llamados con incontables adjetivos despectivos, porque sus inútiles mentes, no les dan elementos suficientes para mirar que están haciendo algo más que lo correcto, que gracias a eso nuevo que están implementando, los primeros se van a beneficiar y si ellos lo repiten, también lo harán, pero no, simplemente se dedican a denostar, insultar, a atacar a quien se sale del script. Y aun, después de que observan el resultado que los hizo cambiar y sobresalir del resto, cambian la emoción y ahora se convierte en envidia, el mexicano, no busca realizar las acciones de mejora que algunos hacen, sino lo que buscan es que esos que ya despegaron un poco, regresen a lo mismo que hacían o tenían antes.
¿Recuerdas la moraleja de los cangrejos en la canasta? Tristemente así es la mayoría de individuos del país mexa. Mientras en otros países, se apoyan entre ellos para sobresalir en algo, aquí es todo lo contrario, a los que buscan destacar en cualquier área, se les ataca inmisericordemente, se les está buscando algo para hacerlos caer o bajar del escalón al que subieron, incluso hasta desde el propio gobierno y cualquiera de sus tres niveles, si se tiene la mala fortuna de conocer a un encumbrado, ya lo he señalado en entregas anteriores, que es mejor, conservar un perfil bajo y no buscar relacionarse con lo peor de cualquier país, los políticos, porque esos en lugar de buscar ayudarte, son peor de envidiosos que el resto de los mortales y como tienen “poder” lo usan para buscar a toda costa, hacerte caer al ostracismo y la oscuridad en la que te encontrabas. Así son ellos. Salvo honrosas excepciones.
Así es, amable lector, de nada sirve haber hecho tantos rituales el último día de diciembre, si no se tiene la real intención de cambiar, teniéndola, no se necesitan tantas patrañas, ni palabras con frases vacías, que son repetidas desde que principia el mes, en la televisión, la radio, las redes sociales, para que “nos vaya mejor”, que gran mentira, eso lo hacen, para manipularnos, para que se nuble la visión y se cierre la mente a nuevas ideas, a nuevas acciones que de verdad sirven para mejorar, buscan con eso, que se mantengan las cosas como están o peor, y no haya nuevos sobresalientes, ni destacados, en cualquier área de la vida. El mexicano también está acostumbrado a añorar, a vivir en el pasado, eso también lo mantiene como está. Dicen los que estudian la mente humana, que recordar el pasado, envejece. No dudo que de vez en cuando, llegue a nuestra mente una añoranza de lo que hemos vivido, pero es distinto eso, a estar casi a diario, recordando lo pasado, eso si es negativo para la vida y para nuestra salud. Hasta la canción lo dice: “…Ya lo pasado, pasado, no me interesa… todo quedó en el ayer…” y es verdad, el presente, el hoy, es lo importante, porque también hay otros que ya están viviendo en el futuro, que es incierto, al respecto también hay una frase de la filosofía popular: “…le importaba tanto el futuro y murió hoy…”
Cada quien vive como quiere, como desea y como le alcanza, sin embargo, no esperes magia ni milagros, solo lo que tú mismo hagas, cambiará o mantendrá igual tu existencia, solo lo hace la ficción, la realidad, requiere sacrificio, esfuerzo, dedicación y muchos eggs.
¡Bienvenido 2026!
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