Mexicanos sin valores…
LIC. ALFREDO CASTAÑEDA FLORES ANALISTA
25 ENERO 2026.-El mexicano es tan hipócrita, falso y contradictorio que se asusta, se escandaliza de lo que hace el de enfrente, pero no se fija en que él hace peores acciones todos los días. Y los medios de comunicación ayudan a manipular sus débiles mentes, sacando en los noticieros estupideces, cosas sin sentido que les provocan innumerables emociones.
La realidad es que somos un país de cobardes, miedosos, ignorantes y mediocres, aunque el discurso oficial diga lo contrario. El mexicano promedio, que son la mayoría, siempre se hace pequeño, desde la época escolar se encogen para que el profesor en turno no les pregunte en la clase, si les toca, se levantan con timidez, encorvados, inseguros y sepan o no, responden, porque ya no tienen otra opción. Así se va creciendo, llega un momento, en que los amigos, que ya salieron peores (viciosos), los incitan a las adicciones distintas que hay.
Por supuesto que no todos ceden a ellas, pero sí la inmensa mayoría. Ya atrofiados de la mente, van creciendo y al calor del consumo y ante la falta de dinero, porque no les gusta trabajar honestamente, empiezan a cometer un sin número de actividades ilegales. Se roban lo que ven mal puesto, o descuidado por su dueño, van a las tiendas y buscan distraer al dueño o empleado, para agenciarse cualquier cosa de ahí, en la calle, recientemente, se ha incrementado esa sustracción de lo ajeno, que hasta lo que menos te imaginas, amable lector, se desaparece en fracción de segundos, una escoba, el recogedor, el bote de la basura, una cubeta, una jerga, una franela, una planta, maceta, lo que sea que dejes un momento en la banqueta o incluso dentro de casa, pero al alcance del brazo delincuencial, TODO desaparece, pareciera que nos tienen vigilados, porque en ocasiones ni se ve gente en la calle y aun así, ¡zaz! Salimos y no encontramos algo o nada de lo que ahí teníamos.
Ya ni se diga los autos, las motocicletas, bicicletas sea de día o sea de noche, se roban desde los tapones de las válvulas de las llantas, las lunas o espejos laterales, los tapones de las llantas, y de ahí para arriba, si que estamos mal como sociedad, cada día que pasa, y ante la incapacidad o acción permisiva del gobierno, cada quien hace lo que quiere, menos lo correcto.
Aun es posible encontrar a gente honesta en cualquier lugar, por supuesto más en los ranchos, caseríos, poblados pequeños, donde aun no llega la contaminación total de los lugares más grandes, ciudades donde desde hace muchos años, se ha perdido la decencia y los pocos valores que quedaban.
Los sitios más poblados son literalmente unos nidos de ratas de distinto tamaño, están todos contra todos, se roban entre ellos mismos, se agreden, se insultan, se golpean y hasta se matan. La mayoría de los casos, por tonterías, pero entre más ignorante sea el individuo más rápido surge la violencia, es una simple ecuación que observamos ignorancia = estupidez. ¿Lo dudas? En las primarias es donde hay más riñas y confrontaciones, la razón es simple, porque están comenzando su aprendizaje, conforme se va avanzando escolar y en edad, eso va disminuyendo. En las universidades ya es muy raro saber de esos actos, y si los hay, es donde hay bebidas embriagantes o sustancias prohibidas, no precisamente dentro del salón de clases.
Lo mismo sucede en las llamadas colonias populares, que no son otra cosa que aquellas donde reina la pobreza y la ignorancia, ahí es donde hay mayor cantidad de pleitos y delitos comunes, asaltos, robos, etcétera, y los que lo hacen en otros lugares menos populares, es porque salen a “trabajar” fuera de sus lugares de residencia.
Me dirán que los juniors cometen también actos de este tipo, sí, pero la mayoría de esos casos es porque están embrutecidos por las drogas y el alcohol. Las estadísticas así lo demuestran. Pocas, muy pocas veces lo hacen sin alteraciones mentales por el consumo de agentes externos.
México está invadido por la pobreza, económica y mental, eso es fácil de observar, los ricos y más aun los verdaderos poderosos, son una minoría que no llega ni al punto porcentual, eso de verdad si somos los millones de habitantes que señala el gobierno a través del INEGI, que yo lo dudo, como dudo todo lo que leo y escucho, pero que pocas veces veo. Como, por ejemplo, el gobierno en turno cacarea todo el tiempo, esa es su manera de gobernar, puro salivazo sin sustento, pues bien, en esta semana, el partido en el poder, Morena, celebró once millones de afiliados, es la tercera parte de los supuestos votos que recibió en las elecciones del 2024. Tan solo con un sector de los beneficiados con los apoyos sociales, según las cifras que ellos manejan, se hubiese cubierto esa cuota desde hace algunos años, si de verdad, el pueblo bueno y sabio, los ama tanto. Algo no anda bien ahí, algo no cuadra, porque en todos los lugares, seguido colocan mesas de afiliación y están presumiendo que cada vez más gente es morenista. ¿No lo crees?
Y así las alegres cuentas que presumen a su antojo, el Zócalo se encoge cuando se reúne la oposición y crece cuando son eventos de ellos. Sean unos y otros, solo son suposiciones, porque nadie puede realizar un conteo cercano a la realidad. Así vivimos con cifras maquilladas al antojo de cada quien.
Además, rodeados de ladrones, envidiosos, resentidos, gente sin valores mínimos, cobardes, miedosos, inseguros, que presumen de lo que carecen, que en público dicen una cosa y en privado hacen todo lo contrario, que se asustan de lo que ven de los demás y niegan que hacen cosas peores.
Además de que cuando se van de mojados a los Estados Unidos, milagrosamente, allá todo respetan, allá se comportan a la altura, y duren los años que duren, cuando regresan a nuestro país, cometen las mismas artimañas que ya conocían, así de surrealista es nuestro querido México.
Las mujeres primero tienen uno o varios amantes, porque es tan frecuente y común que desde temprana edad comienzan su actividad sexual, sin pensarlo, algunas salen con “bendiciones”, término de burla que se les da a los hijos nacidos fuera de matrimonio, pero conforme avanza el tiempo, y crecen, ya quieren un hombre que las mantenga a ella y su prole que traen, y peor aun se ponen exigentes con ellos, cuando deberían comportarse a la altura, buscando agradar a quien no las usó y dejó, pero hacen todo lo contrario. Por eso está de moda el pago por evento, porque las mujeres solo buscan dinero, regalos costosos y no les importa ceder un poco de placer momentáneo a cambio de sus objetivos. Total, ya saben que perdieron desde casi niñas la oportunidad de algo mejor. Así es la vida actual en nuestro país, donde cada día retrocedemos más de lo que hemos avanzado. Es la triste realidad nacional.
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